miércoles, 28 de abril de 2010

Hambruna en Niger: se agota el tiempo


Caritas Internacional alerta con urgencia sobre una crisis alimentaria en Níger y el Sahel occidental que sin duda se agravará cuando comience la estación de las lluvias, en mes y medio aproximadamente, y la distribución de la ayuda en las regiones remotas se haga más difícil.

Debido a esta crisis, se está produciendo un éxodo de gente hacia las grandes ciudades, con el consiguiente abandono de los campos sin cultivar, las escuelas, los dispensarios médicos, etc.

La situación en Niger es especialmente preocupante pero todo el Sahel occidental se encuentra afectado. Unos 800.000 niños menores de cinco años en Burkina Faso, Mauritania, Mali, Níger, norte de Nigeria y Chad están clasificados como necesitados de tratamiento por malnutrición severa.

“La crisis en Níger ha sido subestimada. La inseguridad alimentaria era un tema tabú del precedente gobierno, que fue derrocado con un golpe de estado el pasado 18 de febrero. Sólo se pudo conseguir una idea real del alcance de la emergencia, cuando los medios de información y asociaciones internacionales ejercieron presiones para realizar un estudio sobre el tema y comprobaron la realidad”, dice Raymond Yoro, Secretario General de Caritas Níger.

Caritas está preparando lanzar una llamada pidiendo fondos para la distribución de ayuda alimentaria a la población más vulnerable de Níger. Se ha proyectado distribuir ayuda en casi 250.000 hogares de 327 aldeas. La ayuda se facilitará con la distribución gratuita de cereales y actividades de dinero-por- trabajo, con atención especial a los niños y mujeres embarazadas o lactantes.

Para más información, contactar nicholson@caritas.va

martes, 27 de abril de 2010

Nacer en un retrete


No es ficción. Es una historia real:

El 2 de abril del 2005 el número de teléfono de emergencia en EEUU, 911, recibió una llamada. Un bebé había sobrevivido a un aborto provocado en un abortorio de Orlando, Florida, llamado EPOC Clinic. Allí había acudido su madre, Angele, una joven divorciada madre de otros dos hijos.

Entre los métodos que le ofrecieron para abortar a su tercer hijo, de 22 semanas de gestación, estaban: el aborto por nacimiento parcial, la dilatación y extracción (desmembramiento del bebé vivo), y la inyección de digoxina en el corazón de la criatura para matarla, seguida de una droga para provocar el parto al día siguiente.

Angele había escogido el método de la digoxina para que su bebé ‘no sufriera’: “Me dijeron que insertarían la aguja directamente en su corazón, lo pondrían a dormir y no sentiría nada”.

Angele contó en una entrevista al periódico electrónico “World Net Daily”: “Después de haber tomado las píldoras para inducir el parto a las 5 AM, acudí al abortorio a las 9 de la mañana. Tuve que esperar fuera con mucho dolor y llorando, hasta que abrió la clínica… entré y me dijeron que el médico no llegaba hasta las 2 PM, y que aunque diera a luz tendría que esperar por él… Las contracciones se hicieron cada vez más fuertes… La empleada se marchó de la habitación y yo comencé a sangrar… Después de un empujón agonizante, sentí y oí algo salir…allí estaba mi hijo. Comencé a llorar y me acosté en el suelo.

Miré a mi hijo una y otra vez. Estaba horrorizada porque lo había dado a luz en un retrete. Lo saqué de allí. Su pierna derecha se movió y se encogió un poco como si tuviera frío. Grité pero nadie vino… y cuando finalmente entró la empleada le mostré a Rowan [nombre que Angele le había dado a su hijo antes de abortarlo], le dije que estaba vivo y le pedí que llamara al 911. Me contestó que me acostara y que llamaría a su supervisor, pero nadie vino. Continué acariciando y confortando a mi hijo frotándole la espalda, el estómago y el pecho… Le decía que lo amaba y que todo estaría bien… Puse mi dedo en su pequeña manita y sus deditos lo agarraron… Una y otra vez le dije lo lindo y lo fuerte que era, y lo orgullosa que estaba de él…. que Dios realmente quería que estuviéramos juntos porque había sobrevivido a todo; que su mamá lo sentía mucho, y que estaba feliz por poder tener la oportunidad de amarlo. Le dije que era mi pequeño milagrito y que quería que sus hermanos lo conocieran. Lo tocaba una y otra vez, tratando de darle calor con mis manos y hablándole para que no sintiera más temor del que ya probablemente sentía.”

Angele pidió ayuda desesperadamente a gritos para salvar a su hijo, pero al no recibirla de los empleados del abortorio, logró telefonear a una amiga, quien llamó al 911. Cuando llegaron los para-médicos los del abortorio les dijeron que allí no había ninguna emergencia. Estos se marcharon y al no tener asistencia médica alguna, Rowan murió en los brazos de su arrepentida madre.

