lunes, 13 de junio de 2011

El respeto a la vida


Uno de los aspectos más destacados del desarrollo actual es la importancia del tema del respeto a la vida, que en modo alguno puede separarse de las cuestiones relacionadas con el desarrollo de los pueblos. Es un aspecto que últimamente está asumiendo cada vez mayor relieve, obligándonos a ampliar el concepto de pobreza y de subdesarrollo a los problemas vinculados con la acogida de la vida, sobre todo donde ésta se ve impedida de diversas formas.

La situación de pobreza no sólo provoca todavía en muchas zonas un alto índice de mortalidad infantil, sino que en varias partes del mundo persisten prácticas de control demográfico por parte de los gobiernos, que con frecuencia difunden la contracepción y llegan incluso a imponer también el aborto. En los países económicamente más desarrollados, las legislaciones contrarias a la vida están muy extendidas y han condicionado ya las costumbres y la praxis, contribuyendo a difundir una mentalidad antinatalista, que muchas veces se trata de transmitir también a otros estados como si fuera un progreso cultural.

Algunas organizaciones no gubernamentales, además, difunden el aborto, promoviendo a veces en los países pobres la adopción de la práctica de la esterilización, incluso en mujeres a quienes no se pide su consentimiento. Por añadidura, existe la sospecha fundada de que, en ocasiones, las ayudas al desarrollo se condicionan a determinadas políticas sanitarias que implican de hecho la imposición de un fuerte control de la natalidad. Preocupan también tanto las legislaciones que aceptan la eutanasia como las presiones de grupos nacionales e internacionales que reivindican su reconocimiento jurídico.

La apertura a la vida está en el centro del verdadero desarrollo. Cuando una sociedad se encamina hacia la negación y la supresión de la vida, acaba por no encontrar la motivación y la energía necesaria para esforzarse en el servicio del verdadero bien del hombre. Si se pierde la sensibilidad personal y social para acoger una nueva vida, también se marchitan otras formas de acogida provechosas para la vida social. La acogida de la vida forja las energías morales y capacita para la ayuda recíproca. Fomentando la apertura a la vida, los pueblos ricos pueden comprender mejor las necesidades de los que son pobres, evitar el empleo de ingentes recursos económicos e intelectuales para satisfacer deseos egoístas entre los propios ciudadanos y promover, por el contrario, buenas actuaciones en la perspectiva de una producción moralmente sana y solidaria, en el respeto del derecho fundamental de cada pueblo y cada persona a la vida.

CARITAS IN VERITATE

13 comentarios:

José Antonio del Pozo dijo...

Es fundamental. Y no hacer como la ínclita Cameron Díaz. Véase
Saludos blogueros

Angelo dijo...

Precioso texto que muchos "antivida" ni conocerán.
Creo que en estas palabras se plasma muy bien lo que vivimos: "Si se pierde la sensibilidad personal y social para acoger una nueva vida, también se marchitan otras formas de acogida provechosas para la vida social"
Un abrazo

NIP dijo...

Buenas tardes Eligelavida.¡Qué certero!. Que el Espíritu Santo baje y prenda fuego a todos los abortorios y mataderos.Aquí tenemos unas 37000 ratas que votan a eta para encontrar la "paz" por increíble que parezca el progreso lo buscan los de la cultura de la muerte en el puro disparate insensato.Un fuerte abrazo.

Mento dijo...

Pues si, ciertamente deberia de ser asi y que los que tienen poder en esas cosas pudieran sufrir un cambio de entendeimiento hacia el gran regalo que es la vida en las condiciones que sea.
Un abrazo.

Belen dijo...

El respeto a la vida es lo primero,lo fundamental,si no lo hay que podemos esperar.
Un cordial saludo.

Santisiembra dijo...

Feliz Pentecostes que el Paraclito encienda el fuego de su amor en ti. Es muy frecuente la práctica de la esterilización fundamentada en la crisis economica, en los deficit habitacionales y cualquier excusa valida. Hay negativa a tener familias grandes, poco se ven matrimonios con mas de dos hijos, esta negativa tambien irrespecta la vida y el plan de Dios. Es muy interesante lo que nos refieres hoy

Javier dijo...

Es muy bueno el texto que has seleccionado. Ojalá que las naciones escuchen esas palabras tan sabias...
.
Un cordial saludo y QDTB:
.
Javi

gosspi dijo...

Como siempre eligiendo los mejores textos para la esperanza y la lucha a favor de la Vida...un abrazo

NIP dijo...

¡ALEGRÍA!
¡ALEGRÍA!
¡ALEGRÍA!

http://www.nacion.com/2011-06-15/ElPais/diputados-entierran-plan-que-permitia-fecundacion-in-vitro.aspx

Mrswells dijo...

Tambien yo me quedo con lo de 'la sensibilidad personal y social'. No hay mas que ver lo frios que nos hemos vuelto ante la perdida de vidas, incluso cercanas, en comparacion con (seme viene a la cabeza) los reportajes estos en que sale una familia por ejemplo arabe, la sensibilidad que demuestran ante cualquier perdida...y aqui ya hasta a los funerales vamos con palomitas y quieren que veamos los nuevos nacimientos como rivales potenciales o que?

Nicodemus dijo...

Estupendo texto. Visito tu blog por primera vez. Volveré por aquí. Saludos.

Miriam dijo...

Genial el texto.
Que pena que desde los paises desarrollados se promuevan políticas de muerte en los paises que requieren nuestra colaboración.
En vez de ayudar, los destrozamos.

Gracias por las buenas noticias NIP¡

eligelavida dijo...

Nicodemus, bienvenido!

Perdonad que haya tardado tanto en subir los últimos comentarios. He tenido problemas con Internet.

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).