jueves, 7 de noviembre de 2013

El arte de pensar


Cuando estaba en el colegio las odiaba. Ahora las saboreo incluso cuando no las comprendo. Me gustan las matemáticas y pienso que si en cierto periodo de mi vida no ha sido así, la culpa fue de la escuela y de mis maestros. Lo siento. Ya sé que queda muy mal buscar culpables, pero es evidente que los hay.
Cuando una de mis hijas comenzó a destacar en matemáticas nos sorprendimos. ¿De dónde ha salido ésta con sus sobresalientes en una asignatura que parece reservada para una minoría de "frikis" con gafas? En una familia donde todos aprecian la literatura, la historia y el arte, pensábamos que era una extraterrestre. Su evolución nos demuestra que, sencillamente, tuvo una buena profesora. Una auténtica maestra que antes que darle una fórmula y explicarle su desarrollo, prefería enseñarle a pensar.

Pensar es un arte olvidado. A los niños se les pide que hagan "borradores" para casi todo. Es una manera de dar respuestas sin compromiso. Luego, lo corriges y lo pasas a limpio. Sin embargo, nada hay más alejado de la vida cotidiana que hacer primero las cosas "en sucio". Cada cuestión a resolver requiere reflexionar un momento y actuar. Pensar conlleva no tragar todo lo que aparece en la televisión y no aceptar cualquier cosa que diga un político solo porque sea de este o de aquel color, pero, además, implica dialogar, leer, estudiar e interpretar las cosas a la luz de la verdad. 
El querido Juan Pablo II decía a los jóvenes que "los estudios deben ser un momento privilegiado de aprendizaje para la vida del espíritu", y los animaba diciendo: "¡Aprended a reflexionar más y más, aprended a pensar!" Desde hace siglos, se considera la juventud como la edad ideal para estudiar. Probablemente es cierto. No sé si es preciso ser joven para aprender, pero pienso que estudiar y reflexionar requiere de dos lujos poco apreciados: tiempo y silencio. Una vez logrados, el esfuerzo compensa. Hoy ha llegado a mis manos un libro infantil publicado en los años treinta del siglo pasado. Se llama "Reading and thinking". En la primera página sólo aparece una cita de Robert Burns que dice: "I have been happy thinking" (he sido feliz pensando).

5 comentarios:

quedateenminube dijo...

Holaa! Cuanto tiempo que no te leía...
Estás en lo cierto, se debe pensar, reflexionar, dialogar...porque así podremos tener más criterio.
Saludos,

Sinretorno dijo...

Biennnnnnnn !!!!!

Teresa dijo...

Qué alegriaaaa que estes de vuelta!!! Ahora a no parar. Besos.

martina dijo...

Bentornata! Pensare è diventata una virtù rara.....
Un abbraccio

Rafael Hidalgo dijo...

"He sido feliz pensando", qué bonito.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Mi foto
Spain
Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).