jueves, 28 de agosto de 2014

Religiosas que ceden su espacio a la Nueva Era: un modo de herejía


Un monasterio de Palma de Mallorca perteneciente a unas religiosas Jerónimas ha sido alquilado a una asociación de la “Nueva Era”. En lo que era un espacio sagrado se invocan ahora espíritus-guía, se “reconectan seres ascendidos” y “seres superiores”, se “leen registros akáshicos”, se entregan “códigos radiónicos” y se cobran 475 euros por un curso para “limpiar energías de embarazos no llevados a término” voluntaria o involuntariamente.

Lamentablemente, no es el primer caso de religiosos que prestan su convento o alquilan su monasterio a sectas incompatibles con la fe católica. Varias veces hemos podido ver como instituciones católicas, llamadas a ofrecer acogimiento y enseñanza centrada en Cristo, prestan su espacio a actividades incompatibles con la fe de la Iglesia.

¿Por qué estas monjas alquilan su convento a una secta que puede dañar a tantos creyentes? Seguramente por dinero. No me parece razón suficiente para permitir que grupos como la Nueva Era parasiten un espacio que tendría que utilizarse para propagar la auténtica fe y que debería ser un lugar de expansión espiritual.

El reiki es una técnica de curación inventada en Japón a principios del siglo XIX basado en textos budistas y hoy es una de las tantas «espiritualidades» promovidas por la Nueva Era. No es una religión en sí misma, sino una técnica que pretende aportar una curación 'espiritual'. Y «aunque algunas personas pretenden identificar el reiki con la curación divina conocida por los cristianos, se equivocan. Para el practicante de reiki el poder sanador está a disposición del hombre. La esencia del reiki no es la oración sino una técnica que transmite el maestro reiki al alumno, y que una vez que se llega a dominar, supuestamente produce los resultados previstos. Algunos practicantes intentan cristianizar el reiki añadiendo una oración a Cristo, pero esto no afecta a la naturaleza esencial del reiki. Por estas razones, el reiki y otras 'técnicas terapéuticas' similares no pueden identificarse con lo que los cristianos llamamos curación por la gracia divina» (Directrices para evaluar el reiki como terapia alternativa del Comité Doctrinal de la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos).

El reiki y todo lo que forma parte de la llamada Nueva Era no es compatible ni con la doctrina cristiana ni con la evidencia científica. Ninguna institución católica debería apoyar o ceder sus espacios para la promoción de algo que es claramente incompatible con la fe. Hacerlo es un modo de apostatar.

Juan Pablo II alertó a los católicos a este respecto afirmando que existe un «renacimiento de las antiguas ideas gnósticas en la forma de la llamada New Age. No debemos engañarnos pensando que ese movimiento pueda llevar a una renovación de la religión. Es solamente un nuevo modo de practicar la gnosis, es decir, esa postura del espíritu que, en nombre de un profundo conocimiento de Dios, acaba por tergiversar Su Palabra sustituyéndola por palabras que son solamente humanas. La gnosis no ha desaparecido nunca del ámbito del cristianismo, sino que ha convivido siempre con él, a veces bajo la forma de corrientes filosóficas, más a menudo con modalidades religiosas o pararreligiosas, con una decidida aunque a veces no declarada divergencia con lo que es esencialmente cristiano».

Sobre este tema y para que nadie se llame a engaño, podéis informaros en el documento de la Santa Sede: Jesucristo portador del agua de la vida. Una reflexión cristiana sobre la “Nueva Era”.

1 comentario:

CHARO dijo...

Yo tampoco entiendo cómo estas religiosas católicas han alquilado su monasterio a esa secta.Saludos

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