sábado, 18 de enero de 2014

¡Protege la vida!


La vida humana, don precioso de Dios, es sagrada e inviolable, y por esto, en particular, son absolutamente inaceptables el aborto procurado y la eutanasia.

La vida del hombre no sólo no debe ser suprimida, sino que debe ser protegida con todo cuidado amoroso.

La vida encuentra su sentido en el amor recibido y dado, en cuyo horizonte hallan su plena verdad la sexualidad y la procreación humana; en este amor incluso el sufrimiento y la muerte tienen un sentido y, aun permaneciendo el misterio que los envuelve, pueden llegar a ser acontecimientos de salvación.

El respeto a la vida exige que la ciencia y la técnica estén siempre ordenadas al hombre y a su desarrollo integral; toda la sociedad debe respetar, defender y promover la dignidad de cada persona humana, en todo momento y condición de su vida.

(Evangelium Vitae) 

4 comentarios:

PEPE LASALA dijo...

Me ha encantado leer algo así sobre la vida. Gracias. Un fuerte abrazo y feliz fin de semana amiga.

MariCarmen dijo...

Amar la vida y proteger al inocente, ese es nuestro deber como cristianos.

Feliz fin de semana amiga.

AMBAR dijo...

La vida es sagrada, y se merece respeto y cuidado, no somos quien, para decidir como y cuando acaba, ese poder no nos pertenece, muy profundas estas letras.
Un abrazo y una buena semana.
Ambar

Armando dijo...

V I D A ......VERDAD INESCRUTABLE de DIOS AMOR.
Afectuosos saludos y buen fin desempaña.

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).