lunes, 3 de junio de 2013

La guerra, suicidio de la humanidad

 
“La guerra – ha dicho el Papa Francisco- es el suicidio de la humanidad porque mata el corazón y mata el amor”. La guerra no trae más que ruina material, destrucción, masacre y miserias. Las causas por las que se inician las guerras son múltiples. La mayor parte de las veces, surgen debido a un menosprecio de la dignidad del hombre.
Dice san Agustín: "Es tan grande el bien de la paz, que aun en las cosas terrenas y mortales no solemos oír cosa de mayor gusto, ni desear objeto más agradable, ni, finalmente, podemos hallar cosa mejor" (La Ciudad de Dios).

La causa de la Paz es tan grande y beneficiosa para la humanidad, que merece que hagamos un esfuerzo por extender una ‘cultura de la paz’, que nazca en las familias, que esté latente en la educación, en el arte, en el cine y, sobre todo, en los medios de comunicación y en la política, de manera que esas terribles guerras que ensangrentaron el siglo XX no vuelvan a repetirse.

4 comentarios:

Belen dijo...

Cuando se deje de fabricar armamento habremos dado un gran paso.

Un cariñoso saludo :)

quedateenminube dijo...

Estoy de acuerdo, hay que educar en paz desde pequeñitos en casa. Las guerras son terribles, tanto odio sólo causa destrucción de todo tipo. Un abrazo!

releante dijo...

Ojalá algún día la humanidad esté preparada para hablar y no para atacar y contraatacar. Un abrazo

AMALIA dijo...

Maravillosa la palabra PAZ.

Un fuerte abrazo.

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).