miércoles, 17 de octubre de 2012

Algo más que una cicatriz en el corazón


Una cicatriz en el corazón. Así es como describe el estado de su alma y de su conciencia Mo Yan, el nuevo Premio Nobel de Literatura que reconoce que hace años obligó a su mujer a abortar.

Mo Yan es chino. Era ya padre cuando el segundo embarazo de su mujer coincidió con su ascenso a oficial en las fuerzas armadas. Otro oficial compañero suyo acababa de ser degradado por tener un segundo hijo. El escritor ha declarado: "Temí recibir el mismo castigo, así que decidí no tener más. Si no hubiera sido por mi egoísta ambición, le habría dejado a mi mujer tener un segundo o incluso un tercer niño. Pero empleé un ´elevadísimo´ argumento para convencerla de que abortase: debíamos seguir la política del Partido y la política de la nación. Ese aborto se convirtió en una cicatriz perpetua en lo más profundo de mi corazón, se convirtió en una gran sombra en mi corazón".

Esta es la triste situación en China desde 1978 donde se practica una política apoyada por los grandes eugenistas del Nuevo Orden Mundial, por la Federación Internacional de Planificación Familiar (es decir, Planned Perenthood que, como siempre, hace su agosto), y por políticos como Obama, y que lleva a los chinos a soportar abortos y esterilizaciones obligadas, multas, degradaciones y pérdida de trabajo.
Curiosamente, a los chinos les ha salido el tiro por la culata. Dados los condicionamientos culturales, es tanto el deseo de que ‘ese’ único hijo sea varón que actualmente hay en China 50 millones más de hombres que de mujeres.

La obligación de matar a los no nacidos para evitar familias de más de un hijo está tan extendida que, aunque nunca se dan cifras oficiales, se estima que cada año se producen más de trece millones de abortos. Y esto es algo más que una cicatriz en el corazón.

6 comentarios:

gosspi dijo...

Menudo ejercito hay en el cielo pidiendo Justicia y Misericordia!!!!
Estos millones de inocentes reclama de Dios la Justicia que todos hemos de pagar de un modo u otro.
Las victimas inocentes de esta masacre van por delante de los pobres pidiendo la Misericordia que los que estamos aqui debemos derramar dando testimonio con valentia del Amor de Dios que resucitará este Mundo embriagado de la cultura y el engaño diabolico de la Muerte.

david dijo...

El aborto es el asesinato de un bebé en el vientre de su madre. Eduardo Verastegui lo define muy bien en el video: dura realidad

Belen dijo...

No es de extrañar que emigren de ese genocidio a manadas.

Un cariñoso saludo.

Clo dijo...

Es una gran cicatriz en el mundo, un gran vacío.

Este pobre hombre, y su esposa,llevan en sus hombros el peso de haber puesto fin a la vida de su propio hijo, seguro que para ellos hablar de "cicatriz en el corazón" no es más que un eufemismo.

Gracias por compartirlo Elige.

elsillóndepapá dijo...

Terrible historia esta que cuentas. A veces uno habla del control de natalidad en china con tanta naturalidad y no paramos para pensar ehh ¿cómo lo hacen? y ser consciente siempre que se habla que solo hay una forma y encima hay gente dispuesta a sacarse una pasta a costa de esto. Puag!. Un abrazo

Rafael dijo...

Uno de los mayores males del aborto es el telón de silencio que lo oculta. Por eso las palabras de Mo Yan son tan importantes.
Gracias por compartir ese testimonio que, personalmente, desconocía.

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).