domingo, 21 de octubre de 2012

«Mujeres que habéis recurrido al aborto»


Una reflexión especial quisiera tener para vosotras, mujeres que habéis recurrido al aborto. La Iglesia sabe cuántos condicionamientos pueden haber influido en vuestra decisión, y no duda de que en muchos casos se ha tratado de una decisión dolorosa e incluso dramática. Probablemente la herida aún no ha cicatrizado en vuestro interior.
Es verdad que lo sucedido fue y sigue siendo profundamente injusto. Sin embargo, no os dejéis vencer por el desánimo y no abandonéis la esperanza. Antes bien, comprended lo ocurrido e interpretadlo en su verdad. Si aún no lo habéis hecho, abríos con humildad y confianza al arrepentimiento: el Padre de toda misericordia os espera para ofreceros su perdón y su paz en el sacramento de la Reconciliación. Podéis confiar con esperanza a vuestro hijo a este mismo Padre y a su misericordia.

Ayudadas por el consejo y la cercanía de personas amigas y competentes, podréis estar con vuestro doloroso testimonio entre los defensores más elocuentes del derecho de todos a la vida.
Por medio de vuestro compromiso por la vida, coronado eventualmente con el nacimiento de nuevas criaturas y expresado con la acogida y la atención hacia quien está más necesitado de cercanía, seréis artífices de un nuevo modo de mirar la vida del hombre.

Palabras del beato Juan Pablo II en la encíclica Evangelium Vitae.

I would now like to say a special word to women who have had an abortion. The Church is aware of the many factors which may have influenced your decision, and she does not doubt that in many cases it was a painful and even shattering decision. The wound in your heart may not yet have healed.
Certainly what happened was and remains terribly wrong. But do not give in to discouragement and do not lose hope. Try rather to understand what happened and face it honestly. If you have not already done so, give yourselves over with humility and trust to repentance. The Father of mercies is ready to give you his forgiveness and his peace in the Sacrament of Reconciliation. To the same Father and his mercy you can with sure hope entrust your child.

With the friendly and expert help and advice of other people, and as a result of your own painful experience, you can be among the most eloquent defenders of everyone's right to life. Through your commitment to life, whether by accepting the birth of other children or by welcoming and caring for those most in need of someone to be close to them, you will become promoters of a new way of looking at human life.
Ioannes Paulus PP.II (Evangelium Vitae) 

5 comentarios:

Clo dijo...

Es precioso ver el amor delicado que puso el beato en cada una de estas palabras.

Sus hijos les están esperando para perdonarlas en el cielo. Ellos ya SON cielo.

Un saludo Elige.

elsillóndepapá dijo...

Que bonitas palabras de un ser maravilloso. Un abrazo

Teresa dijo...

Que bonitas las palabras de Juan Pablo II. Son un ejemplo del espíritu maternal de la iglesia.

CHARO dijo...

Preciosas palabras de perdón.......la Iglesia es la gran perdonadora y eso ha de llenarnos de esperanza.Besotes

Belen dijo...

Dios quiera que tan amorosas palabras,calen en sus corazones.

Un cariñoso saludo.

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).