lunes, 31 de enero de 2011

«Los que quieren matar niños no están preparados para gobernar»


El ex Presidente de Perú, Alejandro Toledo, que lidera las encuestas sobre las próximas las elecciones presidenciales, ha pedido que "ningún ser humano nazca en circunstancias forzadas". Bonita forma de decir que apoyará a todo aquel que desee quitar de en medio a su propio hijo concebido y aún no nacido.

Ante esta barbaridad, el Arzobispo de Lima, Cardenal Juan Luis Cipriani, ha realizado una serie de declaraciones contundentes. Para empezar, ha pedido a todos los candidatos a la presidencia que sean claros en sus posiciones sobre el aborto, el consumo de drogas y el matrimonio homosexual porque se trata de temas que la población debe conocer para tener un voto informado. Y ha afirmado que «el candidato que no es claro, no es un hombre fiable porque no sabemos en temas menos importantes cómo va a actuar». Pido lo mismo a los políticos españoles y espero que nuestros obispos sean tan claros como el Cardenal Cipriani ante las próximas elecciones.

Por último, Cipriani ha declarado rotundamente: «Los que quieren matar a los niños no están preparados para gobernar». Pienso lo mismo.

miércoles, 26 de enero de 2011

Ussía afirma que el Rey pidió al Papa la venia para firmar la Ley del aborto


Hace unos días, en el programa de cine de Juan Manuel de Prada, se planteó la problemática moral que se puede dar en una monarquía parlamentaria cuando un rey católico se ve en la tesitura de firmar una ley que atenta gravemente a la Ley Natural. Son conocidos los casos de Enrique de Luxemburgo, que en 2008 se negó a sancionar la legalización de la eutanasia, de Balduino de Bélgica, que en 1990 se negó a sancionar la ley del aborto, o de Juan Carlos I, que ha sancionado por dos veces (en 1985 y en 2010) la del aborto.

Casi a punto de finalizar el programa, Alfonso Ussía afirmó: «el Rey fue a ver al Papa diez días antes y el Papa le dijo: "Cumpla usted con su obligación. Su deber es cumplir con la Constitución". El Rey fue personalmente a ver al Papa a pedirle un poco la venia».

Ante la trascendencia de la afirmación, Prada preguntó a Ussía si tenía ‘certeza’ de eso, a lo que el escritor respondió: «Absoluta certeza. Absoluta certeza. Tuvieron una larga conversación, el Rey le expuso al Papa sus problemas de conciencia por la firma de esa ley y el Papa le dijo: "Tiene usted que cumplir con sus obligaciones constitucionales"».

¿Os imagináis a Benedicto XVI diciéndole al Rey que la Constitución que ‘nos dimos’ está por encima de la Ley de Dios y que el abominable crimen del aborto es más abominable para unos que para otros? Además, ¿por qué iba el Rey a tener problemas de conciencia ante la Ley de 2010 si no los tuvo ante la Ley de 1985?

¿Iba el Papa a animar al Rey a caer en la pena de excomunión? En fin, ya sabéis lo que se dice: que vale más estar callado y parecer tonto... que abrir la boca y disipar las dudas. Ussía, ¿por qué no te callas?

lunes, 24 de enero de 2011

Pinocho, Pinocho...


Mariano Rajoy, en declaraciones a RNE recogidas por Europa Press, ha dicho, al ser preguntado sobre si mantendría la Ley del matrimonio homosexual y la Ley del aborto si el TC les da su visto bueno, que "cambiaría la primera y que esperará a lo que diga el TC y escuchará a la gente para tomar una decisión con respecto a la segunda".

Como él es tan clarito con todo lo que dice, los "populares" se han apresurado a desmentirlo y han afirmado que es justamente al revés: cambiarían la Ley del Aborto y esperarán a lo que diga el Tribunal Constitucional antes de tocar la Ley del matrimonio homosexual.

Cuando el PP dice que ‘cambiaría’ la ley del aborto ¿a qué se refiere? ¿La derogaría? ¿Volveríamos a la ley asesina anterior que el PP defendió con uñas y dientes antes de las pasadas elecciones? De momento, el PP no está obligado a financiar los abortos como lo hace y, sin embargo, en las Comunidades donde gobierna los aborteros se lucran matando niños.