En EEUU, los bebés que sobreviven a un aborto en las últimas etapas del embarazo son abandonados para que mueran o se ahoguen en el retrete donde generalmente caen. El Dr. Randall B. Whitney, que se dedica a practicar abortos, declaró durante un caso que estaba pendiente en los tribunales, que “generalmente…el feto es expulsado y cae en el retrete. Es más conveniente… asumo que a veces hay algunos movimientos que sugieren que hay vida…” Admitió que en esos casos no se le presta ayuda alguna al bebé. El testimonio del Dr. Whitney coincide con lo declarado por una ex-empleada de un abortorio: que la entrenaron para que hiciera que las pacientes abortaran en el retrete, “para que si el bebé está vivo, se ahogue”.

El productor puertorriqueño Ángel Manuel Soto, ha realizado un corto sobre el caso de Rowan basándose totalmente en la historia real. Está en inglés con subtítulos en español y se titula “22 semanas”. En http://www.22weeksthemovie.com/index-flash.html podéis ver algunas escenas de la película.

domingo, 25 de abril de 2010

Abortos con descuento


¿Vas a un concierto, al cine, a comer en un restaurante, a abortar? Pues ya sabes, utiliza tu carné joven y te harán un descuento. ¿Ofrecerán también el "hazte dos por el precio de uno"?

El Partido Popular dice que el PSOE ha perdido en norte permitiendo que clínicas abortistas en Andalucía ofrezcan abortos rebajados con el carné joven, y el Partido Socialista se avergüenza de que el PP haga lo mismo en la Comunidad Valenciana.

Y mientras tanto, seres humanos son asesinados en rebajas…

sábado, 24 de abril de 2010

Reflexiona antes de jugar...


Bristol Palin, la hija de la ex candidata republicana a la vicepresidencia en EEUU, Sarah Palin, ha grabado un anuncio para una campaña televisiva con el fin de evitar los embarazos de adolescentes.

Sarah Palin se vio obligada a anunciar oficialmente que su hija Bristol, de 17 años, estaba embarazada durante la pasada campaña electoral, a la vista de los rumores y de la presión que la prensa estaba ejerciendo sobre su familia.

En el anuncio, Bristol Palin aparece con su hijo Tripp, de 16 meses y se pregunta: "¿Qué pasaría si yo no fuera hija de alguien famoso, si no hubiera tenido todas estas oportunidades? No sería muy bonito". Entonces el decorado amable se convierte en una habitación triste y vacía y su imagen se va deteriorando mientras ella añade: "Haz una pausa, reflexiona, antes de jugar".

La campaña publicitaria pretende proponer a los jóvenes la abstinencia como medida eficaz para evitar embarazos no deseados y, si bien la idea me parece fantástica, pienso que el anuncio deja mucho que desear. Más que proponer la abstinencia, se muestra la maternidad como un castigo. Parece que su protagonista dijera: "Yo he sido una madre adolescente con apoyo y dinero, pero para los demás, esto sería un desastre". El mensaje es negativo, y podría derivarse de él que una solución ante un embarazo no deseado sería acabar directamente con el ‘problema’, como llamaba Obama a los bebés de madres adolescentes.

Se que hace falta vivir muy contracorriente para aceptar que la castidad es una virtud y resulta difícil explicarlo, y más en un anuncio de pocos segundos. Pero, en lugar de dar esa impresión de que el niño es un castigo, ¿no sería más eficaz proponer la abstinencia como algo positivo, una forma de vivir el proceso afectivo mientras el joven madura y se prepara para un futuro matrimonio?

Os dejo el anuncio para que opinéis:

viernes, 23 de abril de 2010

Un aborto acabó con la vida de su hermano gemelo


La joven de la fotografía se llama Claire Culwell. Su madre biológica tenía trece años cuando quedó embarazada. Por decisión de su familia, fue llevada a una clínica abortista para desembarazarse del feto. A las pocas semanas de tener un aborto, descubrió que aún seguía embarazada. Su madre, creyendo que el aborto no había sido efectivo, la llevó entonces a otra ‘clínica’ donde le dijeron que el embarazo era gemelar, ¡por lo que había abortado sólo a uno de los gemelos!

Los médicos no quisieron realizarle otro aborto dado lo avanzado de su estado, y pocas semanas después nació Claire, dos meses prematura. Debido a esto, fue necesario dejarla internada más de ocho semanas, y aún padece ciertas anomalías físicas en caderas y pies debido al aborto.

Claire tiene hoy 21 años. Hace poco conoció a su madre biológica y supo que había sido dada en adopción después de un aborto que había terminado con la vida de su hermano gemelo.

