domingo, 2 de febrero de 2014

Percibir al hijo concebido como persona: un paso en la cultura de la vida


Es muy cierto que la defensa de la vida no es una cuestión ‘cristiana’. Pero también lo es reconocer que la Iglesia afirma que existe en el hombre una conciencia irreductible a los condicionamientos que puedan pesar sobre ella. En otras palabras, podemos dejarnos influir por el ambiente, pueden intentar hacernos creer que el mal es un bien, o que el fin justifica los medios, pero nuestra conciencia siempre será capaz de buscar lo bueno y de reconocer la propia dignidad y la de los demás, seamos creyentes o no.

Cada día vemos como se propagan ciertas ideologías que desvalorizan el amor, que disocian el ejercicio de la sexualidad de la procreación y que debilitan el concepto de dignidad humana. Es difícil extender una cultura de respeto hacia el ser humano en una sociedad que no tiene claro el concepto de acogida de la vida.  

Por poner un ejemplo, no hay más que observar la actitud mercenaria con que los científicos practican la fertilización in vitro. Con esta técnica, amor, sexualidad y procreación son disociados para dar lugar a la 'fabricación' de seres humanos. Porque con la fertilización in vitro, el óvulo fecundado da lugar a un embrión, de eso no hay duda; y ese embrión es, evidentemente, un ser vivo que pertenece a la especie humana. Sin embargo, este ser humano vivo que se encuentra en un momento incipiente de su desarrollo, no es percibido como persona por sus padres o por los médicos. Por esa razón, los embriones son tratados como objetos susceptibles de compra o venta, de congelación o destrucción.

No sucede así con los embarazos naturales donde, desde el mismo momento en que los padres tienen conocimiento del estado de la mujer, perciben a su hijo como persona y ese tiempo de espera, es un tiempo de cuidado amoroso, pues saben que el que se está desarrollando en el interior de la mujer es su hijo, ya vivo aunque aún no nacido. Es así incluso cuando el hijo no es deseado o acaba siendo abortado. Cuántas madres son víctimas del aborto precisamente porque son conscientes de que a quien han eliminado es a su hijo.

Percibir al embrión concebido como persona es algo natural. Hablar de él, no como un algo futurible, sino como alguien ya existente, es propio de los padres y la familia. Negar su existencia es hacer un ejercicio de rechazo de la realidad. La actitud de los padres que recurren a la fertilización in vitro resulta, por tanto, completamente antinatural. Sus embriones, ya creados, son percibidos como objetos de consumo. Sólo nacerán los que convengan. 

6 comentarios:

CHARO dijo...

Estoy de acuerdo con este escrito y en contra de la realidad tan dura que estamos viviendo y que nos hace pensar en la clase de seres humanos en que nos estamos convirtiendo.....Besicos

eligelavida dijo...

Charooo!! Que no hay manera de contactar contigo. Por favor, lee mis anteriores comentarios. Un abrazo!

Salvador Pérez Alayón dijo...

Se está ciego, ausente, sometido, embotado y no sé cuantos calificativos más se pueden decir.

La humanidad anda pérdida, pues siendo los dos iguales, dependiendo de dónde estén, a uno se le condena y a otro se le cuida, protege y se le dan todos los derechos.

Sin embargo, ambos han pasado por la etapa de célula, feto, embrión, siendo personas desde el primer momento. La pregunta es: ¿Por qué a uno sí, y a otro no?

xtobefree dijo...

Buenos días Elige la Vida.Está claro que pretenden manipular la realidad y la existencia, lo creado e increado con mucha soberbia, en el fondo bobería, que los lleva a múltiples contradicciones y a situaciones finales con menor libertad y calidad de vida, mayor inseguridad en la certeza y solidez de los principios y una relatividad tan extensa que carcome todo pensamiento no subjetivista. Un desastre que arrastra a los necios a no querer pensar. Si se detienen un instante a pensar descubrirían lo antinatural de sus posturas. Aquí una vez más expones con sencillez a la luz de la razón lo que es, diga quien lo diga, porque existe y es real.Un abrazo.

Anibal dijo...

Percibir es una palabra muy interesante para utilizarla en este contexto. Los padres perciben al nuevo ser engendrado como a un hijo, por lo que tiene lógica pensar que cuando la mujer niega esta realidad es porque algo se interpone entre ella y la percepción que tiene de su hijo.
Te felicito por este interesante blog que sigo casi a diario. La causa de la vida lo merece. Gracias

Sancho dijo...

La verdadera gravedad de la fertilización artificial comienza en que se disocia la sexualidad de la procreación. después de eso la cantidad de agresiones a la vida que se pueden hacer son incontables.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Mi foto
Spain
Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).