«El amor hacia los que sufren es signo y medida del grado de civilización de un pueblo», decía Juan Pablo II.
El tema del sufrimiento es uno de los grandes misterios de la existencia humana. Y, aunque actualmente nuestra sociedad trata de obviarlo, es evidente que el dolor y la muerte son característicos del ser humano. Los avances científicos y tecnológicos nos llevan a una medicina cada vez más eficaz, capaz de curar en un alto porcentaje y de aliviar el sufrimiento, al menos, el dolor físico, en la mayor parte de los casos. Pero, al mismo tiempo, el desarrollo de la ciencia médica ha ‘atomizado’ la medicina. Ya casi no vemos a aquel doctor de otros tiempos que contemplaba al paciente como un ‘todo’ y hablaba con él en un trato cordial. Ahora, las especialidades se multiplican y cada especialista ve ‘su cachito’ del paciente, lo cual da lugar al peligro de tratar más la enfermedad que al enfermo. Este es un riesgo real que sufren sobre todo aquellas personas que padecen alguna enfermedad incurable y que experimentan cómo el sistema les abandona en gran medida cuando el médico advierte la imposibilidad de una curación. Sin embargo, incluso cuando no se puede curar, la medicina puede hacer mucho por un enfermo ya que siempre es posible mejorar su calidad de vida.
Humanizar la medicina es una asignatura pendiente, quizá porque a veces olvidamos que el enfermo busca en el médico no sólo capacitación, prestigio y competencia profesional, sino también y en primer lugar, cualidades humanas que lo lleven a acompañarlo en el camino de la enfermedad y a aliviar su sufrimiento. En este tema no puede hablarse del ‘sistema’ en sentido abstracto. Es el médico el responsable de que el trato con el enfermo se llene de vibración humana.
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7 comentarios:
Se olvidan muchas veces que no somos números sino personas. Que un trato cercano debe ser prioritario porque una sonrisa, o un gesto amable también es una medicina...
El beato Juan Pablo II se refiere a la dignidad del enfermo en numerosos textos. La preocupación de la Iglesia sobre la dignidad del hombre es mas profunda si cabe cuando se refiere al sufriente.
Saludos
Lo has explicado muy bien,ppor regla generañ a los galenos les interesa la enfermedad y no el enfermo.......al menos desde mi experiencia.Saludos
Hola elige! Te sigo desde hace años y estas entradas son las que más me gustan pues me parecen una autentica lucha por la cultura de la vida:D abraos!
Yo no lo habría dicho mejor,gracias Elige.
Un cariñoso saludo.
Buenos días Elige-la-vida. ver su cachito es sin duda una deshumanización inadmisible del hombre al que ninguno parece importarle su 50% de humanidad; el alma. ¡Feliz Pascua de resurrección!
Un abrazo.
Ultimamente he estado "de médicos" acompañando a los seniors de la familia.
Se agradece tantísimo el trato humano de médicos y enfermeras
Entiendo que es difícil y hoy en día vamos todos acelerados, pero es tanto el bien que hacen tratando a los enfermos como "personas" y no como números
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