Todos los días clínicas de fertilización in Vitro fabrican
embriones a destajo para cumplir los caprichos de aquellos que, por diversos
motivos, no pueden (sufren esterilidad) o no desean (homosexuales que quieren
ser padres) tener hijos de forma natural. He utilizado la palabra ‘caprichos’
con toda intención, porque si bien es muy lógico el deseo de algunos de superar
la infertilidad, no es menos cierto que el fin no justifica los medios, y que
el deseo de ser padres no puede anteponerse
al derecho a la vida y a la dignidad de cada ser humano.
En otras entradas he comentado que entre los males causados
por la fertilización in Vitro se encuentra la crioconservación de embriones.
Mediante la FIV se fabrican embriones para ser implantados en el útero de la
madre, pero un número muy elevado de los embriones fabricados no son
implantados ; de ellos, los defectuosos o sospechosos de ser portadores de problemas genéticos son descartados,
mientras que el resto de embriones sobrantes son sometidos a un proceso de
congelación.
La Iglesia ha tratado con frecuencia de este gravísimo
problema y afirma que la crioconservación es incompatible con el respeto a los
embriones humanos. ¿Qué hacer entonces con estos embriones congelados? Los
científicos proponen que sean utilizados para la
investigación o para usos terapéuticos. Esto es inaceptable.
¿Alguien permitiría que su hijo fuera utilizado como conejillo de indias o que
sus células se usaran para fabricar medicamentos?
Otros proponen descongelar los embriones; éstos,
naturalmente, morirían, y entonces podría investigarse con ellos como cuando se
investiga con cadáveres. Evidentemente, es una solución sin sentido, ya que supone procurar la muerte de los embriones.
Hay otra opción, y es cederlos a parejas que desean ser
padres y sufren esterilidad. Sin embargo, hay que reconocer que no se trata de una
posibilidad aceptable, ya que daría lugar a todo un negocio de compra-venta de
embriones humanos que ‘han sobrado’ a otras parejas. Incluso en el caso de que hubiera auténticas donaciones, la adopción prenatal no sería una solución óptima, ya que se seguirían fabricando embriones como hasta ahora, y el número de embriones congelados seguiría aumentando. La única solución factible sería la
prohibición total de realizar fecundaciones in Vitro, y el rescate de los
embriones actualmente congelados. Pero mientras esta prohibición
(ilegalización) no se produzca, la solución está lejos de alcanzarse.
Después de estudiar todas las posibilidades, la Iglesia
afirma que “es necesario constatar que los millones de embriones que se
encuentran en estado de abandono determinan una situación de injusticia que es
de hecho irreparable” (Instrucción
Dignitas personae). Juan Pablo II reconoce que “no se vislumbra una salida
moralmente lícita para el destino de los miles y miles de embriones congelados
que son y siguen siendo siempre titulares de derechos esenciales y que, por
tanto, hay que tutelar jurídicamente como personas humanas”.
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8 comentarios:
"La única solución factible sería la prohibición total de realizar fecundaciones in Vitro, y el rescate de los embriones actualmente congelados". Efectivamente, no hay otra opción que dejar de crear vidas humanas en un laboratorio, pero crees que a estas alturas algún país se atrevería a prohibirlo? Yo no.
El domingo pasado, llevo varios domingos siguiendo ese programa, "lágrimas en la lluvia", vi una película en cuyo nombre no me fijé, pero si su argumento y mensaje: se trataba del género de ciencia ficción, realizada año 1973, y presentaba una sociedad en el futuro super habitada, manipulada por el poder de los ricos y donde las personas están al servicio de los "caprichos" y egoísmos de los poderosos.
El cambio climático, consecuencia del actuar humano, les inducía a alimentar a los seres humanos con sus mismos cuerpos manufacturados y elaborados en alimentos cuando llegaban a cierta edad o morían por cualquier causa.
Creo que hoy eso ha dejado de ser ciencia ficción, y esos ingentes embriones humanos pasaran a ser parte de la cadena de consumo.
Creo que poco a poco nos vamos atrapando en nuestros propios egoísmos.
No sé qué decir, te faltan las palabras cuando ves claro el posible desenlace. Sientes impotencia, que no significa dejar la lucha, pero junto al Papa, coincido con él, no se ve ninguna salida.
Todo lo pondremos, sin dejar lo que a nosotros nos toca, en Manos de Dios.
Un fuerte abrazo en Xto. Jesús.
Todos los que han nacido gracias a esa tecnica les dirían a ustedes lo contrario: que les deben la vida.
Lo siento pero afortunadamente ya es definitivo: la ciencia gana al inmovilismo y no hay morlina que lo cambie, por suerte para todos los que creemos que los hombres y las mujers tienen derecho a aspirar a la felicidad.
La de oraciones que necesitamos para que esto desaparezca del todo y este pecado no se extienda tambien dentro de nosotros....ay, son los dolores de la injusticia y del pecado......Estas almas congeladas hablan de las que vemos a nuestro alrededor que andan y se mueven pero estan muertas....esta es nuestra oracion los que hemos resucitado con Cristo...todo sufrimiento ofrecido por todas estas injusticias El sabrá como salvar lo insalvable.....Para Dios ya sabemos que no hay NADA imposible.
Hola elige; veo que dedicas varias entradas a la cuestión de la fiv y quisiera recordar un pequeño detalle.Si algún dia se superara el problema del exceso de fabricación de embriones aún existiría un problema más grave, la "fabricación" de un ser humano por manos humanas sustituyendo a la concepción.
...y lo mas asombroso e incomprensible es que cada vez se recurre más a la fecundación artificial ¿que pasa pues...?
Bien parece todo esto que ocurre,el guión de una película de ciencia ficción.
Cuanta oración tenemos que hacer.
Un cariñoso saludo elige.
Este asunto es muy complicado y lamentablemente de dificil solución...........esperemos que la ciencia no siga avanzando por estos derroteros.Saludos
Cuanta ignorancia!!!!
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