Esta es la página web de Claire Culwell http://claireculwell.com/, otra joven superviviente de un aborto que hoy dedica su tiempo a la causa de la defensa de la vida.

jueves, 22 de abril de 2010

El respeto a la debilidad


El concepto de dignidad es tan básico y fundamental que resulta difícil de definir. Podría decirse que la dignidad constituye una sublime modalidad de lo «bueno»: la excelencia de aquello que está dotado de una categoría superior. Pensadores tan distintos como Kant y Tomás de Aquino coinciden en considerar al hombre como un bien en sí mismo. Algo dotado de una nobleza y dignidad intrínseca.

En definitiva, todo ser humano (desde la concepción hasta su último instante) tiene un derecho absoluto, por el mero hecho de existir, de ser considerado como fin; debe ser tratado como algo único, insustituible e irrepetible. Esta es la dignidad constitutiva u ontológica de la persona, del ser humano. Esta dignidad pertenece a todo hombre y está indisolublemente ligada a su naturaleza con independencia de sus condiciones, sus circunstancias o su actuación. Desde el ser más joven, el embrión, pues la ontogénesis es un proceso continuo en el que nada permite sostener, sino todo lo contrario, que un individuo vivo no humano se ha transformado en ser humano, hasta la persona incompetente por pérdida de sus facultades como consecuencia de alguna enfermedad o de la evolución geriátrica.

La sociedad en general y los médicos y enfermeras en particular necesitamos comprender que nuestro primer deber ético es el respeto a las personas cuya vida está debilitada. Es esencial que la Medicina acepte la vulnerabilidad y la fragilidad humana y que la haga comprender a todos. El respeto médico a la vida es respecto a la vida frágil y doliente. Lo propio del médico es curar o cuidar a la vida dañada. Por eso es fundamental que el médico reconozca en esa humanidad deteriorada toda la dignidad de un hombre. Se ha ido implantando un determinado enfoque de la «calidad de vida» por el que la vida sólo goza de valor si tiene o puede recuperar ciertas condiciones de eficiencia, de productividad y de bienestar. De esta forma se ha introducido un concepto de «calidad de vida» que discrimina entre vida dotada de valor y vida sin valor y, por ello, no merecedora de ser vivida. Al medir la «calidad» de una persona no sólo hay que tener en cuenta su estado físico. Hay enfermos en silla de ruedas o viviendo sus últimos días en la cama de un hospital que rezuman generosidad, alegría profunda, madurez y verdadera fortaleza interior que supone para todo su entorno un ejemplo inestimable, dándonos el privilegio de cuidarlos.

Tenemos que huir de la tentación de considerarnos la referencia y por ello pensar que es imposible ser feliz y estar contento ante una situación de grave deterioro físico.

Debemos pensar que la verdadera felicidad no siempre coincide con el bienestar físico o material. Los más felices no son siempre los que más sanos están o los que más poseen. Por ello hay que comprender que la vida de cada persona incluye la capacidad de sufrir, la limitación aceptada y la enfermedad. Estos elementos forman parte de la vida. Se podría decir que no se es verdaderamente humano si no se acepta cierto grado de fragilidad, en uno mismo y en los demás. Debo confesar que el término «muerte digna», de tan manoseado y tergiversado, no me dice nada. Por ello debo realizar una reflexión en torno al concepto de dignidad y al de respeto a la fragilidad, que no es otra cosa que «la preservación y defensa de la dignidad de la persona durante la enfermedad».

La persona ha sido creada para ser amada y para amar. Este es el fundamento de la existencia de los médicos y enfermeras que quieren ser respetuosos con la dignidad de toda persona frágil. Esta es la ética de su razón de ser. Esta es la señal de un verdadero progreso de la sociedad moderna.

Manuel González Barón.
Director de la Cátedra de Oncología Médica y Medicina Paliativa de la Universidad Autónoma de Madrid.
Ver artículo completo aquí:
http://www.muertedigna.org/textos/euta157.htm

miércoles, 21 de abril de 2010

Nuevos ataques laicistas a la Iglesia


La Iglesia está siendo atacada de una manera singular en los últimos tiempos. Una de las nuevas iniciativas surgidas con el fin de agredirla es la llevada a cabo por «Europa laica» y el «Observatorio de la laicidad», dos organizaciones que, con motivo de la campaña de declaración de la Renta 2009, han pedido a los españoles que no marquen las casillas destinadas a la ‘asignación tributaria a la iglesia católica’ ni a ‘fines sociales’.

A estas organizaciones laicistas se han sumado otras como la «Asociación de Ateos Españoles» y, atención, los «Cristianos de Base y Cristianos por el Socialismo», por si todavía queda alguien que cree que las famosas Comunidades de Base son realmente católicas.

Lo que pretenden estas asociaciones es que los contribuyentes destinen su dinero a fines mucho más "altruistas" como el aborto y la eutanasia.

