miércoles, 2 de enero de 2013

Madre Teresa: "el aborto es la peor pobreza, la más difícil de superar"


En 1847, a petición de los obispos norteamericanos, el Papa Pio IX nombró a la Santísima Virgen, bajo la advocación de la Inmaculada Concepción, patrona de Estados Unidos. Con el tiempo, se construyó, dedicada a la Inmaculada, la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción, situada en Washington D.C., en el campus de la Universidad Católica de América. Es la iglesia más grande de Estados Unidos, y la octava en tamaño a nivel mundial.
La escultura que veis en la imagen se encuentra en esta basílica. Como sabéis, la Madre Teresa, fundadora de las Misioneras de la Caridad, fue y sigue siendo un testimonio vivo de amor a Jesús en su dedicación a los 'pobres más pobres', entre los que se encuentran los moribundos y los niños no nacidos.

Por eso mismo pienso que esta escultura la retrata con toda fidelidad y habla de lo que fue su vida y de lo que es hoy su legado.
La Madre Teresa solía decir que la mayor pobreza no la había encontrado en los arrabales de Calcuta, sino en los países ricos que han legalizado el aborto, aquellos que le tienen miedo a un no nacido, porque "el aborto es la peor pobreza, la más difícil de superar".

2 comentarios:

Marta dijo...

¡Me encanta esta imagen!:)

CHARO dijo...

Que gran mujer es la madre Teresa y que gran regalo hizo Dios a la humanidad dejándola al servicio de todos...la admiro profundamente y creo sinceramente que es la mujer más grande que ha dado el siglo XX.Besotes

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).