sábado, 5 de febrero de 2011

¿Alguien quiere un signo?


En la novela Los bufones de Dios, de Morris West, Jesús vuelve a este mundo. Unos creen en Él, otros no. Hay un momento en el que, rodeado de niños con Síndrome de Down, toma en sus brazos a una niña y dice:

"Sé lo que estáis pensando. Necesitáis un signo. ¿Qué mejor signo puedo daros que hacer de esta niña una persona nueva y sana? Podría hacerlo, pero no lo haré. Porque soy el Señor y no un mago. A esta niña le he regalado algo que ninguno de vosotros posee: la eterna inocencia. A vosotros os parece imperfecta, pero para mí está sana y entera, como el capullo que muere sin haberse abierto, o el pajarillo que cae del nido y es devorado por los insectos. Ella nunca me ofenderá, como lo hacéis vosotros. Nunca pervertirá o destruirá la obra de mi Padre. La necesitáis, porque ella siempre evocará la bondad que os ayudará a ser cada día más humanos... Más aún, ella servirá para recordaros diariamente que Yo soy el que soy, que mis caminos no son los vuestros y que ni la más insignificante partícula de polvo que gira en las tinieblas del espacio cae fuera de mi mano... Yo soy el que os ha elegido. No sois vosotros los que me habéis elegido a mí. Esta pequeña es un signo que os dejo. Guardadla como un tesoro".

Una semana antes de que naciera mi preciosa hija Chloe (que tiene Síndrome de Down), mi mujer se hizo una ecografía. El radiólogo nos dijo que nuestra niña era pequeña pero ‘perfecta’. Unos días después, Chloe llegó a este mundo y los últimos siete años me han enseñado que no hay palabras más ciertas que las que pronunció este radiólogo.

Por Kurt Kondrich (ver texto completo aquí)
En la imagen, el autor del texto con su familia.

15 comentarios:

mar dijo...

Eligelavida, no se que te he puesto en el anterior correo, borralo no importa.

El texto es una maravilla y viendoles en la foto se les ve felices.

Un abrazo

Claudio dijo...

¡Gracias Elige! Es tanto lo que tengo que aprender..! son tan especiales los caminos del Señor para mostrarnos lo que es perfecto, lo que es bueno... lo que le agrada.
Un fuerte abrazo

medianoche dijo...

Un ser bello, amado, un hijo de Dios, una luz en el camino donde existe el amor de padres, y del pequeño bendecido por Jesús.

Besos

José Miguel dijo...

Muy bien traído y actual este fragmento de Morris Langlo West. Se pone de manifiesto su profunda formación religiosa, no obstante permaneció doce años en un monasterio y fue corresponsal en el Vaticano.
Gracias Eli.

Enrique Arias Valencia dijo...

Aunque no creo en Dios, siempre creeré en la inocencia de los niños, y son ellos quienes siempre me enseñan que ningún niño ofende a Dios, y eso es un buen ejemplo, y quizá alguna vez entienda todo lo que me dicen los niños, sobre todo en la Senda Celeste...

Oceanida dijo...

Que cierto es lo que dices en el post. Esta familia esta bendecida doblemente con esa ninya, porque aprenderan de ella infinitamente. Dios le ha dado un hermoso regalo.

Un abrazo Elige, es un placer venir siempre por aqui. Tus post le sanan a un los dias turbios.

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Hola amiga Eligelavida
Cuando puedas pasate por mi blog, estamos celebrando que «Estoy a tu lado» ya tiene 500 amigos seguidores y tiene un regalo para ti
Con ternura
Sor.Cecilia

NIP dijo...

No puedo evitar emocionarme con estas historias de la vida real y cotidiana. Si procuramos ver con los ojos de Dios, con amor, todo cambia de aspecto y se llena de luz.Un abrazo.

ana dijo...

Cuanta verdad en esas palabras!
Una amiga mía también madre de una niña con Sindrome de Down me contó que el especialista que la trata de una malformación el el corazón le dijo: "Estos niños el único disgusto que dan en su vida es el de su diagnóstico".
Son seres adorables...
Un saludo.

Miriam dijo...

Precioso. Gracias por compartirlo.

Algun día aprenderemos que no siempre lo que más nos llena coincide con lo que dicen las modas que nos tiene que llenar

Algún día

Mrswells dijo...

Tengo una historia que voy a ilustrar en mi blog. Creo que es un hecho real. Es de un muchacho que gracias al tesón de su padre, a su fe en el, llegó a ser corredor de las para-olimpiadas (también porque el tio corríacomo un rayo, en comparación..despues de haberse pasado una vida intentando alcanzar a los demás ..)

En la carrera final iba el primero. El orgullo del padre, de la madre de todos...
De pronto. Se paro justo antes de llegar a la meta, se dio a la vuelta y fue a recoger a un contrincante que yacia en el suelo..lo habia visto un segundo antes de atravesar la meta por una pantalla de television que habia situada a un lado de la pista...

se volvio, llego donde estaba el caido, lo ayudo a subir..y llegaron juntos...los ultimos.
El otro cojenado y el, que era el que mas corria, nos enseño que era lo que significaba ser el mejor.

sinretorno dijo...

Elige, siempre me conmueves. Pero este post es de lujo. Felicidades!!!. Si me lo permites desde mi blog lo enlazo.Gracias siempre.

LAH dijo...

Esta historia es preciosa gracias Elige, yo siempre veo ángeles en estos niños. abrazos

RHA dijo...

Preciosa entrada. Yo también soy madre de un "eterno inocente",en mi caso es un niño autista.Mi hijo es una bendición en nuestra casa y yo también creo que es perfecto.

Saludos. Me encanta tu blog

paloma dijo...

¡Qué bonita la historia! Y la niña realmente es perfectaaaaa. Siempre nos da miedo cuando nos quedamos embarazadas ¿verdad? pero todas las familias que tienen un bebé con S.D. coinciden en que es una bendición. Muchos besos.

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).