A raíz del acuerdo alcanzado entre el Estado y la Santa Sede en diciembre de 2006 el sostenimiento económico de la Iglesia Católica en España depende única y exclusivamente de los católicos y de quienes quieran colaborar con la Iglesia. Este año, más que nunca, contribuye al sostenimiento de la Iglesia para que pueda continuar realizando su labor tanto a nivel pastoral como social.

martes, 20 de abril de 2010

Coacción para abortar


Un Tribunal ha condenado al encargado de un restaurante de Gerona a 19 meses de prisión y una multa de 6.000 euros en reparación del daño moral causado a una camarera a la que coaccionó para que abortara.

El Juzgado de lo Penal número 5 de Girona considera probado que el encargado del restaurante “Taco-Taco”, un local de comida mexicana de Girona, presionó a Yolanda Pablo, camarera de dicho local, para que abortara.

Esta ha declarado: “Me dijo que no querían a una persona embarazada porque daba mala imagen en el restaurante [...] El encargado me explicó que no estaban dispuestos a pagarme la baja, y me dijo que si quería mantener el trabajo tenía que abortar; sino, no me harían fija”. La versión de Yolanda fue corroborada por otra compañera de trabajo a la que el encargado pidió que intercediera para lograr el aborto.

La joven decidió seguir adelante con su embarazo, ante lo cual el encargado, que ejercía las tareas de contratación y renovación del personal, optó por no renovarle el contrato.

lunes, 19 de abril de 2010

Paul Marx: hay una estrecha relación entre anticoncepción y aborto


Paul Marx, OSB, fundador de 'Human Life International' (HLI) y del 'Population Research Institute' (PRI), falleció hace unos días después de cuarenta años de lucha a favor de la vida.

En 1971, dos años antes de la sentencia Roe v Wade que legalizó el aborto en EEUU, fundó el Human Life Center (Centro de la Vida Humana), consciente del movimiento anti vida que se extendía ya en EEUU.

Paul Marx estaba convencido de la estrecha relación existente entre la anticoncepción y el aborto. Después de viajar por todo el mundo estudiando las diferentes legislaciones permisivas con el aborto, afirmaba que en cada país donde los contraceptivos se han promocionado como eventual solución ante embarazos no deseados, la práctica del aborto se ha legalizado.

jueves, 15 de abril de 2010

Un médico pierde la licencia porque aborta… al niño equivocado


En Florida, al Dr. Matthew Kachinas le ha sido retirada la licencia para practicar la medicina después de que en el año 2006 llevara a cabo un procedimiento denominado eufemísticamente ‘reducción selectiva fetal’, con el fin de abortar un feto con Síndrome de Down, gemelo de otra niña sana, a petición de los padres.

Por error, el Dr. Machinas mató al bebé equivocado, y lo que era considerado un procedimiento médico solicitado por los padres, se ha convertido en un grave error que “ha acabado con la vida de una persona”.

¿Es que el niño con Síndrome de Down no tenía esa misma categoría de persona? Si el médico hubiera realizado bien el procedimiento y hubiera abortado al niño con SD, ahora seguiría ejerciendo la medicina.

La cuestión es: ¿la vida de unas personas vale más que otras?

miércoles, 14 de abril de 2010

«Soy el producto de un aborto frustrado»


El bebé de la fotografía es Melissa Ohden. El 24 de Agosto de 1977 fue abortada mediante envenenamiento salino. El 27, dado que el aborto no se había consumado, su madre recibió Pitocina, una droga que actúa como la Oxitocina y que se utiliza para inducir al parto, ya que produce contracciones en el útero. El 28, los médicos aún no habían logrado matar a la niña, que contaba con 20 semanas de gestación, y repitieron el trataminto con Pitocina. Finalmente, el día 29, Melissa nació viva.

Melissa fue abortada, su embarazo se "interrumpió" mucho antes de que llegara a término y se hizo lo posible por matarla. Sin embargo, hoy es una superviviente de 27 años, está casada y es licenciada universitaria.

Por suerte para ella, no fue abandonada a la muerte una vez los médicos comprobaron que había nacido viva. Ese es uno de los grandes objetivos abortistas, que los niños que nacen vivos no sean atendidos. Sin ir más lejos, Obama, siendo Senador, votó en varias ocasiones a favor de una ley que prohibe que se preste asistencia médica a los niños supervivientes de un aborto.

Melissa fue dada en adopción. Sus padres la recibieron con todo el amor del mundo pese a que se esperaba que tuviera secuelas debido a su nacimiento prematuro y a las drogas utilizadas para provocar el aborto. Milagrosamente no fue así.

En el siguiente vídeo, Melissa relata su testimonio. No tiene subtítulos en español, pero si entendéis el inglés, no dejéis de verlo. Impresiona ver a esta mujer, superviviente de un aborto, hablando de perdón y agradecimiento.

martes, 13 de abril de 2010

Otra vez, los acosadores del Rosario


Leo en un diario argentino en Internet: “El revés de los derechos. Los fundamentalistas católicos se apropian del discurso de los derechos humanos. Hablan de los derechos humanos de los no nacidos y afirman que el aborto es un crimen de lesa humanidad”.

