domingo, 28 de febrero de 2010

Los valores del ser sustituidos por los valores del tener


El eclipse del sentido de Dios y del hombre lleva inevitablemente a un materialismo práctico, que genera el individualismo, el utilitarismo y el hedonismo.

Aquí vemos también la validez permanente de las palabras del Apóstol: 'Y como no consideraron conveniente reconocer a Dios, Dios los entregó a una mente baja y a conductas impropias' (Rom 1:28).

Los valores del ser han sido sustituidos por los valores del tener. La única meta que cuenta, es la obtención del propio bienestar material.

La llamada calidad de vida se interpreta principal o exclusivamente como la suficiencia económica, el consumismo a ultranza, la belleza física y el placer, descuidando las dimensiones más profundas de la existencia: interpersonal, espiritual y religiosa.

Evangelium Vitae

sábado, 27 de febrero de 2010

Carta abierta a Monseñor Martínez Camino, por Rafael López-Diéguez


Quizás el mensaje que más me ha impactado y calado en los últimos años fue aquella famosa frase de Juan Pablo II “ no tengáis miedo”; pues bien sin miedo y desde el máximo respeto, he de decir que estoy absolutamente en desacuerdo con lo manifestado por Martínez Camino y espero, deseo y confió no sea más que un nuevo pronunciamiento personal, por cierto muy desafortunado, a los que ya nos tiene acostumbrados, como fueron aquellos sobre el preservativo y la del que no es lo mismo dejar morir que matar, con ocasión de la Ley de Ana Pastor en relación a la FIVE.

Ayer publicaba una carta abierta a D. Juan Carlos I, que en realidad era una carta dirigida al Jefe del Estado y a la Jerarquía Católica en la que llamaba la atención sobre lo importante de una actuación coherente y clara de la Jerarquía ante la posible firma del Rey de la Ley del aborto. Pedía en mi carta que no hubiera tibiezas ni ambigüedades, que con independencia de quien y el color de su sangre al que fuera colaborador necesario, aun con obligación y riesgo de su cargo, se le exigiera o al menos se le recomendara, dar testimonio y si no lo hiciera como pecador publico cayera sobre el todo el peso del Código Canónico. Pedía en definitiva que no se diera cobertura moral, ni carta de naturaleza a la inicua actuación del Jefe del Estado si este llegara a firmar la ley del aborto.

Monseñor, según entiendo, es criterio unánime de la Doctrina y del Magisterio que el católico no debe disociar su vida pública de la privada, que no podemos actuar de forma distinta en un ámbito que en el otro, que tenemos la obligación, si la obligación, de dar testimonio público de nuestra fidelidad a la Ley de Dios, que cuanto más público y representativo sea nuestro cargo o posición social más obligados estamos.

No entiendo cómo es posible que un miembro de la Jerarquía pueda asegurar públicamente que la actuación del Rey “ Es un acto distinto, con una consideración moral distinta a la de los parlamentarios que dan el sí o no a la ley”, imagino que querría decir que es peor la actitud, mucho más condenable, la actitud de quien con una responsabilidad pública como es la del Jefe del Estado renuncie voluntariamente a dar testimonio y recuse firmar la Ley del aborto, imagino que quería decir que es injustificable que teniendo en sus manos la posibilidad de no darle rango de ley a una norma que avala el crimen más abominable, renuncie a ello, aunque sea solo a efectos meramente testimoniales.

El Rey, como otros coetáneos suyos lo han hecho, se puede negar a firmar la Ley, pase lo que pase, cualquiera que fueran las consecuencia, eso es lo que Dios demanda. Se pudo negar a firmar la anterior y nunca lo hizo, ahora se le debe exigir que no firme y manifieste públicamente su arrepentimiento de haberlo hecho en el 85, ese será el Rey que respetemos los católicos, ese será el Rey que lo españoles católicos admiraremos, ese será el Rey que junto con Balduino y el Gran Duque de Luxemburgo pasaran a la historia como los Reyes católicos del siglo XX y XXI, serán el ejemplo a seguir, es más serán la razón de ser de la existencia de una monarquía.

Su pronunciamiento de ayer ridiculiza la actitud de muchos santos como S. Tomas Moro, que por mucho menos murió mártir, o la de tantos y tantos mártires, entre ellos muchos Obispos como usted, que por no renunciar a su Credo perdieron la vida sufriendo terribles martirios.

Me han enseñado desde pequeño que la máxima aspiración del católico es la búsqueda de la santidad y que en este camino, con la ayuda y confianza en Dios, nada debe ser un obstáculo, porque a nada se ha de temer, que la vida y mucho menos un cargo merece la pena ser vivido si no es al servicio de Dios, que el perder crédito personal y profesional, que el ser insultado y perseguido es una bienaventuranza. Hoy de su mano descubro que esta enseñanza no afecta a los de sangre azul, aunque su colaboración fuera imprescindible para consumar un ilícito moral.

Siento tener que escribir esta carta, siento tener que ser yo, representante de un partido social cristiano, un partido de inspiración católica, el que tenga que denunciar públicamente este gravísimo error, pero es mi obligación hacerlo, “no tengo miedo”, me encomiendo a Juan Pablo II y a Santo Tomas Moro en estos momentos y les pido su intercesión para que ilumine a nuestros pastores para que actúen en coherencia y no confundan a los que hemos decidido comprometernos en la vida pública en defensa de unos Principios, que en palabras de la Iglesia y su máximo representante son innegociables.