Así, según publica Manifiesto por la Vida, "la Junta de Castilla y León, gobernada por el PP con mayoría absoluta, ha licitado la ejecución de abortos en la provincia de León en 2011, destinando a este fin 208.086,30 euros. Para un total de 380 abortos previstos, esto supone un precio unitario de 547,60 euros, que es justo el doble del precio al que los paga la Junta de Andalucía, gobernada con mayoría absoluta por el PSOE.

La licitación de esa cantidad fue publicada por la Gerencia de Salud de las Áreas de León mediante un pliego de cláusulas que lleva el número de expediente CA/22/2010 y que fue firmado el pasado 12 de noviembre por el jefe de división de Gestión Económica e Infraestructuras, Rafael Campano García.

Si en León la Junta presidida por Juan Vicente Herrera paga los abortos al doble de precio que en Andalucía, en la capital castellanoleonesa el precio se multiplica por 2,3.
El 14 de enero de 2010, la Consejería de Sanidad, cuyo titular es Francisco Javier Álvarez Guisasola, adjudicó a la clínica abortista Ginemédica la cantidad de 750.463 euros en concepto de “contratación de los servicios de Interrupción Voluntaria del Embarazo para las pacientes beneficiarias de la Seguridad Social en la provincia de Valladolid” entre 2010 y 2012. Este contrato prevé la ejecución de 1.179 abortos en tres años, con un crecimiento del 24% desde los 352 previstos para 2010 a los 434 de 2012, y con un precio unitario medio de 636,50 euros".

Interesante, ¿verdad? ¿PP? Pinocho... Pinocho.

miércoles, 19 de enero de 2011

¿Todos tienen derecho a la vida? Todos, lo que se dice todos... no

El artículo 15 de la Constitución Española dice que “todos tienen derecho a la vida”. ¿Todos? Pues parece que todos, lo que se dice todos… no.

Por poner un ejemplo, fijémonos hoy en el caso de los niños con malformaciones congénitas o problemas genéticos. La ley española declara que el aborto es legal dentro de las veintidós primeras semanas de embarazo cuando existan graves anomalías en el feto, y sin el plazo de veintidós semanas cuando se detecten anomalías fetales incompatibles con la vida. En otras palabras, la ley permite el asesinato de aquellas personas que más debería proteger.

No se trata de que un discapacitado no tenga derecho a nacer. Se trata de que la ley ampara a los padres que están dispuestos a matar a un hijo porque padece alguna discapacidad. La ley, que debería proteger a la víctima, ampara al asesino. ¿Por qué?

Hoy los avances científicos hacen que resulte imposible negar que el embrión y el feto sean seres humanos. Pero, al mismo tiempo, esos adelantos permiten diagnosticar una malformación durante el embarazo y esto plantea a padres y médicos la posibilidad de ‘evitarle’ al niño el sufrimiento, o de hacerle pasar por un control de calidad a gusto del médico, de los padres o, simplemente, de la mentalidad utilitarista imperante.

En nuestra sociedad moderna y desarrollada el ser humano ‘no perfecto’ es despreciado como una vida carente de valor, y el miedo al sufrimiento, el egoísmo y la consideración de estas vidas como ‘no útiles’ llevan a la práctica de asesinatos legalizados.

Claro que, como dicen algunos comentaristas de este blog, nadie obliga a abortar. Esos son los que afirman que ellos no abortarían pero que la ley está bien, porque no obliga a nadie. Son esas personas que quizá no maten con sus propias manos, pero se sientan tan tranquilos a ver lo que pasa.

Juan Pablo II, en la encíclica Evangelium Vitae, nos exhorta a proteger la vida de nuestros semejantes, afirmando que «cada hombre es guarda de su hermano, ya que Dios confía el hombre al hombre». Cualquier persona con rectitud de conciencia, sea creyente o no, puede entender esta verdad: la gran responsabilidad que tenemos unos con otros y lo degradante del aborto.

lunes, 17 de enero de 2011

El dramatismo del aborto silencioso


Me casé en 1975. Era una época en la que mi fe católica ya no parecía tener sentido y gradualmente me convertí en católica no practicante.