Ya lo veis, oponerse al aborto es ser un fundamentalista católico que proclama ‘el revés de los derechos’. Esta noticia tendenciosa me ha recordado aquella otra que informaba de la denuncia que la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (ACAI) realizaba contra una supuesta campaña de «acoso sistemático» que, según decían, padecen estas clínicas por parte de gentes maliciosas que, Rosario en mano, se ponen a rezar en sus alrededores clamando a Dios para que acabe esta masacre y desgranan oraciones por las víctimas del aborto y, no lo olvidemos, por sus verdugos. Y nuestra ‘supervice’ echaba más leña al fuego y nos llamaba retrógrados y reaccionarios.

Pero qué queréis que os diga, yo prefiero que sigan llamándonos “los acosadores del Rosario”.

viernes, 9 de abril de 2010

«Mujeres: reconciliad a los hombres con la vida»


En el cambio cultural en favor de la vida las mujeres tienen un campo de pensamiento y de acción singular y sin duda determinante: les corresponde ser promotoras de un «nuevo feminismo» que, sin caer en la tentación de seguir modelos «machistas», sepa reconocer y expresar el verdadero espíritu femenino en todas las manifestaciones de la convivencia ciudadana, trabajando por la superación de toda forma de discriminación, de violencia y de explotación.

Recordando las palabras del mensaje conclusivo del Concilio Vaticano II, dirijo también yo a las mujeres una llamada apremiante: «Reconciliad a los hombres con la vida».

Vosotras estáis llamadas a testimoniar el significado del amor auténtico, de aquel don de uno mismo y de la acogida del otro que se realizan de modo específico en la relación conyugal, pero que deben ser el alma de cualquier relación interpersonal.

La experiencia de la maternidad favorece en vosotras una aguda sensibilidad hacia las demás personas y, al mismo tiempo, os confiere una misión particular: «La maternidad conlleva una comunión especial con el misterio de la vida que madura en el seno de la mujer... Este modo único de contacto con el nuevo hombre que se está formando crea a su vez una actitud hacia el hombre —no sólo hacia el propio hijo, sino hacia el hombre en general—, que caracteriza profundamente toda la personalidad de la mujer».

En efecto, la madre acoge y lleva consigo a otro ser, le permite crecer en su seno, le ofrece el espacio necesario, respetándolo en su alteridad. Así, la mujer percibe y enseña que las relaciones humanas son auténticas si se abren a la acogida de la otra persona, reconocida y amada por la dignidad que tiene por el hecho de ser persona y no de otros factores, como la utilidad, la fuerza, la inteligencia, la belleza o la salud. Esta es la aportación fundamental que la Iglesia y la humanidad esperan de las mujeres. Y es la premisa insustituible para un auténtico cambio cultural.

Evangelium vitae

jueves, 8 de abril de 2010

La perversidad de sugerir a las madres que sus vidas mejorarán matando a sus bebés


¡Por fin un poco de sensatez! La organización ‘Obstetras católicos’ de la ONG Mater Care International (MCI) ha pedido para los países en vías de desarrollo más cuidado prenatal y médicos cualificados en los partos en lugar de que se fomenten los programas de salud reproductiva que incluyen el aborto.

El director del MCI, Robert Walley, ha declarado que "es flagrante sugerir a las madres africanas que sus vidas y su salud mejorarán matando a sus bebés pues las causas de su sufrimiento no se solucionan con más muerte y desesperación".

Desgraciadamente, son ya muchos los años en los que se ha fomentado la política antinatalista en los países subdesarrollados, argumentando que se trata de la panacea para vencer la pobreza y la alta mortalidad infantil y de las madres durante el parto.

Hace unos días os comentaba que el Centro de Derechos Reproductivos (CDR) ha publicado un texto titulado «In Harm’s Way: The Impact of Kenya’s Restrictive Abortion Law», promocionando la ideología antinatalista y defendiendo el aborto legal como única solución al problema de la mortalidad materna en Kenia.

Me parece perverso afirmar que la solución a la mortalidad de las madres es la muerte de los hijos, en lugar de invertir en hospitales, médicos y atención sanitaria. Por suerte, los africanos están demostrando ser mucho más inteligentes que los europeos y a la ONU y sus secuaces les está costando imponer la mentalidad antinatalista en unas culturas respetuosas con la familia y la infancia. En este sentido, África podría ser el pulmón del mundo, si no dejamos que enferme.

miércoles, 7 de abril de 2010

¿No hay salud materna sin aborto?


¿No hay salud materna sin aborto? Sólo preguntarlo me parece una inmoralidad, pero esto es lo que afirma, no la vecina de enfrente, ni el mayor analfabeto del pueblo, sino la Secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton.