Rafael López-Diéguez
Secretario General de Alternativa Española

viernes, 26 de febrero de 2010

Carta abierta a D. Juan Carlos I, por Rafael López-Diéguez


Hace unas semanas los hombres y mujeres de AES nos concentrábamos en la plaza de Chamberí de Madrid para pedirle al Jefe del Estado, D. Juan Carlos I que, de aprobarse la criminal ley del aborto no la sancionara, que siguiera el ejemplo de su coetáneo el Gran Duque Enrique de Luxemburgo y se niegue a firmar cualquier ley en contra de la vida.

Se lo pedíamos apelando a su confesionalidad y se lo pedíamos apelando a su obligación de actuar acorde a la ley natural y la moral objetiva. Nadie le pondrá una pistola en el pecho, pero es que, aunque se la pusieran, su obligación seguiría siendo no firmar.

Un rey católico, que presume de ello, NO PUEDE SANCIONAR ESTA LEY, sí, yo me atrevo a decirlo, no titubeo y además digo que si lo hace será connivente moralmente con el crimen execrable del aborto, colaborador necesario del mismo, como lo han sido los que han votado a favor de la ley, y un colaborador necesario, es un pecador público y como tal sobre él ha de recaer todo el peso del Código Canónico. Es de esperar que la jerarquía de la Iglesia reaccione ante esta más que posible actitud del Rey. En 1985 cuando firmó la anterior ley del aborto solo se alzó una voz, la de Monseñor Guerra Campos, que fue acallada por los demás miembros de la jerarquía, hoy a quien le toca ese rol. Es la hora de que la Jerarquía se pronuncie, es la hora de que se diga sin tibiezas cuáles son las consecuencias de que un católico, como dice el Rey ser, de una forma pública y notoria colabore en una forma necesaria e imprescindible con el aborto. No nos vengan con aquello de las eximentes de obligatoriedad por razón de su cargo, no nos vengan con aquello de que está obligado constitucionalmente, ninguna norma de derecho positivo es susceptible de burlar las normas de derecho natural, porque esta burla la convierte en ilegitima y por lo tanto no ha de ser cumplida. El Rey SI puede negarse a firmar, como yo me puedo negar a cometer cualquier injusticia, aunque en ello vaya mi cargo o incluso mi vida.

Nadie olvide que un proyecto pasa a tener carácter vinculante y rango de ley exclusivamente por la firma del Rey, por lo que el Rey tiene “in fine” capacidad normativa, nada está regulado en cuanto a la negativa del Rey a firmar, es una laguna de ley; se establecen plazos, 15 días, pero nada se dice si este plazo se incumple, esta laguna puede ser aprovechada por el Jefe del Estado, esta laguna es su oportunidad. De la literalidad del artículo 91 de la Constitución no se desprende obligatoriedad alguna, pero insisto aunque existiera tal obligatoriedad él tendría el deber de no firmar y/o abdicar.

La pregunta que me hago es siempre la misma ¿el Rey sancionaría un proyecto de ley por el cual se extinguiera en España la monarquía y con ello su renuncia al trono?, seguramente en este caso pactaría, se movilizaría, intentaría llegar a acuerdos, lo que supongo no ha hecho en este caso.
Monseñor Temiño, quien fue Obispo de Orense, nos recordaba “si las leyes se oponen al bien común es deber de todos procurar que no se promulguen y promulgadas no cumplirlas. No pueden obligar. Antes bien, obliga lo contrario. Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”.

Señor, ya sé que no le ha de importar mucho la opinión de este español de a pie, sé que ni tan siquiera se molestará en leer esta mi carta, asumo que de leerla le importará muy poco, es más que se reirá de lo que dice este pobre españolito que paga sus impuestos para mantener una Casa Real, pero este españolito no tiene reparos en decirle en esta carta abierta que si usted llegara a sancionar la ley ya no representaría nada para él, que usted, que ya goza de una escasa credibilidad y legitimidad, la perdería por completo y que este españolito abogaría porque se marchara a su casa y con ello dignificara una institución por la que siento gran respeto, cual es la Monarquía.

Solo terminar con una frase de Lope de Vega que leyó mi buen amigo Jose Maria, monárquico por cierto, pero monárquico de verdad, de los que están dispuestos a darlo todo y de hecho lo ha dado, que se ha jugado su puesto de trabajo por ser consecuente con su Credo, si, su puesto de trabajo y lo ha hecho con alegría, con orgullo, casi lo mismo que usted, ¿verdad?, pues bien, el autor decía así:

“Todo lo que manda el Rey que va contra lo que Dios manda, ni tiene rango de ley, NI ES REY QUIEN ASI DESMANDA”.

En la monarquía de Jose María creo, pero Señor si usted vuelve a firmar, en la suya no, usted y los suyos me sobran.

Rafael López-Diéguez
Secretario General de Alternativa Española

jueves, 25 de febrero de 2010

La degradación de la tolerancia o el ‘abortismo pro-vida’

Quisiera comenzar esta entrada recomendándoos un artículo publicado por Museros en su blog (Asando la manteca). En él hace una comparación entre el crimen del aborto y el terrorismo, lo que le lleva a preguntarse: “¿Qué diferencia habría entre pedir que se financien abortos con dinero público y pedir que se financien los atentados de ETA? ¿Qué diferencia habría entre pedir que se cumpla estrictamente una ley abortista -la del 85- que permitiría unos 500-1000 abortos cada año y pedir que a ETA se le permita matar entre 500 y 1.000 personas cada año? ¿Por qué discutimos sobre si el veneno usado para provocar un aborto debe o no venderse con receta? ¿Discutiríamos sobre si el etarra que le disparó al concejal un tiro en la sien tenía el permiso de armas en vigor o caducado?”

En mi opinión se trata de una comparación acertada. El terrorismo es un crimen especialmente execrable y guarda muchas similitudes con el crimen del aborto.