En las clases prematrimoniales el cura nos contó que si hubiera realmente una buena razón para retrasar el comienzo de una familia, entonces las píldoras para controlar la natalidad eran una opción que se podía tener en cuenta. De lo que no me di cuenta fue de que era un mal consejo teológica, espiritual, psicológica y físicamente hablando.

Tres meses antes de mi boda empecé a tomar la píldora. Continué tomando la píldora durante dos años hasta que pareció que era el momento de empezar a tener hijos. Cuando dejé la píldora, quedé embarazada inmediatamente y tuve una preciosidad de niña. Volví a tomar la píldora hasta que mi hija tenía trece meses. En ese momento, pensé que ella necesitaba un hermano y dejé de tomarla. Otra vez, quedé embarazada casi de inmediato. De esta forma, aprendí la lección de que no tomar la píldora equivale a tener innumerables niños. Esta vez tuve unas preciosas niñas gemelas.

Cuando mi matrimonio comenzaba su espiral hacia abajo me centré cada vez más en mis tres hijas. La buena noticia es que retomé mi fe católica. Al tiempo que empezaba a redescubrir mi fe y las enseñanzas de la Iglesia, entendí el precioso plan divino para el matrimonio, incluso entendí de qué iba el método de control de la natalidad natural.

Al mismo tiempo comprendí cómo funcionaba la píldora. Pensé que la píldora era para la fertilidad cuando en realidad no es así. La píldora actúa sobre el óvulo ya fertilizado antes de implantarse en el útero. En otras palabras, las píldoras actúan como abortivos.

No me di cuenta del impacto que esta información tendría en mi, hasta varios años después cuando estaba con un amigo visitando Epcot Center en Disney World. Fue en la exhibición Wonder of Life cuando me di perfecta cuenta de las consecuencias de mis acciones para controlar la natalidad. Cuando empecé a ver un video que mostraba la maravilla de cómo comenzaba la vida, entendí que tomar la píldora en realidad significaba abortar una nueva vida. Por primera vez en mi vida, me di cuenta del hecho de que no sólo me había cerrado la puerta a mí misma a la vida, sino que había destruido un número indeterminado de niños. Salí de la exhibición y había una gigantesca fuente de agua cercana. Avancé hasta ella y comencé a llorar desconsolada. Estuve así durante bastante rato absorta en mis repentinos sentimientos de pena y remordimiento. Por primera vez era consciente de las consecuencias de todo lo que había hecho.

Mientras mi trabajo en el movimiento pro-vida continuaba, yo era más consciente del daño que el aborto hace a las mujeres. Estas mujeres que venían en busca de sanación necesitaban ser una voz para otras mujeres que están aún atrapadas en el dolor secreto del aborto.

La mayoría de las personas que trabajan en ayudar a la gente después del aborto sólo reconoce el dolor y la pena del aborto quirúrgico. Pues desde el fondo de mi corazón puedo decir que la pérdida que experimenté es tan real como si hubiera sido aborto quirúrgico. De hecho, las mujeres que al usar abortivos generalmente tienen un sentimiento de pérdida y dolor tan grande como las demás. E incluso existe un problema mayor: nadie, ni siquiera los que están en programas de recuperación post-aborto, se dan cuenta de la necesidad de llegar a aquéllas como nosotras que sufren en silencio. Me gustaría llegar a todas las que sienten el dolor que he descrito y decirles que también pueden dar los primeros pasos para curarse.

La autora de este escrito es Janet Morana, Directora asociada de Sacerdotes Por la Vida.
Extracto del artículo: Los abortivos, el otro dolor prohibido. Texto completo aquí.

sábado, 15 de enero de 2011

«Se puede llegar adonde yo quiero sin manos y sin pies»


«Se puede llegar adonde yo quiero sin manos y sin pies». Quien afirma esto es Rosalía Cruz, una mujer que recientemente ha sufrido la amputación de brazos y piernas por un problema de salud. A pesar del dramatismo de su situación, Rosa no pierde la alegría. «Hace muchos años –dice- que entregué mi vida a Dios. Lo que viene detrás, ya está entregado».

