miércoles, 20 de marzo de 2013

La ciencia al servicio de la persona


La vida es siempre un bien. Creo que cualquier persona que se plantee esta cuestión llegará a la misma conclusión. Creyentes o no creyentes, todos sabemos que la vida es el bien supremo del que proceden los demás bienes. ¿Vale más la vida de un hombre rico que la de un hombre pobre? ¿O es más valiosa la vida de una persona sana que la de una persona enferma? ¿O es más digna la existencia de un joven que la de un anciano? Si pensamos que sí, que la vida de un joven sano y rico es más digna y valiosa que la de un anciano pobre y enfermo, entonces nos equivocamos. Pero si aceptamos que toda persona es digna de ser amada y tiene derecho a vivir más allá de consideraciones  como la inteligencia, la salud, la riqueza o la belleza, entonces somos justos.
Desde mediados del siglo pasado hasta nuestros días, ha habido en el mundo más avances científicos y tecnológicos que desde comienzos de la humanidad hasta mediados del siglo XX. Estos avances se han producido en todos las ciencias, pero son especialmente visibles en el campo de la medicina, la genética, la biología y en el estudio de todo lo que atañe a la vida humana, desde su origen hasta su muerte. Ha sido preciso desarrollar una ciencia nueva, la bioética, que no es una ciencia técnica, sino moral, porque los descubrimientos científicos y el desarrollo de la técnica han sido tan grandes, que se plantean muchas cuestiones novedosas en torno al ser humano.

Lo primero que debemos preguntarnos es si todo lo que hoy resulta técnicamente posible es lícito desde un punto de vista moral. La ciencia busca evidentemente la verdad y la eficiencia, pero ésta ha derivado en utilitarismo, lo que ha hecho que la vida humana sea muchas veces despreciada cuando no es perfecta. Existen hoy unos criterios de auténtica discriminación basados en el desarrollo biológico, psíquico, cultural o en el estado de salud (Instrucción Dignitas personae).
Muchas técnicas ‘posibles’ son éticamente inmorales, como la esterilización buscada como medio para evitar la concepción, las técnicas de fecundación artificial, la manipulación de embriones, el aborto, las experiencias médicas cuando no tienen como fin el bien del enfermo y la eutanasia. La ciencia es un bien, pero debe estar al servicio de la persona, y no al contrario.

7 comentarios:

quedateenminube dijo...

Totalmente de acuerdo, la ciencia debe estar al servicio del hombre pero para bien, para mejorar su vida, su nivel de vida, su calidad pero no para jugar con la medicina sin moralidad, la ética y la ciencia deben ir de la mano. Un abrazo!!!

torquiles dijo...

Hace algunas semanas, una persona que trabaja en el centro coordinador de trasplantes, nos contó a un grupo de amigas cómo funciona todo el proceso de donación de órganos y trasplantes. Es impresionante el trabajo que hay que hacer en un tiempo muy corto (para que el órgano donado no se estropee). ¡Cuánto esfuerzo, cuántas llamadas, cuánta generosidad! Eso sí son avances médicos. No pude dejar de pensar en el presunto doctor Morín y sus compinches.

CHARO dijo...

La ciencia debería estar al servicio de la humanidad en todos los aspectos para su bienestar y progreso pero desgraciadamente en mucha ocasiones está para su malestar y su retroceso.Besotes

'Mrswells' dijo...

me gustaria compartir una historia que le oido al Nuevo Papa contar en una entrevista (antes de ser Papa). decia que el la habia oido de un rabino judio medieval. La historia resume como el problema de La Torre de Babel fue un problema etico, el hombre empezo a progresar y a construir y todo iba bien al principio..entonces , en aquella epoca un ladrillo de esa torre era costosisimo de hacer y una gran 'tecnología avanzada', la torre fue bien hasta el dia en que los hombres mostraron mas 'pena' cuando se les caia un ladrillo por accidente desde lo alto que cuando se caia un exclavo de los que trabajaban en ella (que se podia reponer facilmente). O sea, cuando empezaron a pensar que valia mas la obra suya que la de Dios perdieron la etica

eligelavida dijo...

Carta apostólica Novo millennio ineunte:

"El servicio al hombre nos obliga a proclamar, oportuna e importunamente, que cuantos se valen de las nuevas potencialidades de la ciencia, especialmente en el terreno de las biotecnologías, nunca han de ignorar las exigencias fundamentales de la ética, apelando tal vez a una discutible solidaridad que acaba por discriminar entre vida y vida, con el desprecio de la dignidad propia de cada ser humano".

eligelavida dijo...

Mrswells, me encanta la historia. Ilustra perfectamente el tema de la entrada. Me gustaría saber más sobre ello. ¿Sabes donde puedo encontrar la entrevista al Papa? Gracias!

'Mrswells' dijo...

Este es el link de la entrevista, la historia la cuenta hacia el minuto 6:21, podías usarla en un post!:

https://www.youtube.com/watch?v=NZ1ZczyyKwM


Entrevista exclusiva con el cardenal Bergoglio en 2011

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Mi foto
Spain
Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).