En ambos casos, se requiere de toda una amalgama de recursos financieros y pactos políticos para sostener una red cuyos brazos llegan muy lejos en su estrategia de agresión a la vida humana. El terrorismo recurre al terror y se ampara en argumentaciones buenistas, a veces patrióticas, a veces religiosas, a veces de reivindicación social. Lo mismo hacen los abortistas para defender este crimen nefando. Afirman apoyar a la mujer y proteger su libertad de ser o no ser madre; sostienen que pretenden evitar el sufrimiento de los pobres y enfermos; mantienen que con el aborto evitan cargas a la sociedad, a la mujer, a las adolescentes y a las familias y todo lo que persiguen en realidad es la muerte de seres inocentes y débiles; Los más inocentes y los más débiles.

De la misma manera que no se puede ser indulgente con el terrorismo, tampoco se puede ser condescendiente con el aborto. Coincido en que hoy existe, desgraciadamente, lo que podríamos llamar un ‘abortismo pro-vida’. No basta rechazar el derecho al aborto. Es necesario el convencimiento social de que no se puede tolerar esta práctica, ni siquiera en los casos de violación, riesgo para la salud de la madre o malformaciones congénitas. La tolerancia con el aborto ha llevado a España a asesinar a más de cien mil seres humanos cada año ante la pasividad y el silencio de la sociedad buenista que defiende la vida, pero ‘comprende’ que hay casos en los que ‘no se puede evitar matar’.

Esta tolerancia buenista ha degenerado en una aceptación de lo que todos sabemos que es una injusticia social o, cuanto menos, en un indiferentismo y una pasividad que atemoriza. Porque os aseguro que me dan miedo esas personas que dicen rechazar el aborto pero afirman entender que hay situaciones en las que no queda más remedio que aceptarlo, e incluso, protegerlo socialmente.

Me preocupa la incoherencia de los que afirman que el aborto es un fracaso, pero que la ‘interrupción del embarazo’ en ciertos casos puede ser necesaria y está consensuada, como si la opinión de la mayoría pudiera transformar un acto injusto e inmoral y un crimen nefando en una práctica admisible y legitima.

Ahora, con motivo de la nueva ley, España ha tenido una gran oportunidad para reabrir el debate sobre el aborto y exigir su abolición total. Ha sido una ocasión perdida, porque la lucha se ha centrado en rechazar esta nueva ley, en lugar de insistir en que la nueva ley es inviable, pero la que venimos padeciendo desde 1985 también lo es y debe ser derogada. Ha habido miedo por parte de los políticos (y de sus seguidores y votantes) y de algunos medios pro-vida con capacidad de movilización social a proponer la única vía justa: eliminar el aborto de raíz. ¿Por qué? Probablemente porque en España hay dos grandes mayorías políticas, y ambas son pro abortistas, aunque el PP insiste en la tomadura de pelo de afirmar que defiende la vida.

Rechacemos absolutamente el ‘abortismo pro-vida’ que niega la posibilidad de que en nuestra sociedad puedan existir valores irrenunciables y permanentes, y recordemos las palabras del Papa Benedicto XVI acerca de los principios no negociables.

miércoles, 24 de febrero de 2010

¿Existe una vida carente de valor?


El ‘derecho a morir’ es una gran mentira que surge cuando, a finales del siglo XIX , empieza a propagarse la idea de que existe o debe existir el ‘derecho a matar’. ¿A quién? A los pobres, enfermos, discapacitados, retrasados mentales, moribundos, negros, gitanos y todos aquellos que pertenecen a las consideradas ‘razas inferiores’.

Según se extiende la idea darwinista de la supervivencia del más fuerte, se va potenciando también el concepto de que existe un ‘derecho a morir/matar’.

En 1920, Karl Binding, jurista y Alfred Hoche, psiquiatra, publican “La exoneración de la destrucción de la vida carente de valor”. En este libro, los autores defienden la idea de que los débiles, enfermos, pobres y discapacitados, suponen una carga excesiva para la sociedad y deben por ello ser eliminados. Así, al tiempo que se libera a la sociedad de una carga, se evita a estas ‘víctimas’ un sufrimiento innecesario.

La matanza de las vidas ‘carentes de valor’ comienza a ser sistemática. Se practica en muchos países europeos y americanos ante la aceptación o, cuanto menos, la pasividad social, y se inicia así la ‘Cultura de la muerte’.

Todavía hoy muchos se rasgan las vestiduras con escándalo farisaico ante la actuación del nazismo en Europa, sin querer reconocer que la eugenesia se practicaba antes (sobre todo a través de la eutanasia y la esterilización) y se sigue practicando hoy con total descaro mediante el aborto, la selección embrionaria, la anticoncepción y esterilización, la eutanasia, el suicidio asistido y otras prácticas aberrantes protegidas mediante leyes injustas y amparadas por gobiernos asesinos.

martes, 23 de febrero de 2010

El mito de la superpoblación


En otras ocasiones os he hablado de los nuevos 'filántropos de la muerte', multimillonarios que destinan grandes cantidades de dinero a propagar la gran mentira de la «explosión demográfica», una especie de big bang que se produciría en la Tierra como consecuencia de la superpoblación.

Son los ‘Herodes’ de nuestro tiempo. Gente como Rockefeller, Bill Gates, Ted Turner, Oprah Winfrey que dedican tiempo y dinero a apoyar proyectos políticos que presentan la llamada salud sexual y reproductiva, el aborto y la eutanasia como la gran panacea de nuestro siglo.

