domingo, 28 de octubre de 2012

La crisis económica es un pequeño aspecto de una gran crisis moral


Vivimos ‘tiempos recios’ que diría santa Teresa. Cada día leemos en los periódicos que hay más y más familias que viven bajo el umbral de la pobreza. Y nos preguntamos: si nuestro planeta tiene recursos para alimentar a todos, si hay riqueza, no digo ya suficiente, sino sobrada, para atender a todos, ¿por qué son tantos los que sufren hambre?
En el fondo, las causas no nos son desconocidas. La famosa ‘crisis’ que atraviesa España (y, en general, Europa y América) es, en el fondo, un simple reflejo de la cultura carente de ética que hemos ido desarrollando a lo largo de las últimas décadas. La crisis económica no es más que un pequeño aspecto de la gran crisis moral que asola el mundo. Sé que esto suena muy pesimista, pero me parece bastante acertado decir que los hombres sufren… a causa de los hombres. No podemos achacarlo a males endémicos, a catástrofes naturales o a invasiones interplanetarias. No, simplemente, nosotros solitos nos bastamos para cargarnos nuestro planeta y nuestra civilización.

Hubo un tiempo, no muchos años atrás, en el que los hombres pensaron que se podía progresar económica, tecnológica y científicamente, sin tener en cuenta que progreso y desarrollo son incompatibles con la falta de respeto a la vida y a la dignidad del ser humano.
Se ha considerado ‘progreso’ la promulgación de ciertas leyes que atacan la vida. En EEUU, país líder por excelencia, su presidente no sólo es abortista, sino que se declara a favor de dejar morir sin atención médica a los niños que nacen vivos después de haber intentado asesinarlos a través del aborto. Simplemente este hecho ¿no debería habernos puesto en guardia y habernos hecho pensar que un mundo que trata así a sus hijos es un mundo que está gravemente enfermo?

En España, el Partido Popular que hoy gobierna, aprobó en otra legislatura la investigación con embriones. Usar seres humanos para investigar ¿no es una atrocidad? ¿No es esto acaso sintomático de una política corrompida?  
Sabemos que son muchas las personas que invierten sus riquezas en pesticidas humanos como la píldora RU-486, en aspiradores humanos para practicar abortos, en clínicas para realizar esterilizaciones forzadas, en poner al alcance de los niños libros que promocionan aberraciones sexuales. Y no son personas aisladas, son auténticos grupos de presión que cuentan con el apoyo de Estados y gobiernos que, mayoritariamente, se autodenominan democráticos. ¿No es esto el síntoma de una gran sepsis moral?

Y sabemos que la sepsis a menudo es potencialmente mortal. Luego nuestra sociedad está gravemente enferma. ¿Estamos en proceso de curación? Me temo que aún no, y no lo estaremos hasta que comprendamos que el progreso, la riqueza y el desarrollo son incompatibles con la falta de respeto a la vida y a la dignidad de la persona. Volvamos a lo único que aún puede salvarla.

7 comentarios:

Sacramento Rosales dijo...

Leyéndote me viene a la cabeza la conversación con mi hija (9años) Me preguntaba no hace mucho que no entendía como existe la crisis si el dinero lo inventan y lo hacen los hombres en maquinas. Cuando intente explicarle como funcionaba el sistema, normal, me dijo que lo entendía menos y que si teníamos crisis era porque los mayores queríamos tenerla. Que quitar la crisis era tan fácil como hacer dinero para todo el mundo y repartirlo por igual. Me acorde del evangelio del reino de Dios y los niños. Realmente si no nos volvemos como niños, con su forma generosa de pensar, ni nos salvaremos, pero que ni arreglaremos en este mundo tampoco nada.
Un abrazo Elige.

Pepe dijo...

La crisis siempre será una oportunidad para mejorar. Por eso tenemos que esforzarnos como católicos más. Muchas veces la crisis debemos de ponerle rostro. Ver quienes nos rodea están necesitados.
Ya no es sólo falta de abrigo o comida, que también.
Sino de un hola, de una sonrisa. El confort humano.

Me contaba un amigo, no sin pudor y aunque suene a tópico, que el darle un sudadera nueva a un mendigo de su barrio, estos días de tanto frío, le ha reconfortado más a él que al mendigo. Y eso que me dijo que le alegró muchísimo. Probablemente sino fuera católico y sin el motor que es la Eucaristía, no lo hubiera hecho. Es más fácil mirar a otro sitio.
Como en el Evangelio de hoy domingo. Mandaron callar al ciego porque molestaba, por ser pobre, indigno, sin "valor" humano. Molestaba a todos menos a Jesús.

San Franscisco de Sales decía que convertía más con sus palabras de amor que con sus famosas cartas nocturnas. Como él todos lo santos.

Un abrazo amiga. Y gracias. Con Cristo siempre hay esperanza.

Anónimo dijo...

Se vive para consumir, es decir, para gastar. El consumismo es lo mas importante para los jóvenes y los valores religiosos, la vida espiritual se considera algo de relativa importancia. La avaricia es lo que ha primado en España durante los últimos treinta años. Hemos construido una democracia sobra la corrupción. ¡Cuantos casos de corrupción política y financiera! ¡Cuantos gastos en promocionar el abortismo, el homosexualismo! ¡Cuanto dinero invertido en pervertir la educación de los niños y jóvenes! Es muy cierto que la crisis actual es una crisis de valores y de moral y no se superará mientras no cambiemos todos esos presupuestos erróneos.

CHARO dijo...

Tienes razón al decir que nuestra sociedad está gravemente enferma............me temo que la curación no va a ser posible y ójala me equivoque.Besotes

Juanjo dijo...

Muchas cosas terribles e inhumanas han sido y son consideradas un progreso. Cambiar esa mentalidad es tan dificil como superar la crisis.

Salvador dijo...

Todos estos disparates quizás tienen mucha de culpa en la masonería, por la cual el hombre trata de administrar y dirigir el mundo desde su propia ideología.

Tengo una reflexión que publicaré en unos días en creyente y que está basada en el artículo que ha escrito un sacerdote canario, Manuel Guerra y que enlazo en el post.

Y claro, cuando tú te eriges en el salvador del mundo pasa lo que está pasando.

Un fuerte abrazo a todos en Xto. Jesús.

eligelavida dijo...

Salvador, he leído a Manuel Guerra y no me ha sorprendido nada lo que declara. Espero tu artículo. Para los que no te conzcan, será, por lo que entiendo, en el blog:

http://yosoycreyentecatolico.blogspot.com.es/

Un abrazo!

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