martes, 21 de enero de 2014

Anticoncepción y aborto: una visión utilitarista del hombre y de la sexualidad


Anticoncepción y aborto son, evidentemente, cuestiones distintas. Sin embargo, prácticamente todos los últimos Papas han coincidido en señalar que son males que tienen una raíz común: una visión utilitarista y despersonalizada del hombre y de la sexualidad.

Ratzinger explicaba que la contracepción conduce necesariamente al aborto como 'solución de reserva'. El que refuerza la mentalidad anticonceptiva, refuerza también la ideología que la sostiene y, por tanto, implícitamente, promueve el aborto.

Existen estudios sociológicos que demuestran que la práctica del aborto crece paralela a las tasas de recurso a la contracepción. El argumento más defendido a favor de la anticoncepción, es que ésta evitará embarazos no deseados y, por tanto, la ‘necesidad’ de recurrir al aborto. Se trata de una explicación que, en la práctica, se ha demostrado que es falsa. Así, en todos los países donde en los últimos 40 años, se ha promovido el uso generalizado de la contracepción, el aborto se ha legalizado.

La cultura de la muerte comienza siempre pidiendo el acceso fácil y gratuito a la anticoncepción. De ahí se pasa a la mal llamada contracepción de emergencia (que es abortiva) para, finalmente, defender la necesidad del aborto quirúrgico y del aborto químico como medida de ‘protección’ de las mujeres.

1 comentario:

CHARO dijo...

Y unos "frutos" demasiado apatecibles para una inmensa mayoría de las personas.Besicos

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).