No os perdáis este vídeo que cuenta, en dos minutos, lo que es el mito de la "explosión demográfica". No olvidemos que el miedo a la superpoblación es uno de los argumentos más utilizados por los 'filántropos de la muerte' para alimentar la cultura antivida.


lunes, 22 de febrero de 2010

Crimen organizado

A los que apoyaron y financiaron a los terroristas causantes de la masacre de las Torres Gemelas los llamamos criminales porque son tan responsables de ese terrible crimen como los que dirigían los aviones.

He aquí otro pequeño ejemplo, esta vez en España, de lo que es el crimen organizado. Los que gobiernan y tienen la obligación de proteger la vida, financian a los que matan y se lucran con ello.

Es lo que hace la Consejería de Sanidad de Castilla y León, que ha firmado un acuerdo con la clínica Ginemédica de Valladolid para financiar el importante servicio de Interrupción Violenta del Embarazo. En el Boletín Oficial de Castilla y León puede verse que a Ginemédica S.L. le han sido adjudicados 750.463,00 € que saldrán de los bolsillos de los castellano-leoneses.

Por cierto, el Partido Popular gobierna la Comunidad de Castilla y León con mayoría absoluta.

(Ver Resolución de 14 de enero de 2010, de la Gerencia de Salud de las Áreas de Valladolid, por la que se publica la adjudicación definitiva del procedimiento abierto 001/2010/8000 para la contratación de los servicios de Interrupción Voluntaria del Embarazo para las pacientes beneficiarias de la Seguridad Social en la provincia de Valladolid)

domingo, 21 de febrero de 2010

Salvar vidas y ayudar a eliminarlas

Chuck Norris, antes actor de películas de acción y hoy comentarista político, escribe en su columna del World Net Daily:

“Mientras el secretario de Comunicación, Robert Gibbs, anunciaba el viernes todo lo que la Administración está haciendo por salvar vidas en Haití, Gibbs comunicó que Obama estaba reunido en ese momento con representantes demócratas del Senado para buscar la manera más viable de utilizar los fondos federales a través de la reforma sanitaria para acabar con más vidas de norteamericanos en el útero de sus madres. ¡Que contradicción más cruda y trágica en las prioridades del presidente!”

sábado, 20 de febrero de 2010

Nacerá el próximo mes de Marzo


Mechelle Hall es una joven de 26 años que hace tres meses decidió abortar. Cuando se dirigía a la clínica abortista, situada a las afueras de Duluth, Minnesota, se encontró con un grupo de activistas defensores de la vida que se manifestaban pacíficamente a las puertas del abortorio.

Una de las manifestantes, Leah Winandy, de 21 años de edad, intentó dirigirse a ella para pedirle que no abortara a su bebé. Entonces, Mechelle Hall sacó un cuchillo y amenazó con él a Leah poniéndoselo en la garganta. Ella le dijo: “por favor no mates a tu bebé. Teme a Dios. Mira y escucha tu ecografía”.

Mechelle lo pensó dos veces y hace unos días ha realizado unas declaraciones en las que le pide perdón a Leah y le agradece su intervención: "Gracias por estar allí. Si no hubieras estado ahí, probablemente hubiera seguido adelante y me hubiera arrepentido el resto de mi vida. Estoy verdaderamente apenada por lo que hice".

El bebé de Mechelle Hall nacerá el próximo mes de marzo.

viernes, 19 de febrero de 2010

¿Deseo de morir?


Continuamente oímos hablar del deseo de morir que, teóricamente, surge en una persona cuando las cosas se complican y aparece el sufrimiento. Este deseo, como digo teórico, no existe apenas en la práctica y son los interesados en extender la eutanasia los que lo propagan como si fuera una demanda social necesaria.

Tim O’Brien publicó en 1990 “Las cosas que llevaban los hombres que lucharon”, una interesante novela sobre la supervivencia de un soldado. En la guerra, la línea que separa la vida de la muerte es más tenue que nunca.

En el capítulo “Amigos” habla de cómo Dave Jensen y Lee Strunk se hicieron amigos en el campo de batalla y se confiaron sus vidas: “hicieron el pacto de que si uno de los dos resultaba gravemente herido –como para tener que ir en silla de ruedas-, el otro, automáticamente, se encargaría de liquidarlo. Por lo que vi, hablaban en serio. Lo dejaron escrito en un papel, que firmaron junto con un par de compañeros a los que pidieron que hicieran de testigos. Y entonces, en octubre, Lee Strunk pisó una granada de mortero enterrada como si fuera una mina. Le arrancó la pierna derecha hasta la rodilla... Dave Jensen se acercó y se arrodilló junto a Strunk… hubo dudas acerca de si Strunk seguía vivo, pero al fin abrió los ojos y los alzó hacia Dave Jensen. ‘-¡Dios mío!’ –gimió, y trató de alejarse deslizándose y dijo-: ‘¡Por Dios, chico, no me mates!’

–‘Tranquilo’ –dijo Jensen. Lee Strunk parecía mareado y confundido. Se quedó quieto un instante y después hizo un gesto hacia la pierna:

-‘En realidad, no es muy grave. No es el fin. ¡Eh, en serio… pueden volver a cosérmela… en serio!’ –‘Es cierto. Me juego algo a que pueden’. –‘¿Lo crees?’

-¿Por supuesto que sí’.

Strunk frunció el entrecejo hacia el cielo. Volvió a desmayarse, después despertó y dijo: -‘¡No me mates!’

–‘No lo haré –dijo Jensen.

–‘Hablo en serio.’

–‘Por supuesto’.

–‘Pero tienes que prometerlo. Júramelo: jura que no me matarás’.

Jensen asintió y dijo: ‘-Lo juro’.

–Y un momento después llevamos a Strunk al helicóptero. Jensen tendió la mano y le tocó la pierna buena-: ‘Vete tranquilo’ –dijo. Más tarde nos enteramos de que Strunk murió en algún sitio sobre Chu Lai, lo que pareció aliviar a Dave Jensen de un peso enorme”.

