jueves, 4 de septiembre de 2014

El mundo laboral tiene una deuda con las madres


Échale un vistazo a este vídeo y verás que ser madre implica una serie de cualidades muy buscadas en el mercado laboral de hoy en día, aunque es posible que muchos aún no lo reconozcan. Las empresas pretenden que sus empleados vivan y mueran para ellos. En general son auténticos ‘chupasangre’. Muchas mujeres jóvenes posponen indefinidamente su maternidad por consolidar una carrera laboral que luego puede resultar no tan satisfactoria como esperaban. En su temor de no poder «realizarse» profesionalmente, a veces ceden, obligadas por las imposiciones del mundo laboral, en lo que constituye su riqueza esencial.

Lo que una mujer puede aportar a una empresa no es menor que lo que puede aportar un hombre, aunque sí puede ser diferente en algunos aspectos. Y de la misma manera que la mujer no debe convertirse en objeto de dominio por parte del hombre, tampoco debe ser considerada como un activo neutro dentro del mundo laborar, alguien que aporta como cualquier otro, sin consideración a las características propias de su feminidad.  

El matrimonio implica una disponibilidad interior para aceptar al hijo y traerle al mundo, y esta verdad tan sencilla se considera hoy un obstáculo para la plena «realización» de las mujeres en el mundo laboral. No es que la mujer rechace su maternidad, es que la sociedad, las empresas, consideran que durante el embarazo y la infancia de los hijos la mujer no puede trabajar al ritmo que hoy se impone o entregando tanto de sí misma puesto que su maternidad es muy absorbente.

A este respecto dice Juan Pablo II: «La mujer es ‘la que paga’ directamente por este común engendrar, que absorbe literalmente las energías de su cuerpo y de su alma. Por consiguiente, es necesario que el hombre sea plenamente consciente de que en este ser padres en común, él contrae una deuda especial con la mujer. Ningún programa de ‘igualdad de derechos’ del hombre y de la mujer es válido si no se tiene en cuenta esto de un modo totalmente esencial» (Mulieris dignitatem).




6 comentarios:

gosspi dijo...

una verdad como una casa..nunca antes estuvo perseguida la maternidad....nunca y esto va en crescendo...sabes no? un abrzo Elige

Mori dijo...

La rigidez del sistema laboral hace muy complicado compaginar familia y trabajo. Pierden los niños, los enfermos y los mayores. Pero la crianza y el cuidado no son sólo actividades que deban desarrollar la mujer, aunque por razones obvias ( biológicas) la mujer asume un papel irreemplazable. Me ha gustado mucho esta entrada.

eligelavida dijo...

Gosspi, pienso que por un lado, culturalmente, la maternidad sí está perseguida. Por otro, cada día se intenta que la vida personal y la profesional se puedan conciliar.

La cuestión es que hace falta mayor apertura mental, reconocimiento de que el embarazo, el parto y la crianza de un bebé pueden suponer una pérdida económica para una empresa pero, al mismo tiempo, reconocer que la sociedad está en deuda con la mujer madre.

eligelavida dijo...

Gracias Mori! Evidentemente, cada día los hombres asumen más su papel en la paternidad, aunque como dices, el de la mujer es irremplazable.

Marian dijo...

Estoy de acuerdo Elige, no está reconocido el amor, la entrega de las madres. Tengo una amiga que tiene cuatro hijos, uno por año.
Ella es médico y ejerce. Me dice siempre que si hay santos en el Cielo, son las madres. Todo lo lleva para adelante, van a Misa con todos, rezan todos las noches, un ejemplo de vida. Un abrazo grande.

AMALIA dijo...

Una estupenda entrada y con una gran verdad.

La labor de una madre es inmensa.

Te mando un beso.

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