A Rosa su fuerza le viene de su fe en Dios y de su confianza en estar haciendo Su voluntad; pero la alegría que tiene no es nueva, parte también de su afán de servir a los demás, y así lo cuenta. Y hoy, con una fortaleza impresionante basada en su fe, vive alegre queriendo continuar con su vocación de servir, que es amar y «para amar, que es lo que a mí me importa - dice Rosa - lo que hace falta es cabeza y corazón y eso lo tengo entero».

Amante del deporte y de la lectura, Rosa sonríe al escuchar estas palabras de Rabindranath Tagore que ‘la clavan’: «Dormía y soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida era servicio, serví y vi que el servicio era alegría».

¡Que lo disfrutéis!


viernes, 14 de enero de 2011

Mata... pero sin insultar


La ministra Pajín ha anunciado la "ley de igualdad de trato y no discriminación" que tiene como objetivo que nadie en España se sienta discriminado. Llamar ‘feo’ a un vecino puede costarnos entre 150 y 500.000 euros. Matar a un ser humano en el vientre de su madre seguirá siendo gratis.

jueves, 13 de enero de 2011

Católicos ante el aborto


¿Qué entiende la Iglesia por aborto?

La Iglesia Católica entiende por aborto la muerte provocada del feto, realizada por cualquier método y en cualquier momento del embarazo desde el instante mismo de la concepción. Así ha sido declarado el 23 de mayo de 1 988 por la Comisión para la Interpretación Auténtica del Código de Derecho Canónico.

Como católica, ¿en qué incurre una persona que realiza o consiente que le realicen un aborto?

Quien consiente y deliberadamente practica un aborto, acepta que se lo practiquen o presta una colaboración indispensable a su realización, incurre en una culpa moral y en una pena canónica, es decir, comete un pecado y un delito.

¿En qué consiste la culpa moral?

La culpa moral es un pecado grave contra el valor sagrado de la vida humana. El quinto Mandamiento ordena no matar. Es un pecado excepcionalmente grave, porque la víctima es inocente e indefensa y su muerte es causada precisamente por quienes tienen una especial obligación de velar por su vida. Además, hay que tener en cuenta que al niño abortado se le priva del Sacramento del Bautismo.

¿Qué es una pena canónica?

La pena canónica es una sanción que la Iglesia impone a algunas conductas particularmente relevantes, y que está establecida en el Código de Derecho Canónico, vigente para todos los católicos.

¿En qué pena canónica incurre quien procura un aborto?

El que procura un aborto, si sabe que la Iglesia lo castiga de este modo riguroso, queda excomulgado. El Canon 1398 dice: "Quien procura un aborto, si éste se produce, incurre en excomunión Latae sententiae"

Por otra parte, el Canon 1041 establece que el que procura un aborto, si éste se consuma, así como los que hayan cooperado positivamente, incurre en irregularidad, que es el impedimento perpetuo para recibir órdenes sagradas.

¿Qué quiere decir incurrir en excomunión?

Significa que un católico queda privado de recibir los Sacramentos mientras no le sea levantada la pena: no se puede confesar válidamente, no puede acercarse a comulgar, no se puede casar por la Iglesia, etc. El excomulgado queda también privado de desempeñar cargos en la organización de la Iglesia.

¿Qué quiere decir que una excomunión es Latae sententiae?

Con esta expresión se quiere decir que el que incurre en ella queda excomulgado automáticamente, sin necesidad de que ninguna autoridad de la Iglesia lo declare para su caso concreto de manera expresa.

En el caso del aborto, ¿quiénes incurren en la pena de excomunión?

Si se dan las condiciones que configuran la pena de excomunión, en este caso quedan excomulgados, además de la mujer que aborta voluntariamente, todos los que han prestado colaboración indispensable a que se cometa el aborto: quienes lo practican, quienes los ayudan de modo que sin esa ayuda no se hubiera producido el aborto, etc.

En el caso de que un médico (o un anestesista o una enfermera), por no estar dispuesto a realizar este tipo de intervenciones, fuese despedido y padecieran necesidad él y su familia, ¿podría colaborar?