Fuente: Mercaba.org

jueves, 18 de febrero de 2010

“Eugenesia y eutanasia. La conjura contra la vida”


La editorial Sekotia acaba de publicar un libro de Guillermo Buhigas Arizcun titulado “Eugenesia y eutanasia. La conjura contra la vida”, en el que el autor denuncia los errores de Charles Darwin al proclamar su teoría evolucionista.

En la presentación del libro en Madrid, el autor afirmó que pretende desenmascarar los falsos dogmas del darwinismo, “base conceptual de toda la barbarie sufrida por la humanidad en los últimos doscientos años”.

“Para ello, he partido de las fuentes originales, unas fuentes que hoy casi siempre se esconden o manipulan a fin de que sus encumbrados autores sean juzgados por la historia como benefactores de la humanidad; unas fuentes originales que se esconden o manipulan a fin de que los hombres de bien no reparen en la barbarie que propiciaron y que ahora se reedita con un falaz rostro humano”.

“Creo que el futuro del mundo tenderá al humanismo, si prevalece un concepto cristiano, o a un brutal totalitarismo, si la conjura contra la vida triunfa de forma definitiva”.

miércoles, 17 de febrero de 2010

El Rey y la objeción de conciencia


«El Rey, como cualquier ciudadano, es sujeto de todos los derechos y libertades constitucionales. Su conciencia le permite entonces objetar y negarse a firmar una ley que se establece contra esos mismos derechos fundamentales. En la propia ley debería haberse integrado la regularización de esa misma objeción de conciencia». Son palabras de Olegario González de Cardenal, quien durante muchos años fue catedrático de teología de la Universidad Pontificia de Salamanca, y miembro de número de la Real Academia de Ciencias Morales y Politicas.


domingo, 14 de febrero de 2010

¿Alguien sabe lo que son los derechos sexuales y reproductivos?


El pleno del Parlamento Europeo ha reclamado que se garantice a las mujeres «un acceso fácil a la anticoncepción y el aborto». El texto ha sido aprobado por con 381 votos a favor, frente a 253 votos en contra y 31 abstenciones.

La excusa para matar al propio hijo es la de siempre: «que la mujer disfrute del control sobre sus derechos sexuales y reproductivos». Hace unos años yo pensaba que los derechos sexuales y reproductivos hacían referencia al derecho a la integridad física, a la capacidad de consentimiento para mantener relaciones y a la libertad de ser padres. Pero resulta que los defensores de estos derechos no protestan porque en China se obligue a las parejas a tener un solo hijo, o porque a las mujeres en los países pobres se las induzca a la esterilización. Por el contrario, lo que defienden es la posibilidad de eliminar al propio hijo si el embarazo 'no es conveniente'.

Estos supuestos ‘derechos’ artificiales han cobrado tanta fuerza, que nuestros políticos no dudan en reclamarlos e igualarlos al derecho a la vida, afirmando, por ejemplo, que en el caso del aborto se contraponen dos derechos: el del bebé a vivir y el de la madre a no ser madre, lo cual es imposible pues ya hay embarazo.

¿Alguien sabe lo que son los derechos sexuales y reproductivos? A mí me parece un camelo que se utiliza para reivindicar comportamientos, en su mayoría antinaturales, que desconectan el acto sexual de su capacidad de procrear. La anticoncepción, el aborto, la fecundación in vitro, las prácticas homosexuales, son todos comportamientos que impiden la natural generación de otros seres humanos. En resumen, los ‘derechos sexuales y reproductivos’ no son más que un tipo de reivindicación demagógica que se utiliza a modo de eslogan políticamente correcto y que expulsa del sistema a cualquiera que ose oponerse a el.

sábado, 13 de febrero de 2010

¿Quieres ser voluntario?


¿Quieres ser voluntario?

Es la pregunta que te hace la Fundación Vida, cuyo objetivo es difundir la realidad del aborto y ayudar a las mujeres embarazadas apoyándolas en su embarazo y con sus hijos.

Buscar un puesto de trabajo, ayudar en una guardería para que la mujer que ha dado a luz pueda seguir trabajando, concienciar a gente de tu entorno acerca de la triste realidad del aborto, apoyar a la mujer gestante que se encuentra con dificultades económicas o familiares, son formas de colaborar en esta interesante iniciativa.



viernes, 12 de febrero de 2010

Nace el Centro Internacional para la Vida Humana


Desde hace unos meses un grupo de personas de toda España han puesto en marcha el Centro Internacional para la Defensa de la Vida Humana (CIDEVIDA).

Esta iniciativa pretende informar de la realidad de lo que supone el aborto, al tiempo que da a conocer las alternativas reales y positivas que existen para ayudar a las mujeres con problemas ante el embarazo.

CIDEVIDA está ubicado en la Iglesia de San Juan Bautista de Tordesillas (S.XVI) que podéis ver en la imagen. Allí, se realizarán exposiciones sobre el origen de la vida, así como los horrores del aborto.

jueves, 11 de febrero de 2010

Dando vida, sembrando esperanza


Hoy, 11 de febrero, día de la Virgen de Lourdes, la Iglesia celebra la Jornada mundial del enfermo.

Se trata de una celebración a través de la cual la Iglesia quiere sensibilizar a toda la comunidad eclesial sobre la importancia del servicio pastoral en el mundo de la salud, un servicio que es parte integrante de su misión, ya que se inscribe en el surco de la misma misión salvífica de Cristo.

