viernes, 27 de marzo de 2015

«Somos las madres las que lo permitimos».

 
Dalila es madre de tres hijos. Hace diez años, cuando sólo tenía dos, presionada por su pareja y con miedo a perder su trabajo, abortó a su hijo. Hoy sufre el síndrome post- aborto y declara que el abortorio «es un lugar preparado para que salgas sin tu bebé, en el que nadie te pregunta si quieres hacerlo. Todo es inmediato».
Han pasado diez años y Dalila intenta ayudar a otras madres con su testimonio. Ella finalmente sufrió lo que tanto temía: fue abandonada por su pareja y perdió su trabajo, pero lo peor es tener que vivir con la carga de haber abortado a su tercer hijo. Hace tres meses ha sido madre de una niña y está feliz. Ante el miedo, Dalila aconseja a las madres embarazadas en peligro de aborto que acudan a asociaciones como Red Madre o a la Iglesia en busca de apoyo psicológico, material, médico y jurídico para tener el niño, segura de que con ayuda las circunstancias adversas se pueden superar, pero el aborto nunca es solución. Dice tajante: «es una experiencia horrible porque eres consciente de lo que está ocurriendo allí y en ese momento te pones a imaginar la cantidad de bebés que matan allí a diario y somos las madres las que lo permitimos».

4 comentarios:

pleamar dijo...

Muy triste testimonio , cruda realidad.....el dolor se encarna en el alma de esa madre que desencarnó a su bello bebé de su frágil cuna que le traía a la vida ...
Abrazo
Cristina

Alba de yaestoyaquimama dijo...

Lastima que a la sociedad no les interese ese gran dolor que crean animando a las madres a quitarse su "problema" de encima.

Deberían hacer mas ayudas y aportaciones para estos casos. Hay dinero para todo, pero para el no nacido y la madre que tienen dificultades y abortan por miedo a no poder con ello...indignante.

Si queremos libertad para la mujer, hagamosla libre.
Ella no actua libremente al abortar ya que le dicen que es una carga ese hijo, que no podrá estudiar, que estará sola, que su hijo será un infeliz y ella tambien, que estarán solos ella y su hijo..así, Y en un momento tan delicado como un embarazo NO deseado: ¿quien no se desespera?

Lastima que no se reclamen ayudas (Psicologos, medicina gratuita para la mama y el niño, seguimiento exaustivo, educacion gratuita ( hasta lápices del cole vamos..)...
Habría que reclamar que se las ayude CON MAS ÍMPETU a la maternidad y a ese hijo. Aqui papá estado mantiene a muchos vividores, porque no podemos mantener a esos chiquillos?

CHARO dijo...

Me ha impactado la íltima frase: "somos las madres las que lo permitimos".Besicos

AMALIA dijo...

Una triste realidad.

Gran testimonio.

Un beso.

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