domingo, 2 de marzo de 2014

Desde su concepción, está destinado a la eternidad


Catecismo de la Iglesia Católica

LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA
El hombre, imagen de Dios

1701. “Cristo, [...] en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la grandeza de su vocación” (GS 22, 1). En Cristo, “imagen del Dios invisible” (Col 1,15; cf 2 Co 4, 4), el hombre ha sido creado “a imagen y semejanza” del Creador. En Cristo, redentor y salvador, la imagen divina alterada en el hombre por el primer pecado ha sido restaurada en su belleza original y ennoblecida con la gracia de Dios (GS 22).

1702. La imagen divina está presente en todo hombre. Resplandece en la comunión de las personas a semejanza de la unidad de las personas divinas entre sí (cf. Capítulo segundo).

1703. Dotada de un alma “espiritual e inmortal” (GS 14), la persona humana es la “única criatura en la tierra a la que Dios ha amado por sí misma” (GS 24, 3). Desde su concepción está destinada a la bienaventuranza eterna.”

1 comentario:

Salvador Pérez Alayón dijo...

La diferencia con otros seres vivos es que el perteneciente a la especie humana, el hombre, es creado semejante al Creador.

Eso significa que aspira a ser feliz eternamente en el amor del Padre Dios. Es decir, es llamado y busca la felicidad, la eternidad y las alcanza y realiza en el amor.

Nadie tiene derecho a matar a un hijo de Dios.

Un abrazo.

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).