El Papa Benedicto XVI, con motivo de esta jornada, recuerda el Mensaje a los pobres, a los enfermos y a todos los que sufren que los padres conciliares dirigieron al mundo al final del concilio ecuménico Vaticano II: “Vosotros que sentís más el peso de la cruz — (…), vosotros que lloráis (…), vosotros los desconocidos del dolor, tened ánimo: vosotros sois los preferidos del reino de Dios, el reino de la esperanza, de la bondad y de la vida; vosotros sois los hermanos de Cristo sufriente y con él, si queréis, salváis al mundo” (Concilio Vaticano II. Constituciones. Decretos. Declaraciones. BAC, Madrid 1966, p. 845).

Este es el texto completo que recoge las palabras del Papa:

Mensaje para la XVIII Jornada mundial del enfermo 2010, 22 noviembre 2009

miércoles, 10 de febrero de 2010

¿Elegir entre el aborto de hecho y el aborto de derecho?

Hace unos días os comentaba que me parece un gran error proponer un referéndum sobre la regulación del aborto contenida en el nuevo Proyecto de Ley de Salud Reproductiva y Sexual, en primer lugar, porque supondría negociar lo innegociable y aceptar la legitimidad de un resultado que tendría consecuencias sobre el derecho a la vida. Hoy traigo aquí un interesante artículo del escritor Juan Manuel de Prada, publicado ayer en ABC, que trata sobre el mismo tema:


Diversas organizaciones civiles anuncian la celebración, el próximo 7 de marzo, de una manifestación por la que se reclama la convocatoria de un referéndum sobre la regulación del aborto impulsada por el Gobierno. Referéndum que, como a nadie se le escapa, el Gobierno no convocaría salvo que tuviese la plena seguridad de que su regulación cuenta con el beneplácito de una mayoría social holgada (con la que, como tampoco se le escapa a nadie, no cuenta). Pero, con mayorías o sin mayorías, a favor o en contra de la regulación impulsada por el Gobierno, la petición de convocatoria de un referéndum de estas características constituye un error craso que ataca el fundamento sobre el que se sostiene la defensa de la vida, que no es una cuestión política que pueda someterse al veredicto de las urnas, ni indirecta (mediante votación en las cámaras legislativas) ni directamente (mediante plebiscito). Aceptar que la decisión de una mayoría popular o parlamentaria puede legitimar el crimen es tanto como aceptar que el crimen no puede ser definido objetivamente, sino que su definición depende de percepciones subjetivas o coyunturales; una trampa saducea que aquí se hace más vitanda, pues al fin y a la postre un referéndum de estas características nos obligaría a elegir entre un aborto libre de iure y un aborto libre de facto.

Quienes abogan por este referéndum aducen que la propia Constitución reconoce la posibilidad de convocarlo ante «decisiones políticas de especial trascendencia»; es decir, ante decisiones que afectan a la organización de la «polis», no a los fundamentos que garantizan su supervivencia. Un referéndum puede convocarse para decidir sobre el uso de la energía nuclear, la prohibición del tabaco o el ingreso en organismos internacionales, pero no sobre la licitud del asesinato, el hurto o la pederastia. Cuando las sociedades consideran que estos asuntos pueden regularse mediante meras disposiciones de la voluntad se han convertido en organizaciones criminales. Esto es lo que la nueva regulación sobre el aborto pretende; y tratar de combatir esa pretensión aceptando su premisa es tanto como incurrir en el mismo mal que se desea combatir.

Reclamar que se someta a votación una ley que conculca el derecho a la vida es tanto como admitir que el derecho a la vida puede ser sometido a votación; de hecho, al solicitar que se convoque este referéndum se está reconociendo legitimidad a su resultado, que sea el que fuere resultaría lesivo para el derecho a la vida. Los promotores de esta iniciativa aducen que «no podemos cerrar los ojos a que, de hecho y nos guste o no, en los regímenes democráticos el derecho a la vida se somete a votación». Aquí convendría especificar que no son los regímenes democráticos los que amparan tal dislate, sino la degeneración de tales regímenes en formas de idolatría o cesarismo democrático que, en lo que Zapatero llamaba cínicamente en su plegaria negra de Washington «la propia búsqueda del bien» (o sea, la consecución del interés), no vacilan en pisotear los fundamentos éticos que garantizan su propia supervivencia. Contra la degeneración de los regímenes democráticos no podemos, en efecto, cerrar los ojos ni prestar asentimiento, reclamando la convocatoria de un referéndum sobre una ley que conculca el derecho a la vida. Pues, más allá de lo que deparase ese hipotético referéndum, se está aceptando que mediante votación se pueda legislar sobre los fundamentos éticos que garantizan la supervivencia de la comunidad humana, y hasta su propia calificación de «humana».

Creo, en fin, que a nadie regocijaría tanto la convocatoria de un referéndum de estas características como a los enemigos de la vida. Casi tanto como a mí me duele escribir este artículo.

Juan Manuel de Prada
Publicado en ABC el lunes 8 de febrero de 2010

martes, 9 de febrero de 2010

Dignidad para recibir la Santa Comunión


Presentarse para recibir la Sagrada Comunión debería ser una decisión consciente, basada en un juicio razonado respecto de la propia dignidad para hacerlo, según los criterios objetivos de la Iglesia, haciéndose preguntas como: «¿Estoy en plena comunión con la Iglesia católica? ¿Soy culpable de algún pecado grave? ¿He incurrido en una pena (por ejemplo, la excomunión, el entredicho) que prohíbe que reciba la Sagrada Comunión? ¿Me he preparado ayunando por lo menos una hora antes?»

La práctica de presentarse indiscriminadamente a recibir la Sagrada Comunión, simplemente como consecuencia de estar presente en la Misa, es un abuso que debe ser corregido (véase Instrucción Redemptionis Sacramentum, nn. 81, 83).

