miércoles, 15 de octubre de 2014

Los que, llenos de coraje, acompañan a los enfermos

 
"África es un continente en el que innumerables seres humanos están tendidos, de algún modo, al borde del camino, enfermos, heridos, indefensos, marginados y abandonados. Ellos tienen necesidad imperiosa de buenos Samaritanos que vengan en su ayuda".
Estas palabras de san Juan Pablo II cobran hoy especial actualidad debido al estallido de ébola que está asolando particularmente ciertas zonas de África occidental, y que viene a sumarse a la pobreza y el hambre que devasta a estos países.

En el mundo entero hay millones de personas, víctimas de enfermedades infecciosas, que viven separadas, excluidas de sus pueblos, marcadas por el estigma de la enfermedad. Si a esto añadimos el hecho de que muchos viven en condiciones precarias, veremos que la situación de estas personas es, como poco, humillante.
"El mundo del sufrimiento humano- dice san Juan Pablo II en la carta apostólica Salvifici doloris-, expresa el deseo de que el sufrimiento ayude a irradiar el amor al hombre, precisamente ese desinteresado don del propio yo en favor de los demás hombres, de los demás hombres que sufren".

Se necesita mucho valor para permanecer en lugares donde el estallido del ébola es especialmente fuete. A veces no recordamos a aquellos que lo sufren, como tampoco pensamos en los que, en un arranque de generosidad y llevados por su vocación, conviven en lugares remotos con aquellos que padecen la enfermedad. Tengamos siempre muy presentes a las personas que la sufren y a los que, llenos de coraje, las ayudan y acompañan.

2 comentarios:

Armando dijo...

Gratitud hacia todas esas personas que dejándolo todo, viven el dolor ajeno como si fuera propio.
Mi próxima publicación va también dedicada a ellos.
Un abrazo y gracias.

Rosi dijo...

Su generosidad y valentía son dignos de admiración. Gracias.
Un beso
Rosi

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).