sábado, 8 de diciembre de 2012

La descreída Europa protegida por la Virgen


Hoy, día de la Inmaculada Concepción, me gustaría comentar la afirmación que hace el escritor Vittorio Messori en su libro Hipótesis sobre María, en el que dice que la bandera de la Unión Europea fue diseñada como signo de devoción a la Virgen María.
Lo cierto es que en 1950 el Consejo de Europa convocó un concurso para elegir una bandera común. A la convocatoria se presentó un joven diseñador francés, Arsène Heitz. Por aquel entonces, él mismo relata que estaba leyendo la historia de las apariciones de la Santísima Virgen en la Rue du Bac de París, conocida como la Virgen de la Medalla Milagrosa. Según el testimonio del artista, concibió las doce estrellas en círculo sobre un fondo azul, porque así es como representa la iconografía tradicional la imagen de la Inmaculada Concepción. Heitz estaba por tanto inmerso en la historia de las apariciones de la Virgen a santa Catalina Labouré, que recibió el encargo de hacer acuñar una medalla en la que apareciesen las doce estrellas del Apocalipsis, con la invocación: ¡Oh María, sin pecado concebida! Rogad por nosotros que recurrimos a Vos.

Esta devoción se extendió rápidamente por todo el mundo. Santa Bernardette Soubirous llevaba una de estas medallas, hecha de chapa, cuando se le apareció la Señora por primera vez, el 11 de febrero de 1858, en Lourdes.
También los colores de la bandera, azul y blanco, provienen del culto a la Virgen. En el diseño original, las estrellas eran de plata. Posteriormente se cambiaron por estrellas doradas.

Cuando Paul M. G. Lévy, primer director del servicio de Prensa del Consejo de Europa, tuvo que explicar a los Miembros de la Comunidad Económica el sentido del diseño de la bandera, interpretó el número de las doce estrellas como "guarismo de plenitud", ya que en la década de los cincuenta no eran doce los miembros de dicho Consejo, ni los de la Comunidad Europea. Después se ha dicho que las estrellas eran doce porque éste es el número que simboliza la perfección, la solidaridad y la armonía entre los pueblos. Sin embargo, Heitz reconoce que en el momento de diseñar la bandera, estaba presente en su alma la devoción a la Virgen y las palabras del Apocalipsis: "Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer vestida de Sol, con la Luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza".
La bandera fue finalmente adoptada precisamente un 8 de diciembre, en 1955. Qué curioso que la descreída y descristianizada Europa esté aún hoy representada por una enseña que guarda entre sus pliegues la devoción a la Santísima Virgen, Reina y Señora de Europa y del Mundo.

6 comentarios:

Belen dijo...

Feliz día y un cariñoso saludo :)

Sancho dijo...

Esto es mucho más que una casualidad. Es algo providencial que un continente que reniega de sus raices cristianas acabe eligiendo una enseña y poniendose a si mismo bajo la protección de la Virgen sin saberlo, porque ¡los que eligieron la bandera no conocían todos estos detalles!

'Mrswells' dijo...

No tan descreida ni tan descristianizada, Europa..

Angelo dijo...

Mas de uno se quedaría petrificado si lo supiese.

Sacramento Rosales dijo...

Feliz día de la Inmaculada concepción Elige, y buena entrada, sí.
Un beso.

Clo dijo...

Mas de uno inventa otras teorias. Pero esta es le verdadera historia de la bandera europea, a mi me la contó un profesor de Derecho Comunitario Europeo en la segunda clase que tuvimos con él.

Me encantó escucharlo,y también ver la cara que se les quedó a los compañeros.

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