martes, 3 de julio de 2012

Reservas de amor


Muchas veces he hablado en este blog de la necesidad de humanizar la medicina. El sufrimiento es, evidentemente, parte de la vida. Pero en el proceso de curación de una enfermedad o de alivio del dolor, el enfermo busca en el médico no sólo capacitación, prestigio y competencia profesional, sino también y en primer lugar, cualidades humanas que lo lleven a acompañarlo en el camino de la enfermedad y a aliviar su sufrimiento.
Los médicos y los agentes sanitarios son algo más que científicos o administradores de medicamentos, cirujanos o cuidadores de enfermos. Son, y así lo ha expresado el Papa Benedicto XVI, quienes "ayudan a los enfermos a llevar su cruz". Más aún, son "reservas de amor" que llevan serenidad y esperanza a los que sufren.

Recordando la encíclica Deus caritas est, el Papa ha explicado que para realizar este precioso servicio "es necesaria ante todo la competencia profesional - esta es una primera y fundamental necesidad - pero esta sola no basta. Se trata, en efecto, de seres humanos, que tienen necesidad de humanidad y de la atención del corazón. Por eso, dichos agentes, además de la preparación profesional, necesitan también y sobre todo una formación del corazón: se les ha de guiar hacia ese encuentro con Dios en Cristo, que suscite en ellos el amor y abra su espíritu al otro".

6 comentarios:

xtobefree dijo...

Buenos días Eligelavida. La formación en valores es una educación familiar, social y nacional que se ha descuidado por completo.Cristo Jesús eucarístico nos alimenta en el amor para aprender con paciencia a llevar los sufrimientos de todos los que están cerca. Otro motivo para no apartar la fe de nuestras profesiones.Un abrazo.

Miriam dijo...

La ayuda,consuelo y soporte que transmite un profesional de la medicina (médico, enfermeros..), que trata a la persona como persona, no solo como "recipiente" de una enfermedad, no tiene precio.
Ayer, en una conferencia, nos comentaba un obispo, que uno de los problemas de la sociedad actual es la excesiva especialización. Nos especializamos en algo muy concreto (en todas las profesiones y ámbitos) y olvidamos la visión global. Nos ponía el ejemplo del que organizó los trenes para llevar a la gente a los campos de concentración nazis. Su trabajo era el transporte del mayor número de personas de la forma más eficiente sin colapsar el transporte ferroviario. él consideraba que lo hizo bien, pq su trabajo no era pensar a quien transportaban ni para qué
ufff

eligelavida dijo...

Por cierto, estas palabras fueron pronunciadas por el Papa en el Ángelus del 1 de julio. Aquí tenéis el vídeo: http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/angelus/2012/documents/hf_ben-xvi_ang_20120701_it.html

'Mrswells' dijo...

Muy importante este post. En todos los ambitos la persona necesita amor. En algunos casos es la simple falta de el lo que la enferma. Yo estuve en la facultad de medicina allá por los agnos 90 y fue este punto el que creo que me impactó tanto. Muchos alumnos podían agnadir la formación espiritual fuera de la facultad, donde todo era tecnico y un poco deshumanizado.
Dedicarse a la medicina es una vocacion de amor a los que sufren y tambien una de las carreras de mas prestigio, pero no puede ir una cosa separada de la otra

CHARO dijo...

Hay veces que vas a un médico y lo encuentras tan prepotente que te dan ganas de salir corriendo pues te cohíbe totalmente.También los hay tan acogedores y que te dan tal seguridad que tus males se suavizan.Besotes

Anónimo dijo...

Cuando yo estudié Enfermería, se definía mi carrera de una forma bellísima, que luego se cambió por algo relacionado con el equilibrio biopsicosocial y demás sufijos y prefijos varios, que hizo que perdiera de vista uno de sus principales objetivos (para mi, el principal).
La Enfermería se definía como "la profesionalización del arte de cuidar"
Ahí queda eso....

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