La Iglesia enseña que el aborto o la eutanasia son pecado grave. La encíclica Evangelium vitae, respecto de decisiones judiciales o leyes civiles que autorizan o promueven el aborto o la eutanasia, declara que existe «una grave y clara obligación de oponerse por la objeción de conciencia. En el caso de una ley intrínsecamente injusta, como una ley que permite el aborto o la eutanasia, nunca es lícito por tanto obedecerla, o participar en una campaña de propaganda a favor de tal ley o votar por ella».

Los cristianos tienen «una grave obligación de conciencia de no cooperar formalmente en prácticas que, aun permitidas por la legislación civil, son contrarias a la ley de Dios. En efecto, desde el punto de vista moral, nunca es lícito cooperar formalmente con el mal. Tal cooperación nunca puede ser justificada invocando el respeto a la libertad de otros, o apelando al hecho de que la ley civil lo permite o lo requiere».

Aparte del juicio de un individuo respecto de su propia dignidad para presentarse a recibir la Santa Eucaristía, el ministro de la Sagrada Comunión se puede encontrar en la situación en la que debe rechazar distribuir la Sagrada Comunión a alguien, como en el caso de un excomulgado declarado, un declarado en entredicho, o una persistencia obstinada en pecado grave manifiesto (véase canon 915).

Respecto del grave pecado del aborto o la eutanasia, cuando la cooperación formal de una persona es manifiesta -entendida, en el caso de un político católico, como hacer campaña y votar sistemáticamente por leyes permisivas de aborto y eutanasia-, su párroco debería reunirse con él, instruirlo respecto de las enseñanzas de la Iglesia, informándole que no debe presentarse a la Sagrada Comunión hasta que termine con la situación objetiva de pecado, y advirtiéndole que de otra manera se le negará la Eucaristía.

Cuando «estas medidas preventivas no han tenido su efecto, o cuando no han sido posibles», y la persona en cuestión, con obstinada persistencia, aún se presenta a recibir la Sagrada Comunión, «el ministro de la Sagrada Comunión debe negarse a distribuirla». Esta decisión, propiamente hablando, no es una sanción o una pena. Tampoco es que el ministro de la Sagrada Comunión esté realizando un juicio sobre la culpa subjetiva de la persona, sino que está reaccionando ante la indignidad pública de la persona para recibir la Sagrada Comunión debido a una situación objetiva de pecado.

Nota: Un católico sería culpable de cooperación formal en el mal, y tan indigno para presentarse a la Sagrada Comunión, si deliberadamente votara a favor de un candidato precisamente por la postura permisiva del candidato respecto del aborto y/o la eutanasia. Cuando un católico no comparte la posición a favor del aborto o la eutanasia de un candidato, pero vota a favor de ese candidato por otras razones, esto es considerado una cooperación material remota que sólo puede ser admitida ante la presencia de razones proporcionalmente graves.

De la carta: "Dignidad para recibir la Santa Comunión. Principios generales" (2004).
Autor: Joseph Ratzinger, Cardenal Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

lunes, 8 de febrero de 2010

Prematuros


Hace unos años, un bebé de menos de 1000 gr. era considerado un aborto. Incluso hoy, en países como Bélgica y Holanda, no se reanima a bebés nacidos con menos de 28 semanas de embarazo. Los bebés prematuros en España tienen suerte. Son tratados y reanimados, y se hace lo posible para que salgan adelante con las menores secuelas posibles.

Este vídeo de ‘Documentos TV’ aborda el tema de los niños prematuros en España donde cada año nacen 4000 bebés antes de tiempo.


domingo, 7 de febrero de 2010

Pena de cárcel por intentar salvar vidas


Uno de los grandes argumentos de los impulsores de la cultura de la muerte para legalizar el aborto es el de afirmar que así ninguna mujer que se vea “obligada” a abortar acabará en la cárcel.

Lo cierto, es que en España, a pesar de considerarse el aborto delito (todavía), ninguna mujer ha ido a la cárcel por abortar en los últimos 25 años.

En Canadá vive la única mujer de la que puede decirse que durante los últimos 14 años ha estado 75 meses en la cárcel, más de seis años repartidos en distintos momentos, por causa del aborto. Se trata de Linda Gibbons, una activista pro-vida de más de 60 años, que ha sido detenida una y otra vez por manifestarse pacíficamente ante clínicas abortistas. La última vez, llevaba una inofensiva pancarta que decía: “¿Por qué, mamá? Si tengo mucho amor que dar”.

Y es que en Canadá, al igual que en otros muchos países democráticos, la 'libertad' que tiene la mujer para matar a un hijo se defiende con la cárcel. Tanto es así, que permanecer ante la puerta de un abortorio, aunque sea pacíficamente, puede dar con los huesos del manifestante en el calabozo. Abordar a una mujer que entra para abortar y tratar de dialogar con ella puede llevar a la cárcel a quien lo intente, pues eso no se considera libertad de expresión.

Gibbons, a pesar de la cantidad de arrestos sufridos, se ha negado a prometer que no reincidiría, con lo cual los jueces siempre han aplicado la pena con dureza.

Una vez más vemos como las llamadas “sociedades modernas” hacen uso de medios violentos e inhumanos para imponer su pensamiento totalitario y dictatorial. Sociedades degeneradas que aceptan la práctica degradante del aborto, al tiempo que, bajo eufemismos como el de proteger la salud de la mujer, el derecho reproductivo o el respeto a la libertad de elección, encarcela a quien de manera pacífica y dialogante pretende tan sólo evitar la muerte de un inocente.

viernes, 5 de febrero de 2010

La 'cultura de la muerte' en acción


Hoy quisiera relataros una historia real. La historia del perro Natividad es parecida a la de la rata Skeeky, de la que os hablaba hace unos días; aunque este perro no corrió la misma suerte del pequeño roedor, salvado en el último momento, ya que otro 'artista' sí logró su cometido y llevó a término su proyecto. No, el perro Natividad no fue aplastado por un bloque de cemento, sino que fue presentado en una “bienal de arte” atado a una pared con el título “Un perro enfermo, callejero” y fue dejado morir de hambre y sed por el autor de tan excelsa obra.

