miércoles, 8 de mayo de 2013

No está en casa

 
Santa Teresa Benedicta de la Cruz afirma que sólo cuando el alma está recogida en su interior es cuando propiamente se encuentra en su casa. Pero - añade- por extraño que parezca, por lo regular el alma no está en casa.
Edith Stein, Ciencia de la Cruz.

6 comentarios:

releante dijo...

Pues que pocos momentos de recogimiento tenemos para no tenerla casi nunca en casa. Un abrazo

CHARO dijo...

Una frase que no llego a entender.Besotes

quedateenminube dijo...

Uyyy, estoy dándole vueltas al tema...un abrazo!!!

Pepe dijo...

Como se nota que fue carmelita. Las moradas.

San Agustín habla de que el conocimiento es hacia adentro y hacia arriba. " Y tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba".

En los momentos recogidos, inmediatamente después de la Eucaristía es donde posiblemente nuestra alma está más recogida en su interior porque estamos en Cristo Jesús.

xtobefree dijo...

Buenos días Eligelavida. ¿Qué? ¡Hay que ver lo que dicen las monjas santas! Un abrazo.

José Miguel dijo...

No es fácil entender en toda su dimensión la obra de Edith Stein. El párrafo que extraes de su última obra Scientia Crucis
(Ciencia de la Cruz) pone de manifiesto como su obra metafísica esta inspirada en la filosofía de Santo Tomás y la fenomenología de Husserl, resultando así, una de las últimas tomistas más originales de la historia de la filosofía, implicitamente está presente los conceptos de inmanencia y trascendencia de Dios.

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).