miércoles, 3 de octubre de 2012

Quien practica la justicia está sano, pero quien no...


Cuando hablo o escribo sobre el tema de la defensa de la vida, pienso siempre en primer lugar en la gran injusticia que suponen actos como el aborto, la fabricación de personas (individuos de la especie humana, la nuestra) en un laboratorio, la congelación de embriones, la utilización de fetos para la investigación, la esterilización forzada, la selección de embriones para ser transferidos al útero de una madre y el consecuente descarte de otros que mueren o son entregados para la experimentación, la eutanasia de los infantes nacidos con graves malformaciones, etc.
Todas estas acciones están, además, muchas veces ¡protegidas! por la ley. En otras palabras, la ley ampara al que mata a un bebé no nacido porque padece una discapacidad, al que se lucra en la industria del aborto, al que fabrica bebés en un laboratorio, al que selecciona embriones o al que experimenta con ellos. Sin ir más lejos, en España la ley contempla estas aberraciones u otras como la esterilización forzosa de discapacitados psíquicos.  

Esto me lleva a reflexionar sobre el tema de la justicia, una virtud sobre la que nunca se ha hablado tanto como ahora (está en boca de todos los políticos y de los medios) y que, sin embargo, es evidente que no se practica con el mismo empeño con que se proclama.
Decía Platón que quien practica la justicia está éticamente sano, mientras que quien la quebranta está enfermo. Si relacionamos justicia con salud o enfermedad, la conclusión a la que llegamos es clara: una sociedad sana será aquella en la que rija la justicia. La nuestra, parece enferma de gravedad…

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hoy también y sin que sirva de precedente, te doy toda la razón.

Belen dijo...

Yo en la única justicia que creo es en la Divina.

Un cariñoso saludo.

Sacramento Rosales dijo...

Enferma y bastante.
Me gusta la imagen que has elegido es como la vela encima de una tarta, da sentido a lo que se celebra. Pues tu has estado muy acertada en las dos cosas en el pots y en la imagen.
Ojala más pronto que tarde podamos tomarnos la medicina de aceptar la voluntad de Dios y no querer imponer la nuestra. Con una dosis nos recuperaríamos del todo. Pero para ello hay que tomar el paso de medicarse.
Un abrazo.

CHARO dijo...

Encuentro que hay diferentes tipos de justicia: La de Dios, la del hombre y la del político que hace las leyes y la mete en el mismo saco de estas y así confunden al pueblo que ya no sabe si en las leyes está la justicia o si la justicia está amparada por las leyes.Besotes

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).