Nunca se puede colaborar de modo positivo en la comisión de un acto que va contra la ley de Dios, que hay que obedecer antes que a la ley de los hombres. El católico que se halla en esta situación tiene la obligación grave de ampararse en el derecho a la objeción de conciencia, aunque esta actitud pueda acarrearle represalias.

¿Tienen los católicos, además de la obligación grave de no colaborar en ningún aborto provocado, otras obligaciones en esta materia?

Todos los católicos estamos llamados a una vida plena, es decir, a la santidad, y a contribuir activamente a la extensión del Reino de Dios en la tierra llevando el Evangelio hasta el último rincón del mundo. Si todo miembro responsable de una sociedad que se proclama civilizada tiene el deber de defender la vida y la dignidad humanas, por muchas más razones los católicos hemos de asumir esta tarea.

¿Cómo se puede hacer esto, en el caso del aborto?

El lograr que en una sociedad se respete el derecho a la vida es responsabilidad de todos en su actividad cotidiana, pues todos, con el ejemplo de su conducta, sus palabras, sus escritos, sus opiniones, su voto, la educación de sus hijos, etc., influyen en lo que se piensa, en cómo se vive y en lo que se legisla.

Ciertamente, un papel importante corresponde a políticos, educadores y responsables de medios de Comunicación social, por la repercusión que sus palabras o sus acciones tienen en la colectividad; pero ellos, al tiempo que influyen sobre la sociedad, son influidos a su vez también por ella.

Extracto del documento: "EL ABORTO"
100 CUESTIONES Y RESPUESTAS SOBRE LA DEFENSA DE LA VIDA HUMANA Y LA ACTITUD DE LOS CATÓLICOS
Conferencia Episcopal Española
Comité para la Defensa de la Vida
Madrid, 25 de marzo de 1991
Leer documento completo aquí.

martes, 11 de enero de 2011

Los fichajes del PP


La verdad es que me suelo cansar cuando tengo que reiterar los argumentos ante los habituales incansables defensores de la Vida que votan al Partido Popular apoyándose en el argumento de que el PP defiende la Vida, no como el PSOE, y que es contrario al aborto, cuando en realidad el problema es que para ellos la cuestión del aborto queda bien en las tertulias pero no es decisiva a la hora de depositar el voto. Cada 28 de diciembre, con ocasión de la jornada de lucha por la Vida, me veo inmerso en este tipo de discusiones tan etéreas como inútiles.

Al hilo de ello me ha vuelto a la memoria un caso reciente. El fichaje realizado por la nueva y rutilante estrella del PP, Alicia Sánchez Camacho, objeto de desaforadas lealtades a futuro por parte de quienes ya dan por amortizada como representante de las derechas a Esperanza Aguirre o de inconmensurables espacios en “prime time”, fichó a una tal Esperanza García, cuyo principal mérito político consistía en haber sido la anterior candidata a alcaldesa de Barcelona por Ciudadanos y que se presentaba como defensora del derecho de las mujeres a decidir sobre el aborto y del respeto para cualquiera de las dos decisiones: abortar o no abortar. Y es que como dice Alicia Sánchez Camacho, el PP es una “amplia casa plural y de consenso”.

Tan amplia y consensual es la casa que no me resisto a transcribir las frases de la tal Esperanza García de un vídeo que me han mandado de un mitin de otros tiempos:
“Queremos que haya una nueva regulación del aborto; una nueva regulación donde se permita que sea la mujer, y como mujer que soy puedo hablar de ello, que sea la mujer la que decida si quiere llevara adelante o no un embarazo (aplausos). No queremos que haya un vacío legal, no queremos detenciones, no queremos manifestaciones de mujeres autodenunciándose. Queremos decidir, libremente en conciencia, por nosotras mismas, respetando a aquellas que deciden seguir adelante con el embarazo y respetando a aquellas que no quieren. No es fácil, es íntimo y debe protegerse ese derecho a decidir y nosotros lo vamos a proponer (aplausos). Que no nos digan que es demagogia, que no nos digan que para una mujer es fácil decidir interrumpir un embarazo porque no lo es (aplausos). Únicamente las mujeres pedimos derecho a poder decidir por nosotras mimas. Llevamos una lucha de muchísimos años de feminismo detrás. Lo único que queremos es que seamos nosotras las que decidimos lo que es correcto con nuestra conciencia moral, que no sea el Estado. Que seamos respetadas: tomemos una decisión u otra. Todas son válidas. Cada uno tiene su propia moralidad y el Estado lo único que tiene que velar es para que cada una de ellas pueda ejercer conforme a su conciencia”.

