domingo, 14 de abril de 2013

La anticoncepción no soluciona el aborto

Muchas veces he comentado aquí las palabras de Juan Pablo II cuando afirma que, si bien anticoncepción y aborto son males específicamente distintos, ambos son frutos de una misma planta, es decir, tienen una raíz común.  Por otro lado, continuamente oímos decir que la Iglesia debe ponerse al día en este tema, y los propios católicos encuentran dificultades para entender por qué la anticoncepción artificial es intrínsecamente mala, mientras la Iglesia acepta los llamados métodos de anticoncepción naturales.
Los estudios sociológicos demuestran que son muchos los católicos que hacen caso omiso de la doctrina de la Iglesia en este tema. El argumento que defienden los promotores de la anticoncepción es que ésta previene el aborto. La encíclica Evangelium vitae recoge esta premisa para rebatirla: se acusa a la Iglesia de favorecer el aborto al enseñar la ilicitud moral de la anticoncepción, pero esta objeción se revela falaz.

Las estadísticas demuestran que el número de abortos no ha disminuido en proporción al desarrollo de la anticoncepción. Por el contrario, cuando una persona hace uso de algún método anticonceptivo y éste falla, se siente más justificada para recurrir al aborto y terminar con ese embarazo que no deseaba. Sucede todo lo contrario de lo que se preveía con el nacimiento de la píldora anticonceptiva en los años 50. Entonces se decía: el aborto es una forma de acabar con los embarazos no deseados; la píldora anticonceptiva evita embarazos no deseados; luego, el uso de la píldora y demás métodos contraceptivos reducirá drásticamente el número de abortos.
Sin embargo, la realidad demuestra que sucede todo lo contrario. Los estudios médicos nos dicen que entre las adolescentes que acuden al médico para comenzar a utilizar anticonceptivos, el número de embarazos no deseados y, por tanto, de abortos, es muy superior al del resto de jóvenes de su edad. Y es que promover la contracepción en los colegios favorece, no sólo el comienzo de relaciones sexuales a una edad temprana, sino también la promiscuidad.

Creo que hay que dar a los jóvenes formación e información. Pero no una información sesgada, sino TODA la información; Anticoncepción y aborto son conceptos distintos, pero están estrechamente ligados.

5 comentarios:

Sancho dijo...

médico especializado en asesinatos: unos legales, otros ilegales pero ¿qué más da? Es lo mismo matar a un recién nacido que quitar la vida a un bebé en el vientre de su madre: la misma persona, la misma muerte, el mismo sufrimiento.

quedateenminube dijo...

No entiendo ninguna de las dos opciones y creo que todo radica en una total falta de formación religiosa. Un abrazo!!!

eligelavida dijo...

Sancho, imagino que te refieres al personaje de la entrada anterior... Efectivamente, se trata de un mismo asesinato. Esa es la razón por la que a este asesino en serie no se le da publicidad en los medios. Sería tanto como reconocer que lo único que hace es acabar lo que ha comenzado como una práctica legal.

Bate dijo...

Qué fuerte:

-¡niño tú qué quieres ser de mayor!

- Yo..hmmm, ya lo tengo ...¡médico especializado en asesinatos!


Qué bajo hemos caído.

CHARO dijo...

Es verdad lo que dices, los jóvenes necesitan una formación e información integral además de unos ideales religiosos....pero vivimos en una sociedad donde se rigen y predican todo lo contrario y eso hace que los jóvenes se rijan por lo que ven y les enseña esta sociedad tan alejada de todo tipo de moral y de Dios.Besotes

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