viernes, 1 de febrero de 2013

El hurto famélico crece en España


Si habéis leído Los Miserables de Víctor Hugo, o habéis visto el musical recientemente estrenado, recordaréis que la historia de Jean Valjean comienza con un hurto famélico. Roba una barra de pan. Después de salir de prisión nadie le da trabajo, se muere de hambre. El obispo que lo acoge le da de comer y le deja pernoctar en su casa. Pero durante la noche, Valjean piensa que al día siguiente volverá a las mismas, por lo que le roba la plata y escapa. En la novela, la señora Magloire acude al obispo gritando:
—¡Monseñor, el hombre se ha escapado! ¡Nos ha robado la plata!

 El obispo le responde:
 —¿Y era nuestra esa plata? – Y añade: —Yo retenía injustamente esa plata desde hace tiempo. Pertenecía a los pobres. ¿Quién es ese hombre? Un pobre, evidentemente.

Viene a decir Víctor Hugo que robar en caso de necesidad es un derecho.
Hace unos meses, a mi tía Lola (tiene 84 años) le sucedió algo curioso. Después de hacer la compra, paró en una farmacia. Dejó el carrito de la compra junto a la puerta y, mientras pedía paracetamol, alguien entró, metió la mano en el carrito y se llevó una bolsa con algo de fruta: un par de manzanas, tres naranjas y un racimo de uvas. Total, nada demasiado caro. Quien metió la mano en el carro, debía de ser consciente de que no iba a sacar nada de mucho valor. Probablemente, sólo algo de comer. Sin embargo, se arriesgó. Y es que el hurto famélico se va extendiendo en este país, en teoría moderno e industrializado. Hasta hace poco, nuestro problema era, simplemente, mejorar nuestra calidad de vida, vivir mejor. Ahora, para muchos, es sobrevivir.

He estudiado derecho, pero reconozco mi ignorancia. No sé si el hurto famélico puede incluirse dentro de lo que la ley española llama estado de necesidad. Según nuestra ley (artículo 20 del Código Penal) el que, en estado de necesidad, para evitar un mal propio o ajeno lesione un bien jurídico de otra persona, estará exento de responsabilidad criminal, siempre que concurran los siguientes requisitos: que el mal causado no sea mayor que el que se trate de evitar; que la situación de necesidad no haya sido provocada intencionadamente por el sujeto; que el necesitado no tenga, por su oficio o cargo, obligación de sacrificarse.
Hoy he leído que el Consejo de Ministros ha concedido el indulto a una joven de 22 años, madre de dos niñas pequeñas, que realizó varias compras con una tarjeta de crédito que se encontró en la calle, hechos por los que fue condenada por un juzgado de Valencia a la pena de un año y 10 meses de prisión.

Si leéis el enlace veréis que la condena no fue por robo sino por delitos continuados de estafa y falsificación en documento mercantil; los hechos se produjeron hace seis años y la mujer es ahora madre de tres hijos; el indulto se produce tras contar con informes desfavorables por parte de la sala sentenciadora y del ministerio fiscal; el total robado asciende a 289,69 euros.
¿Qué opináis? ¿Se ha hecho justicia?

12 comentarios:

Bate dijo...

«No robarás» (Ex 20, 15; Dt 5,19).
«No robarás» (Mt 19, 18).

El catecismo de la Iglesia católica en su número 2408: El séptimo mandamiento prohíbe el robo, es decir, la usurpación del bien ajeno contra la voluntad razonable de su dueño. No hay robo si el consentimiento puede ser presumido o si el rechazo es contrario a la razón y al destino universal de los bienes. Es el caso de la necesidad urgente y evidente en que el único medio de remediar las necesidades inmediatas y esenciales (alimento, vivienda, vestido...) es disponer y usar de los bienes ajenos (cf GS 69, 1).

Santo Tomás de Aquino dice en la Suma Teológica (2-2 q.66 a.7), en el artículo titulado "Si es lícito al hombre robar en estado de necesidad":

"Por otra parte, en caso de necesidad todas las cosas son comunes; y por lo tanto no constituye pecado el que uno tome una cosa de otro, porque la necesidad lo hace común.".


