jueves, 26 de marzo de 2015

Pregunté a la Madre Teresa...

 
Lo cuenta Facundo Cabral, cantautor, poeta, y escritor argentino:
Pregunté a la Madre Teresa en Calcuta: ¿Cuándo descansa? y me dijo: Descanso en el amor. Le pregunté: ¿Cuál es el lugar del hombre? y me dijo: Donde sus hermanos lo necesitan. Le dije: Nunca la escuche hablar de política, y me dijo: Yo no puedo darme el lujo de la política, una sola vez me detuve 5 minutos a escuchar un político, y en esos 5 minutos se me murió un viejecito en Calcuta. Cada vez que yo entraba a la casa de la Madre Teresa, sentía que Dios recién había salido. Una señora, impresionada por verla bañar a un leproso, le dijo: Yo no bañaría a un leproso ni por un millón de dólares, a lo que Teresa contestó: Yo tampoco porque a un leproso solo se lo puede bañar por amor.

4 comentarios:

CHARO dijo...

Un precioso testimonio.Besicos

Cordelia dijo...

Qué bonito! Y qué falta nos hace aprender a ver las cosas de esta forma. Gracias, Sinret.

Carmen Troncoso dijo...

Huelgan las palabras porque es todo por acción y por la gracias por supuesto!

Cristina A dijo...

Hermoso y profundo mensaje.....recibir de los demás es precioso , es alimento para el espíritu y darse a los demás es desprendimiento puro donde el alma florece en el amor que da...
Fuerte abrazo
Gracias por generoso y motivador mensaje dejado en mi otro blog.

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).