martes, 6 de enero de 2015

Los Derechos de la Familia


En 1983 la Santa Sede promulgó la Carta Magna de los Derechos de la Familia. Se trata de un Documento Pontificio que no tiene valor jurídico, pero que se dirige a las familias y a la Organizaciones internacionales e intergubernamentales y a todos aquellos que comparten la responsabilidad del bien común, como una reflexión sobre la institución familiar.
Los derechos enunciados en esta carta – afirmaba San Juan Pablo II – están impresos en la conciencia del ser humano y en los valores comunes de toda la humanidad. Merece la pena conocerlos.

La carta Magna enumera, entre otros, los siguientes derechos:

·        Derecho de elegir libremente un estado de vida y por lo tanto derecho a contraer matrimonio y establecer una familia o a permanecer célibes.

·        El matrimonio no puede ser contraído sin el libre y pleno consentimiento de los esposos debidamente expresado.

·        Los esposos tienen el derecho inalienable de fundar una familia y decidir sobre el intervalo entre los nacimientos y el número de los hijos a procrear, teniendo en plena consideración los deberes para consigo mismos, para con los hijos ya nacidos, la familia y la sociedad, dentro de una justa jerarquía de valores y de acuerdo con el orden moral objetivo que excluye el recurso a la contracepción, la esterilización y el aborto.

·        La vida humana debe ser respetada y protegida absolutamente desde el momento de la concepción.

·        Por el hecho de haber dado la vida a sus hijos, los padres, tienen el derecho originario, primario, e inalienable de educarlos; Deben ser reconocidos como los primeros y principales educadores de sus hijos.

·        La familia tiene el derecho de existir y progresar como familia.

·       Cada familia tiene el derecho de vivir libremente su propia vida religiosa en el hogar, bajo la dirección de los padres, así como el derecho de profesar públicamente su fe y propagarla, participar en los actos de culto en público y en los programas de instrucción religiosa libremente elegidos, sin sufrir alguna discriminación.

·        Las familias tienen el derecho de poder contar con una adecuada política familiar por parte de las autoridades públicas en el terreno jurídico, económico, social y fiscal, sin discriminación alguna.

2 comentarios:

Algodão Tão Doce dijo...


A grandeza dos amigos são como as flores raras: sua magnitude fica para sempre.
(Cristina Beloni)
Obrigada por compartilhar comigo este 2º aniversário do blog Algodão Tão Doce !!!!
Um doce abraço, Marie.

CHARO dijo...

Y lamentablemente no se respetan esos derechos.Besicos

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).