jueves, 4 de diciembre de 2014

Salvan a niñas del aborto forzado en China

 
En la imagen podéis ver a Meirong. Sus padres son unos humildes granjeros chinos. Tienen un hijo varón, que es todo lo que permite la cruel e inhumana política del hijo único en China. Cuando la madre de Meirong se quedó embarazada, ella y su marido tuvieron miedo de que las autoridades la obligaran a abortar. En este país, cuando una mujer tiene un segundo embarazo (no permitido), el gobierno la fuerza a abortar a menos que pueda pagar una multa diez veces mayor que su salario anual.
La madre de Meirong no quiso abortarla por lo que se escondió durante meses, tiempo durante el cual no pudo ir a trabajar perdiendo importantes ingresos. Un agente de WRWF (Derechos de la Mujer Sin Fronteras), la localizó y explicó a los padres la campaña que esta asociación está realizando para salvar a niñas Chinas del aborto. A través de la red recaudan dinero para ayudar a las familias a pagar lo que el gobierno exige para poder mantener a sus hijas. Gracias a esto Meirong vive hoy con sus padres y su hermano.

Naciones Unidas estima en unos 200 millones las niñas han sido exterminadas por abortos selectivos en los últimos 30 años.  Women's Rights Without Frontiers es una Organización Internacional que reúne a distintas asociaciones y personas en el convencimiento de que el aborto forzado y la esclavitud sexual en China deben ser frenados. Aquí tenéis su página.
Fuente: Lifenews.com 

1 comentario:

CHARO dijo...

Una imagen llena de ternura y muy triste la situación de las mujeres chinas.Besicos

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).