Ya Juan Pablo II hablaba de la existencia de una «conjura frente a la vida», en la que estaban implicados gobernantes, fuerzas políticas y económicas e incluso determinadas instituciones internacionales, dedicadas a difundir la anticoncepción, la esterilización y el aborto. Esta conjura va extendiendo sus tentáculos hasta el punto de que hemos llegado a una situación donde los pueblos no son capaces de distinguir el bien del mal y conviven en armonía con la depravación.

Porque, ¿qué otra cosa es promocionar desde el poder político y financiero la matanza de los más débiles, inocentes y necesitados ante el silencio cómplice de los pueblos?

Me parece de un cinismo repugnante invocar el Estado de Derecho, la igualdad, la justicia y el derecho a la salud de las mujeres, para imponer una perversidad. Pero peor aún que eso es ver a una sociedad decadente compuesta por seres sin agallas que son cómplices silenciosos de este genocidio.

martes, 6 de abril de 2010

Muere Pietro Molla, viudo de Santa Gianna Beretta


Pietro Molla, viudo de santa Gianna Beretta, murió a primeras horas del Sábado Santo, a los 97 años de edad.

Ingeniero de profesión, contrajo matrimonio con Gianna en 1955 y, un año después, ésta dio a luz a su primer hijo. En 1957 viene al mundo Mariolina y tres años más tarde, Laura.

En septiembre de 1961 se encuentra nuevamente embarazada y al cumplirse el segundo mes de embarazo se le diagnostica un tumor en el útero. Se hace necesaria una intervención quirúrgica. Antes de ser intervenida, suplica al cirujano que salve, a toda costa, la vida de su bebé, y se confía a la Providencia. Días antes del parto pide: «Si hay que decidir entre mi vida y la del niño, no dudéis; elegid -lo exijo- la suya. Salvadlo».

El 21 de abril de 1962, también un Sábado Santo, da a luz a Gianna Emanuela. Pocos días después, entre indecibles dolores y repitiendo la jaculatoria «Jesús, te amo», muere santamente. Tenía 39 años.

Pablo VI calificó la muerte de Gianna como «meditada inmolación» y la describió como «una joven madre de la diócesis de Milán que, por dar la vida a su hija, sacrificó, con meditada inmolación, la propia».

Gianna fue canonizada por Juan Pablo II el 16 de mayo de 2004, Año Internacional de la Familia. Pietro Molla ha sido el primer marido que ha asistido a la canonización de su esposa.

Gianna Beretta Molla fue mensajera sencilla, pero muy significativa, del amor divino. Pocos días antes de su matrimonio, en una carta a Pietro, escribió: «El amor es el sentimiento más hermoso que el Señor ha puesto en el alma de los hombres».

lunes, 5 de abril de 2010

Mar afuera


Hace unas semanas, tuvo lugar un Vía Crucis presidido por la Cruz y el icono de la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará en Madrid en 2011. En él participó María del Mar García Garrido, una joven estudiante de 24 años que padece una enfermedad degenerativa. Es la mayor de seis hermanos y su enfermedad no tiene diagnóstico. Pero eso no le quita las ganas de vivir. Dice de sí misma que es "una especie de MAR AFUERA". Podéis saber más de ella a través del reportaje que Televisión Española le dedicó en 2007. Este es su testimonio:

"Hola a todos, me llamo María del Mar, tengo 24 años, soy la mayor de seis hermanos, estoy en silla de ruedas por una enfermedad degenerativa sin diagnóstico desde los seis años pero eso no quita que tenga ganas de vivir, la prueba de ello es que estudio cuarto de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.

Pues bien, esta es mi cruz. “La alegría tiene sus raíces en forma de cruz”: cuando tienes a tu alrededor gente que te quiere esa cruz pasa a un segundo plano y le quitas importancia. Pienso que para llevar una cruz, hace falta creer en Dios, ayudar a los demás, dar tu amor y dejarte ayudar.

Los que estáis hoy aquí podéis ver o pensar que en mis circunstancias una persona no puede ser feliz. Yo pienso que la felicidad procede de estar cerca de Dios, eso no significa que en el día a día las cosas no cuesten, ni sienta mis limitaciones….

En la vida nos encontramos obstáculos; Tenemos dos opciones: dejarnos caer o seguir adelante. Yo he optado por seguir adelante y cada obstáculo me hace cada vez más fuerte.

Es más, como sabemos que Dios es nuestro Padre, todo lo que recibimos de Él es bueno, no nos va a mandar algo que no podamos llevar, sino que siempre nos da la fuerza para continuar, pase lo que pase.

Como habréis podido ver, en esta sociedad no se valora el gran regalo que tenemos, que es la vida. Les parecemos inútiles tanto física como psicológicamente. Ellos no se dan cuenta; pero los enfermos somos el tesoro de la Iglesia y la presencia viva de Cristo en la Tierra.

