miércoles, 24 de octubre de 2012

¿Obligarías a un vegetariano a tomarse una hamburguesa?


 
En EEUU, lo que se conoce como mandato HHS de Obama, pretende obligar a los empresarios (empleadores, proveedores…), incluidas instituciones católicas, a financiar seguros médicos que cubran prácticas contrarias a la doctrina de la Iglesia, como son la anticoncepción, la esterilización y el aborto, lo cual, por cierto, ha sido negado con mentiras en la actual campaña electoral por el vicepresidente Joe Biden.

Estas prácticas están entre lo que los americanos llaman birth control (control de natalidad), aunque en España no calificaríamos a algunas como tales. El mandato HHS supone una clara violación de la libertad religiosa.

De cara a la actual campaña a la presidencia, se ha publicado el siguiente video que, en mi opinión, es claro y contundente. Sólo dura 16 segundos y en él aparecen tres mujeres que, por orden, dicen:
Tú no obligarías a un ateo a comprar una biblia. Es así de simple.

Tú no obligarías a un vegetariano a tomarse una hamburguesa. Es así de simple.
Y concluye: entonces, ¿por qué le pides a un empresario católico que pague tu control de natalidad?


3 comentarios:

Carlos dijo...

En EEUU nadie se atrevería a quitar una cocacola sin permiso, pero este hombre se atreve a obligar a los católicos a financiar abortos. Una vergüenza. Espero que pierda

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Obama es el Zp made in USA.

Maria del Rayo dijo...

La cultura de la muerte.
Que horror.

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).