domingo, 31 de marzo de 2013

La invitación del Papa


He aquí la invitación que hago a todos: Acojamos la gracia de la Resurrección de Cristo. Dejémonos renovar por la misericordia de Dios, dejémonos amar por Jesús, dejemos que la fuerza de su amor transforme también nuestras vidas; y hagámonos instrumentos de esta misericordia, cauces a través de los cuales Dios pueda regar la tierra, custodiar toda la creación y hacer florecer la justicia y la paz.
MENSAJE URBI ET ORBI DEL SANTO PADRE FRANCISCO- Pascua 2013

5 comentarios:

Carmen Real dijo...

Gracias por levantar estas partes de lo que el santo padre Francisco nos confia a todos y nos enseña
un abrazo y buena semana
Carmen

Una Julieta de Jesùs dijo...

*** Feliz Pascua bendita hermanita Elige la Vida *** nunca màs bendito y hermoso resultan estas palabraas

* Elige la vida * Elige a Dios *

Gracias por todo lo que nos compartìs y recordarnos cadavez que venimos a visitarte

¡¡ Què digamos si a la vida !! Siiiiii a Dios !!!

Gracias por compartir las palabras de Francisco ***

Bendita seas en cada nuevo amanecer un abrazo de corazòn a corazòn ***

Paz y Bien ***

Aleluyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa *

Elige perdonà hermanita que no pude entrar antes pero fue por la señal de internet perdòn por favor !!! ***

María López dijo...

¡¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!!.

Un abrazo.

Miriam dijo...

Gracias por transmitirnos las palabras de nuestro Sto Padre. Nos invitan a acercarnos a Cristo resucitado, nos acercan a la alegría
Feliz Pascua

Teresa dijo...

Acojamos la gracia y dejémonos renovar por la misericordia!

Feliz pascua!

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).