El camino a la Santidad es muy misterioso y en mi caso yo he descubierto que mi enfermedad es el camino para estar unida a Jesús, mi verdadero apoyo. Gracias, Señor, porque Tú eres la verdadera Vida, y Tú le das sentido a nuestra vida y a nuestro dolor".

Testimonio de Mar publicado en “Ser libre hoy”.

viernes, 2 de abril de 2010

¿Por qué las mujeres resistieron al escándalo de la cruz?


"Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena" (Jn 19, 25). Por una vez, dejemos aparte a María, su madre. Su presencia en el Calvario no necesita explicaciones. Era "su madre" y esto lo explica todo; las madres no abandonan a un hijo, aunque esté condenado a muerte. Pero, ¿por qué estaban allí las otras mujeres ¿Quiénes eran y cuántas eran?

Los evangelios refieren el nombre de algunas de ellas: María Magdalena; María, la madre de Santiago el menor y de Joset; Salomé, la madre de los hijos de Zebedeo; una cierta Juana y una cierta Susana. Las llamamos, con cierta condescendencia masculina, "las piadosas mujeres", pero son mucho más que "piadosas mujeres": son también "Madres Coraje". Jesús había dicho: "Dichoso aquel que no se escandalice de mí!" Estas mujeres son las únicas que no se escandalizaron de él.

Se discute mucho desde hace tiempo quién quiso la muerte de Jesús: los jefes de los judíos o Pilato, o ambos. En cualquier caso, una cosa es cierta: fueron los hombres, no las mujeres. Ninguna mujer está involucrada, ni siquiera indirectamente, en su condena. Hasta la única mujer pagana que se menciona en los relatos, la esposa de Pilato, se disoció de su condena (cf. Mt 27, 19). Es cierto que Jesús murió también por los pecados de las mujeres, pero históricamente sólo ellas pueden decir: "Somos inocentes de la sangre de este" (Mt 27, 24).

Este es uno de los signos más ciertos de la honradez y de la fidelidad histórica de los evangelios: el papel mezquino que desempeñan en ellos los autores y los inspiradores de los evangelios, y el maravilloso papel que desempeñan las mujeres. ¿Quién habría permitido que se conservara, para recuerdo imperecedero, la ignominiosa historia de su miedo, huida, negación, agravada además por la comparación con la conducta tan distinta de algunas pobres mujeres?

Siempre se ha planteado la pregunta de por qué las "piadosas mujeres" fueron las primeras en ver al Resucitado y se les encomendó la misión de anunciarlo a los Apóstoles. Era el modo más seguro de que su resurrección fuera poco creíble, pues el testimonio de una mujer no tenía peso alguno en un juicio.

Los autores antiguos creyeron conocer la respuesta a esta pregunta. Las mujeres, dice en un himno Romano el Melode, son las primeras en ver al Resucitado porque una mujer, Eva, había sido la primera en pecar. Pero la verdadera respuesta es otra: las mujeres fueron las primeras en verlo resucitado porque habían sido las últimas en abandonarlo muerto, e incluso después de la muerte acudían a llevar aromas a su sepulcro.

Debemos preguntarnos el motivo de este hecho: ¿por qué las mujeres resistieron al escándalo de la cruz? ¿Por qué permanecieron cerca de Jesús cuando todo parecía acabado e incluso sus discípulos más íntimos lo habían abandonado y estaban organizando el regreso a casa?

La respuesta la dio anticipadamente Jesús cuando, contestando a Simón, dijo acerca de la pecadora que le había lavado y besado los pies: "Ha amado mucho" (Lc 7, 47). Como está escrito, lo seguían "para servirle" (Lc 8, 3; Mt 27, 55); además de María, su Madre, eran las únicas que habían asimilado el espíritu del Evangelio. Habían seguido las razones del corazón y estas no les habían engañado.

La gran crisis de fe en el mundo de hoy consiste en que no se escuchan las razones del corazón, sino sólo las razones torcidas de la mente. No es difícil entender por qué nos interesa tanto incrementar nuestros conocimientos y tan poco aumentar nuestra capacidad de amar: el conocimiento se traduce automáticamente en poder, el amor en servicio.

Por doquier se siente la necesidad de dar más espacio a la mujer. No creemos que "el eterno femenino nos salvará" (W. Goethe, Fausto, final de la parte II: "Das Ewig-Weibliche zieht uns hinan"). La experiencia diaria demuestra que la mujer puede "elevarnos", pero también que puede hacernos caer. También ella necesita ser salvada por Cristo. Pero es cierto que, una vez redimida por él y "liberada", en el plano humano, de antiguas discriminaciones, ella puede contribuir a salvar nuestra sociedad de algunos males arraigados que constituyen amenazas: la violencia, la voluntad de poder, la aridez espiritual, el desprecio de la vida...

