sábado, 20 de octubre de 2012

DOMUND: «que el Evangelio llegue hasta los confines de la tierra»


 
Mañana se celebra el día del Domund. Fue Pío XI quien en 1926 estableció que el penúltimo domingo de octubre se celebrara en toda la Iglesia el Domingo Mundial de las Misiones, en favor de la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe, para mover a los católicos a amar y apoyar la causa misionera.
El Papa Benedicto XVI ha expresado que la Jornada Misionera Mundial de este año adquiere un significado especial, ya que la celebración del 50 aniversario del comienzo del Concilio Vaticano II, la apertura del Año de la Fe y el Sínodo de los Obispos sobre la Nueva Evangelización, contribuyen a reafirmar la voluntad de la Iglesia de comprometerse con más valor y celo en la misión ad gentes, para que el Evangelio llegue hasta los confines de la tierra.

«Los hombres que esperan a Cristo son todavía un número inmenso», decía el beato Juan Pablo II por lo que «no podemos permanecer tranquilos, pensando en los millones de hermanos y hermanas, redimidos también por la Sangre de Cristo, que viven sin conocer el amor de Dios».
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la Jornada MisioneraMundial 2012

3 comentarios:

Salvador dijo...

Nunca debemos estar tranquilos, aunque podemos estarlo. San Agustín nos previene de eso cuando dijo que siempre estaremos intranquilos hasta descansar en nuestro Señor y Creador.

Mañana publico, desde las 24 horas, madrugada del domingo, una reflexión sobre el hambre, y habrá hambre mientras el hombre no despierte esa inquietud que le lleve a encontrarse con Jesús y, en consecuencia, con el hombre.

Esto es tema para otra reflexión que empezaré inmediatamente.

Un fuerte abrazo en Xto. Jesús.

Teresa dijo...

La labor de los misioneros ha permitido que muchas almas conzcan a Cristo. ¡Apoyemos siempre las misiones!

Alfonso dijo...

He visto un vídeo fantástico que habla de estas vidas heróicas, porque lo son. Un saludo :)

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).