¿Curiosos conceptos para una nueva estrella popular? No tanto diría yo: que no intervenga el Estado y autonomía moral no es algo alejado de los presupuestos ideológicos del Partido Popular. Ni tampoco está tan lejos de los que dicen frecuentemente: yo estoy contra el aborto, no voy a abortar, pero si otros quieren abortar allá ellos siempre que esté justificado por algún supuesto, porque de aborto libre nada. No sé por qué algunos se han escandalizado del fichaje, yo hasta lo veo coherente.

Autor: Francisco Torres García

Podéis ver el vídeo aquí:

sábado, 8 de enero de 2011

Anticoncepción y aborto: crecimiento paralelo

Según un interesante estudio publicado en la revista ‘Contraception’, el uso de anticonceptivos por parte de las mujeres españolas entre 15 y 49 años, ha aumentado del 49,1% al 79,9% entre 1997 y 2007.

En otras palabras, la utilización de métodos contraceptivos creció casi un 30% en un periodo de diez años. Durante este mismo tiempo, la tasa de aborto en España aumentó a más del doble: 5.52 a 11.49 por cada 1000 mujeres.

Hace veinte años, el ahora Papa Benedicto afirmaba que la contracepción conduce necesariamente al aborto como 'solución de reserva'. Es evidente, y así lo demuestran los estudios realizados en los últimos 40 años, que en todos los países donde se ha extendido el uso de los anticonceptivos como eventual solución ante embarazos no deseados, el aborto se ha legalizado.

La práctica del aborto crece paralela a las tasas de recurso a la contracepción. Puede parecer una paradoja, pero no lo es, ya que anticoncepción y aborto tienen una raíz común: una visión utilitarista y despersonalizada del hombre y de la sexualidad.

"No se puede reforzar la mentalidad anticonceptiva sin reforzar al mismo tiempo la ideología que la sostiene y, por tanto, sin alentar, implícitamente, el aborto" (Cardenal J. Ratzinger, abril de 1991).

viernes, 7 de enero de 2011

Trillizas con once años de diferencia


Ryleigh Shepherd es una recién nacida, hija de padres británicos, que fue concebida, mejor dicho, ‘creada’ en un laboratorio hace once años. Se da la circunstancia de que Ryleigh fue fabricada junto con sus dos hermanas gemelas Megan y Bethany que nacieron en el año 1998. Se trata técnicamente de trillizas, una de las cuales se lleva once años de diferencia con sus hermanas.

Los padres declaran estar felices con su nueva niña. Han fabricado un producto a su medida; han controlado su calidad y están satisfechos. ¿Qué será de los embriones que aún tienen congelados ahora que ya han cubierto el cupo de hijos que deseaban tener?

Ryleigh ha sido tratada por sus padres y médicos como un objeto. La han fabricado en un laboratorio, le han impedido desarrollarse de forma natural, la han mantenido congelada durante once años, han renunciado a dar vida a sus hermanos que permanecen en estado de congelación, la han expuesto a morir y han violado su dignidad. Ryleigh ha sido escogida para vivir, mientras muchos de sus hermanos permanecen en un congelador.

Sin embargo, no parece que nadie haya pensado en su dignidad humana, porque es evidente que Ryleigh tiene como persona una dignidad infinita que va más allá de las circunstancias que rodean su concepción y su nacimiento. Es precisamente por esto, por lo que debería haber sido respetada en todo momento. ¿Alguien considera digno el hecho de mantener una vida estancada en un congelador hasta que a los padres les ‘apetece’ otro hijo? La dignidad que Ryleigh tiene como persona exige que hubiera sido concebida en un acto de amor de sus padres, que jamás hubiera tenido que permanecer en un congelador y que no hubiera sido utilizada como un objeto que se puede transferir o, simplemente, dejar morir. El legítimo deseo de tener hijos no es un derecho inalienable que esté por encima del derecho del hijo a ser concebido naturalmente, a nacer cuando le corresponde, y a vivir tanto si es seleccionado como si no.

