martes, 19 de marzo de 2013

Custodiar la belleza de la creación


La vocación de custodiar no sólo nos atañe a nosotros, los cristianos, sino que tiene una dimensión que antecede y que es simplemente humana, corresponde a todos. Es custodiar toda la creación, la belleza de la creación, como se nos dice en el libro del Génesis y como nos muestra san Francisco de Asís: es tener respeto por todas las criaturas de Dios y por el entorno en el que vivimos. Es custodiar a la gente, el preocuparse por todos, por cada uno, con amor, especialmente por los niños, los ancianos, quienes son más frágiles y que a menudo se quedan en la periferia de nuestro corazón.

(Palabras del Santo Padre Francisco en la homilía de la Santa Misa en el solemne inicio del Ministerio Petrino).

3 comentarios:

Teresa dijo...

Es una fotografía preciosa. Creo que no hay otra mejor para ilustrar el comienzo del pontificado del papa Francisco. Pude ver una parte de la misa por televisión y fue muy emocionante.

Pepe dijo...

Esa fotografía es poderosa! Pero tuvi que ser espectacular vivirlo. Cuantos enfermos o cristianos que llevan una cruz se tuvieron que sentir reconfortados cuando lo vieron. Muchos maliciosos pensaran que es una pose, pero este Papa va a poner en serios problemas a la seguridad vaticana, con estos gestos espontaneos de cercania, de pastor. Pero como dijo el Santo Padre: que hagan su trabajo jaja.

Alexandra dijo...

Preciosa foto. Emocionante :D

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).