La historia de este perro escandalizó, con razón, al mundo. Hoy está en Facebook y cuenta con más de 154.000 amigos.

Hace unos años, saltó a los medios el caso de Terry Shiavo. Una mujer que fue obligada a morir de hambre y sed por su marido y, para mayor perversión, en contra de la voluntad de sus padres y hermanos quienes se ofrecieron a cuidar de ella. Según un estudio publicado esta semana en 'The New England Journal of Medicine', algunos pacientes en estado vegetativo tienen cierta actividad cerebral. Esto debe hacernos meditar acerca del caso de personas como Eluana Englaro o Terry Shiavo, “ayudadas a morir” a base de negárseles el alimento y el agua. Negar a un ser humano los cuidados más elementales de alimentación e hidratación es un homicidio, por mucho que se oculte bajo una falsa piedad.

Nuestra cultura ha logrado introducir un lenguaje que desfigura la verdad de la enfermedad y gusta llamar al asesinato asistido: “muerte compasiva”, “ayudar a morir”… cuando en muchos casos son los familiares y amigos los que no están dispuestos a acompañar compasivamente la enfermedad de acuerdo con la dignidad humana de la persona amada.

Eluana, Terry y tantos otros tuvieron el mismo final que un perro en una bienal de arte. El Director de Sacerdotes por la Vida, el P. Frank Pavone, que acompañó los últimos momentos de la vida de Terry, relata que en la mesilla de noche de aquella habitación había un hermosa rosa roja muy bien hidratada colocada en un vaso de agua y, ahí mismo, a su lado, un ser humano era dejado marchitar hasta la muerte. El lo resumió con esta expresión: la cultura de la muerte en acción.

jueves, 4 de febrero de 2010

El feto percibe el dolor con más intensidad que un niño mayor


Carlo Bellieni, neonatólogo especializado en terapia intensiva neonatal del Policlínico Universitario “Le Scotte” de Siena, ha declarado que es “totalmente acientífico tratar la vida prenatal como si fuera de segunda clase” dado que esa vida es humana.

“Hoy sabemos que el feto dentro del útero materno percibe olores y sabores. Oye los sonidos. Los recuerda después del nacimiento. Desde luego sabemos que un feto, desde las 30 semanas de gestación, es capaz de soñar”; En otras palabras, Bellieni afirma que el feto es persona.

Existe además otro dato interesante: el feto siente dolor; “No sólo siente dolor, sino que su percepción parece ser más profunda que la de un niño mayor” y esto es así, porque los científicos han constatado que al nacer se generan nuevas estrategias para no sentir dolor que el feto aún no ha desarrollado.

Bellieni declara con rotundidad que la vida comienza en el momento de la concepción, afirmando que “cuando se unen los patrimonios genéticos del óvulo y del espermatozoide comienza un proceso que es único e irrepetible justamente porque nadie en el mundo tiene un ADN igual al de esa pequeña célula fecundada. Tampoco sus padres. Por lo tanto es absurdo decir que el feto es propiedad de la madre o del padre”.

Es más, los neonatólogos hoy en día “tienen el privilegio de atender justamente a los fetos. Y a ninguno de los médicos se le ocurre poner en duda que aquellos sean nuestros pacientes, en otras palabras, que sean personas”.

(Fuente: Forum Libertas)

miércoles, 3 de febrero de 2010

"eligelavida" ha cumplido un año

Hola a todos. Llevo unos días desconectada de Internet (y de todo) por razones personales. No he podido actualizar, ni tan siquiera subir los comentarios. Espero a partir de hoy retomar el ritmo normal. Gracias a todos los que me habéis mandado comentarios y correos preguntando o enviando información durante este tiempo. Poco a poco iré leyéndolo todo.

Hoy me gustaría recordar que el día 31 de Enero de 2009, seis meses después de comenzar con la web "eligelavida", inicié este blog que ya ha cumplido un año. La primera entrada la dediqué a comentar unas palabras en las que el Papa Juan Pablo II, hablando de las inmensas posibilidades de Internet, nos exhorta a los católicos a “cruzar intrépidamente este nuevo umbral y a entrar en lo más profundo de la red” para trabajar en el gran compromiso de transmitir el Evangelio. Os decía entonces que para este blog, ese compromiso se centra ante todo en la defensa de la vida del ser humano, desde su concepción hasta su muerte natural.

Ha transcurrido un año y os doy las gracias por vuestro apoyo y participación. Han sido 311 entradas y más de 45.000 visitas.

Como os comentaba entonces, el único objetivo de este blog es afirmar la sacralidad y grandeza de la vida humana. Y pretende ser, al mismo tiempo, un foro de denuncia contra todo aquello que la agrede y amenaza: el aborto, la eutanasia, la reproducción artificial, la selección embrionaria, la investigación con embriones, el auxilio al suicidio…

He encontrado en la Red muchos amigos con otros muchos blogs, todos muy distintos, cada uno con sus características, que comparten, sin embargo, estos mismos objetivos. Gracias a todos. Y es que defender la vida es algo que a todos concierne ya que, en palabras de Juan Pablo II, "cada hombre es «guarda de su hermano», porque Dios confía el hombre al hombre".
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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).