Lo que yo pienso. Creo que esa mujer dada su situación laboral, económica, etc, verdaderamente se encontraba en "estado de necesidad", ahora bien, esto no quita para que el gobierno de la Nación (o lo que quede de ella), con el señor Gallardón a la cabeza, haya querido apuntarse un tanto y darse un lavado de imagen con este dramático caso, éste sí, digno de todo indulto.


(menudo ritmo le das al blog Elige ;-))

Alfonso dijo...

La justicia tiene que ser magnánima. No tiene sentido meter en la cárcel a una mujer con tres hijos seis años después de que se encontrara una tarjeta y menos si robó por necesidad.

Sancho dijo...

Mientras Urdangarín, Bárcenas, Amy Martin y los etarras perdonados estén en la calle, a ver quien tiene huevos de encarcelar a esta mujer..

CHARO dijo...

Pienso que si están en la calle personajes que han robado millones sería muy injusto que esta chica la metieran a la carcel por robar tan poco y además después de haber pasado ya tantos años de los hechos.Mi marido tiene una huertita y no veas la cantidad de veces que nos roban y yo siempre digo lo mismo:si el que los roba es por hambre bienvenido el robo pero si los que roban son conocidos que no tienen necesidades y lo hacen por no molestarse ellos en trabajar la tierra me fastidia mucho.Besotes

eligelavida dijo...

Veo que estamos todos más o menos de acuerdo. Pienso, como dice Bate, que el Gobierno ha querido apuntarse un tanto, pero bienvenido sea. Sobre todo, porque hemos visto indultos y situaciones absolutamente injustas, especialmente en casos de terrorismo, donde gente con delitos de sangre están en la calle.

supermori dijo...

He intentado escribir algo sensato un montón de veces pero cada vez que lo intentado me he enfado por cómo está el patio.

Juanjo dijo...

Partidario del indulto.

En lo que a la corrupción se refiere, nunca creí que el PP llegara a igualar al PSOE como lo está haciendo. Es vergonzoso.

Anónimo dijo...

¿Informes desfavorables por parte de la sala sentenciadora y del ministerio fiscal? Esta gente debe vivir en marte si piensan que encarcelar a una madre de tres hijos pequeños por haber robado con una tarjeta y usando un DNI que se encontró, no robó, va a solucionar algo.
A mi me robaron una vez en un restaurante, duplicaron mi tarjeta al ir a pagar, y ahí sigue el restaurante abierto. Hubo intencionalidad, necesitaban un aparato para duplicar la tarjeta y lo tenían, no se la encontraron, se la di yo para pagar la cuenta. Abusaron de mi confianza y lo hicieron entre varios. Ni cárcel, ni nada. Ni siquiera una indemnización. Le dije al banco que no pagara y, lógicamente, no perdí dinero, pero los delincuentes siguen con su negocio. Así nos va.

Gonzalo

PEPE LASALA dijo...

Cuando la condenaron me hacía cruces. No entendía nada, no comprendía cómo había lo que había en altas esferas y a esta mujer la metían en la cárcel. Me alegro del indulto, es mi opinión.Un fuerte abrazo y feliz fin de semana.

Belen dijo...

¡¡¡¡¡QUE VERGÜENZA DE PAIS!!!!!

AAAAGGGGG!!!

Un cariñoso saludo.

'Mrswells' dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Salvador dijo...

Se me ocurre preguntarme primero por qué se llega a esta situación. Eso es lo que se debería evitar.

También se debe apurar al máximo las ayudas sociales e ir a Caritas y plantear el problema, porque la solución no es comer o supervivir hoy, sino también mañana y mañana...

Creo que faltamos cuando tratamos de solucionar el problema por nuestra cuenta y delinquiendo. Cuando hay buena voluntad no debemos proceder así.

Creo que no la hubo en Jean Valjean, perdió la fe y la paciencia en aquel Obispo, y también el desesperado que metió la mano en el carrito de la tía Lola.

No me atrevo a juzgar. Diría lo del obispo, pero pienso que, una cosa es estar sin ninguna posibilidad como en un desierto, y otra tener varias opciones que tomar.

Un fuerte abrazo en Xto. Jesús.

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