¿Qué clase de oscuridad vela la conciencia de estos padres incapaces de darse cuenta de la violencia que han cometido contra su hija?

lunes, 3 de enero de 2011

Servidores del amor que acompaña y defiende la vida


Ayer, durante la celebración 'por la familia cristiana’ que tuvo lugar en Madrid, el Papa Benedicto saludó desde Roma a los miles de fieles congregados en la Plaza de Colón exhortándoles a que sean servidores del amor que "acompaña y defiende la vida".

En su mensaje, Benedicto XVI ha animado a las familias a ser fuertes en el amor y a contemplar con humildad el Misterio de la Navidad que se convierte en "escuela de vida familiar y fraterna" y ha pedido para que la Sagrada Familia de Nazareth sea ejemplo para cada familia cristiana de un "auténtico santuario de fidelidad, respeto y comprensión".

En el hogar cristiano, ha dicho el Papa, también se transmite la fe, se fortalece la esperanza y se enardece la caridad y ha alentado a los fieles a vivir con renovado entusiasmo la vocación cristiana en el seno de la familia.

De manera especial el Papa ha pedido la protección de la Sagrada Familia para todas las familias "particularmente para las que se encuentran en dificultad o están probadas por la incomprensión y la división" y ha rogado para que Cristo conceda a todas la gracia para superar cualquier contrariedad.

domingo, 2 de enero de 2011

Por la familia cristiana


Los católicos españoles queremos comenzar en año 2011 en las calles, celebrando la Eucaristía por la familia en la Plaza de Colón, de Madrid, hoy, domingo 2 de enero. En el mismo escenario del Paseo de la Castellana donde pronto recibiremos al papa Benedicto XVI y acogeremos a cientos de miles de jóvenes de todo el mundo congregados para la Jornada Mundial de la Juventud.

Lugar de la Eucaristía: Plaza de Colón, Madrid
Domingo 2 de enero de 2011
La celebración comenzará a las 10:00 h
A las 12:00 h: conexión con el Vaticano. Escucharemos las palabras del Papa Benedicto XVI y el Ángelus desde Roma.

sábado, 1 de enero de 2011

Año Nuevo: una llamada a la paz


Con la mirada puesta en el nuevo milenio ya cercano, dirijo una vez más a todos vosotros, hombres y mujeres de buena voluntad, mi llamada angustiada por la paz en el mundo.

Deseo dirigir mi Mensaje para esta Jornada de la Paz especialmente a las mujeres, pidiéndoles que sean educadoras para la paz con todo su ser y en todas sus actuaciones: que sean testigos, mensajeras, maestras de paz en las relaciones entre las personas y las generaciones, en la familia, en la vida cultural, social y política de las naciones, de modo particular en las situaciones de conflicto y de guerra. ¡Que puedan continuar el camino hacia la paz ya emprendido antes de ellas por otras muchas mujeres valientes y clarividentes!

Esta llamada a la mujer para que sea educadora de paz se basa en la consideración de que "Dios le confía de modo especial el hombre, es decir, el ser humano".

Si el hombre y la mujer están hechos el uno para el otro, esto no quiere decir que Dios los haya creado incompletos. Dios "los ha creado para una comunión de personas, en la que cada uno puede ser "ayuda" para el otro porque son a la vez iguales en cuanto personas ("hueso de mis huesos...") y complementarios en cuanto masculino y femenino". Reciprocidad y complementariedad son las dos características fundamentales de la pareja humana.

Pido a la Virgen Santísima que proteja a los hombres y mujeres que, sirviendo a la vida, se esfuerzan por construir la paz. ¡Que con su ayuda puedan testimoniar a todos, especialmente a quienes viviendo en la oscuridad y en el sufrimiento tienen hambre y sed de justicia, la presencia amorosa del Dios de la paz!

Extracto del mensaje del Papa Juan Pablo II en la celebración de la XXVIII Jornada de la Paz. Texto completo aquí.
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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).