Sólo hay que evitar repetir el antiguo error gnóstico según el cual la mujer, para salvarse, debe dejar de ser mujer y transformarse en hombre (cf. Evangelio copto de Tomás, 114; Extractos de Teodoto, 21, 3). El prejuicio está tan enraizado en la cultura que las mujeres mismas a veces han acabado por sucumbir a él. Para afirmar su dignidad, han creído necesario asumir a veces actitudes masculinas, o bien minimizar la diferencia de los sexos, reduciéndola a un producto de la cultura.

Debemos sentirnos muy agradecidos a las "piadosas mujeres". A lo largo del camino al Calvario, sus sollozos fueron el único sonido amigo que llegó a oídos del Salvador; mientras pendía de la cruz, sus "miradas" fueron las únicas que se posaron con amor y compasión en él.

La liturgia bizantina ha honrado a las piadosas mujeres dedicándoles un domingo del año litúrgico, el segundo después de Pascua, que toma el nombre de "domingo de las Miróforas", esto es, de las portadoras de aromas. Jesús se alegra de que en la Iglesia se honre a las mujeres que lo amaron y creyeron en él durante su vida. Sobre una de ellas —la mujer que vertió en su cabeza un frasco de ungüento perfumado— hizo esta extraordinaria profecía, que se ha cumplido puntualmente a lo largo de los siglos: "Dondequiera que se proclame este evangelio, en el mundo entero, se hablará también de lo que esta ha hecho para memoria suya" (Mt 26, 13).

Sin embargo, no sólo debemos admirar y honrar a las piadosas mujeres, sino también imitarlas. Las numerosas mujeres, religiosas y laicas, que permanecen hoy al lado de los pobres, de los enfermos de sida, de los encarcelados, de los rechazados de cualquier tipo por parte de la sociedad, son herederas de las "piadosas mujeres". A ellas, creyentes o no creyentes, Cristo les repite: "A mí me lo hicisteis" (Mt 25, 40).

No sólo por el papel que desempeñaron en la Pasión, sino también por el que tuvieron en la Resurrección, las piadosas mujeres son un ejemplo para las mujeres cristianas de hoy. En la Biblia se encuentran, de un extremo a otro, los imperativos: "ve" o "id", es decir, los envíos por parte de Dios. Es la palabra que dirigió a Abraham, a Moisés: "Ve, Moisés, a la tierra de Egipto", a los profetas, a los Apóstoles: "Id por todo el mundo, predicad el Evangelio a toda criatura".

Todos esos "id" son invitaciones dirigidas a hombres, pero existe un "id" dirigido a mujeres, el de la mañana de Pascua a las miróforas : "Entonces les dijo Jesús: "Id, avisad a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán"" (Mt 28, 10). Con estas palabras las constituía primeras testigos de la resurrección, "maestras de los maestros", como las llama un antiguo autor (Gregorio Antioqueno, Homilía sobre las mujeres miróforas).

Es una lástima que, a causa de la errónea identificación con la mujer pecadora que lava los pies de Jesús (cf. Lc 7, 37), María Magdalena haya acabado por alimentar infinitas leyendas antiguas y modernas y haya entrado en el culto y en el arte casi sólo en calidad de "penitente", más que como la primer testigo de la Resurrección, "la apóstol de los apóstoles", como la define santo Tomás de Aquino (Comentario al evangelio de san Juan, XX, 2519).

"Ellas partieron a toda prisa del sepulcro, con miedo y gran gozo, y corrieron a dar la noticia a sus discípulos" (Mt 28, 8). Mujeres cristianas, seguid llevando a los sucesores de los apóstoles, a nosotros, sacerdotes y colaboradores suyos, el gozoso anuncio: "El Maestro está vivo. Ha resucitado. Os precede en Galilea, o sea, dondequiera que vayáis. No tengáis miedo".

Continuad el sublime diálogo que la liturgia mantiene con María Magdalena en la secuencia de Pascua: "Mors et vita duello conflixere mirando: dux vitae mortuus regnat vivus" (Muerte y vida se han enfrentado en un prodigioso duelo: el Señor de la vida estaba muerto, pero ahora está vivo y reina). La vida ha triunfado sobre la muerte: sucedió a Cristo y así nos sucederá un día también a nosotros. Juntamente con todas las mujeres de buena voluntad, vosotras sois la esperanza de un mundo más humano.

A la primera de las "piadosas mujeres" y su incomparable modelo, la Madre de Jesús, repitamos una antigua oración de la Iglesia: "Santa María, socorre a los pobres, sostén a los frágiles, conforta a los débiles: ora por el pueblo, ruega por el clero, intercede por el piadoso sexo femenino": "Ora pro populo, interveni pro clero, intercede pro devoto femineo sexu" (Antífona del Magníficat, Común de las fiestas de la Virgen).


CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN DEL SEÑOR
Extracto de la homilía del Padre Raniero Cantalemessa.
Basílica de San Pedro
Viernes Santo, 6 de abril de 2007

(Texto completo aquí)
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