martes, 16 de octubre de 2012

"En el pobre quiso ser alimentado Aquel que no tuvo necesidad de alimento"


No creo en el mito de la superpoblación. Ese que pretende hacernos creer que la Tierra es incapaz de producir pan para sus habitantes y que propugna como solución el aborto y la esterilización de las madres en los países pobres.
Sin embargo, tenemos que admitir que el hambre no sólo no decrece, sino que aumenta cada año en el mundo. En un planeta que tiene recursos sobrados para todos, ¿porqué hay tanta hambre? ¿Porqué tantos seres humanos mueren en la pobreza mientras otros se ahogan en la abundancia?

Hoy se celebra la  Jornada mundial de la alimentación, propuesta por la FAO con el fin de concienciar al mundo sobre este problema y buscar soluciones. Está claro que las guerras, la mala política y los conflictos internos favorecen estas tristes situaciones en países pobres, pero también es verdad que en nuestro entorno vive mucha gente que pasa necesidad. La frase que da título a esta entrada es de san Agustín y apela a la conciencia de todos.
Sólo se me ocurre recordar, una vez más, las palabras del Papa Juan Pablo II en la encíclica Evangelium Vitae, que son toda una llamada a la solidaridad: «Cada hombre es ‘guarda de su hermano’, porque Dios confía el hombre al hombre».

5 comentarios:

Marian dijo...

Me ha encantado tu post Elige, ha
conmovido mi corazón.
¡Muchas gracias! Un abrazo.
Dios te bendiga siempre.

Salvador dijo...

Supongo porque la solución no pasa por algunos sino por cada uno de los que habitamos el mundo.

Mientras tú y yo no pongamos nuestra ración de alimento, quizás el que está a tu lado no podrá comer.

Y no hablo ni se trata de una comida en el término de la significación gramatical, sino de una comida que salta hasta la vida eterna. ¡Claro!, una cosa conlleva la otra.

Un fuerte abrazo en Xto. Jesús.

CHARO dijo...

Pero que pocos ejercemos de "guardas".......sin embargo Dios sigue confiando el hombre al hombre.Besotes

José Miguel dijo...

Eli, estamos dominados por lo políticamente correcto, especialmente ha calado las consignas de la superpoblación y el supuesto cambio climático (prácticamente la totalidad de los físicos de prestigio del mundo lo niega).
Respecto de la superpoblación te sugiero un simple cálculo aritmético sabiendo que la población mundial es aproximadamente 7.000 millones de habitantes y la superficie de Australia es del orden de 7 millones de km2, resulta que si concentrásemos toda la población mundial en Australia tendríamos una densidad de 1 habitante por cada 1.000 m2 y el resto del planeta (Europa, África y América) vacio.
Del problema de nutrición mundial habría que recordar que en los últimos años el desarrollo de la ingeniería alimentaria ha multiplicado por 50 la capacidad de generar alimentos, lo que si falla es la solidaridad o mejor dicho la caridad.

Salvador dijo...

Está claro, el problema no es la falta de alimentos y su producción, pero mientras cada uno de nosotros no nos responzabilicemos en buscar soluciones no pensemo que lo van a hacer los políticos.

Tenemos el voto, pues hay que negociarlo y emplearlo lo mejor que podamos.

Pidamos defensa de la vida y acabar con el hambre a los partidos que se presenten. Enseguida observamos que nos necesitamos todos porque no depende de unos sino de todos, y todos somos todos.

Los que se quejan, los que no se quejan y los indiferentes, y los que se encuentran bien.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Mi foto
Spain
Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).