viernes, 27 de diciembre de 2013

La matanza de los inocentes no acabó con Herodes sino que cobra fuerza cada día

 
La iglesia católica colombiana ha pedido que el Día de los Inocentes, que se celebra el 28 de diciembre, no sea una jornada de burlas o inocentadas, sino una apuesta por la defensa de la vida y la condena del aborto y de todos aquellos Herodes que lo practican.
Sobre el mundo entero se cierne la sombra de Herodes y la matanza de niños continúa cada día en el vientre de las mujeres que abortan. La carnicería no solamente no acaba, sino que cobra fuerza, especialmente en occidente.

El aborto no es una cuestión religiosa, pero en esta fiesta litúrgica de los Santos Inocentes, me parece que sería interesante recordar que los cristianos, desde los primeros tiempos, fueron conscientes de la maldad del aborto y lo rechazaron.
En la Carta a Diogneto, un tratado apologético redactado en Atenas en el siglo II por un autor desconocido, y dirigido a un tal Diogneto, hombre interesado en conocer las creencias y la forma de vida de los cristianos, el autor explica: "Ellos (los cristianos) se casan como todos; y como todos engendran hijos, pero no abandonan fetos ni exponen a los que nacen".

Atenágoras, filósofo cristiano del siglo II, condena a quienes matan a sus hijos, incluidos los que viven todavía en el seno de su madre, "donde son ya objeto de solicitud por parte de la Providencia divina".
Me pregunto si los cristianos de hoy estamos a la altura de nuestros antepasados en lo que se refiere a la comprensión de la dignidad infinita de cada ser humano. No basta con no matar. No sólo los padres y los médicos son responsables de la matanza contemporánea. También los empresarios, los financieros que invierten en el negocio de la muerte, los políticos que legislan leyes injustas, los votantes que eligen a estos políticos como representantes, los partidarios de la Fertilización in vitro, los teólogos, eclesiásticos o catequistas que confunden la doctrina de la Iglesia, los que nunca abortarían pero 'respetan' a los que lo hacen, los que callan… también esos son los Herodes de hoy.

6 comentarios:

Julián dijo...

Los Herodes de hoy viven en nuestro vecindario y nos les tenemos miedo porque nos han acostumbrado a su presencia.
cerca de nuestras casas hay un hospital donde se practican abortos o una farmacia donde se vende la píldora abortiva o la vecina quiere abortar porque aún no es el momento de ser madre.
Sin ánimo de ningunear a nadie me atrevo a decir que los católicos no somos fermento sino piedra con la que caen otros por mantenernos en un silencio cobarde, empezando por nuestros dirigentes.

CHARO dijo...

Si amiga, "Herodes" sigue matando.Besicos

Capuchino de Silos dijo...

Ahora hay más Herodes que nunca.
De acuerdo, totalmente, con Julián y contigo.
Vergüenza de sociedad.

Felices Pascuas!!!

Vicente dijo...

Así es, Elige.
Especialmente en estas cuestiones hay que ser radical, pero radical radical. Nada de aborto, ni siquiera en los casos extremos, como decía el Padre Loring que en gloria esté.

Por cierto, perdona que me permita utilizar tu blog para hacer una propuesta general para rezar un rosario cada 28 de Diciembre por los niños no nacidos, los niños abortados, que las mujeres que decidan abortar no lo hagan y tengan a sus niños, por la toma de conciencia de todos... en fin, todo eso. Digo un rosario, aparte del o de los que reza cada cual cada día. Me gustaría que quienes decidan seguir mi propuesta, me envíen un mensaje a:
carrenogilvicente@gmail.com

Gracias a todos.

Belen dijo...

Herodes era caperucita comparado con lo que tenemos ahora!!

Un cariñoso saludo.

Gonzalo dijo...

la matanza de los enfermos, de las niñas, de los pequeños con síndrome de down, ..
La forma de frenar a estos Herodes es intentar que nuestros gobernantes no lo sean.

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