martes, 31 de agosto de 2010

Gattaca: ¿Procrear seres humanos o fabricar seres ‘validos’?


Cada vez tengo más claro que uno de los signos de nuestra sociedad decadente, además del absoluto desprecio por la vida, es la pérdida del sentido de la procreación, como una participación en la obra creadora de Dios. Hoy la natalidad se ve como una carga que se puede evitar por muy distintos medios o, por el contrario, como un derecho que permite a la persona ser padre o madre recurriendo a todo tipo de técnicas deshumanizadoras.

Lo que hasta hace pocos años era ciencia ficción, en la actualidad son prácticas habituales, dentro y fuera del matrimonio: fabricación de embriones in vitro, donación de óvulos o esperma, manipulación embrionaria, selección embrionaria preimplantacional, utilización de ‘madres’ de alquiler, etc.

Ayer vi Gattaca, una película que plantea un mundo, teóricamente inexistente, pero que ya se encuentra cercano. En él, todos los nacidos son seleccionados mediante un férreo control genético para que hereden sólo los rasgos buenos de sus padres. La eugenesia se practica para lograr seres a los que llaman ‘válidos’, manipulados genéticamente, sanos, no dados a la violencia, asépticos y obedientes. Un mundo que logra la perfección a costa perder el amor y la humanidad.
El protagonista es Vincent (Ethan Hawke) un hombre concebido ‘por amor’, no manipulado genéticamente en un laboratorio, por lo que resulta ser miope. Además, su ADN demuestra que tiene un 99% de posibilidades de desarrollar un defecto del corazón. Por todo ello, Vincent es un ser ‘no válido’. Aunque es fuerte, inteligente y estudioso, la perfecta sociedad en la que vive lo condena a limpiar retretes. Debió haber sido eliminado antes de nacer.

Por si aún no la habéis visto, no voy a desvelar cómo se las arregla el protagonista para conseguir la ilusión de su vida, ser astronauta. Merece la pena ver la película por la cantidad de temas que plantea: la eugenesia, el utilitarismo, el endiosamiento del ser humano que se cree capaz de decidir quién debe nacer y quién no, y el transhumanismo, que defiende la supuesta necesidad de mejorar las capacidades físicas e intelectuales de la especie humana mediante la aplicación de nuevas tecnologías y la eugenesia. ¿Es moral la ingeniería genética humana?

Esto no es simple ciencia ficción. Los niños del mundo de Gattaca son hijos de sus padres biológicos, pero, para eliminar la posibilidad de cualquier imperfección, son manipulados y seleccionados en fase embrionaria, aplicándose la eugenesia con los que no resultan perfectos. No olvidemos que en nuestra sociedad, para eliminar la posibilidad de padecer una enfermedad genética, se fabrican varios embriones en laboratorio y se destruyen a los sospechosamente no válidos. Cuando el niño nace sano, se habla de curación, pero ese pequeño bebé no ha sido curado de nada, simplemente ha sido seleccionado para vivir mientras otros han sido eliminados.

¿Volverá el ser humano a procrear, a comprender que la procreación es (en palabras del Papa Juan XXIII) una misión providencial en la que el hombre colabora personalmente con Dios en la propagación de la vida humana, o acabaremos simplemente ‘fabricando’ a nuestros hijos según nuestros gustos y preferencias, atendiendo a su utilidad, gracias a la tecnología?

10 comentarios:

BRUCE dijo...

Se puede elegir, el hombre ha aprendido a hacerlo, muchos quieren...es decir que se hará.

Se puede, pero...¿se debe?.

¿De qué sirve la libertad sino sabes distinguir lo que está bien de lo que está mal?

AleMamá dijo...

Cuando se considera al no nato como un QUÉ (cosa) y no un QUIÉN (persona) el hijo es sólo un producto, y así le llaman las clínicas de fecundidad, hermanadas con las de abortos. El mismo concepto deshumanizado.

Saludos

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Qué alegría me has dado al verte en mi blog. Gracias.
Ando muy mal de tiempo y de salud y mucho trabajo en la comunidad. En cuanto pueda volveré a retornar a mis viejos amigos, voy ahogada hasta por los premios que me llueven por todas partes y los que rechazo porque no doy a basto.
Con ternura
Sor.cecilia

Carlos dijo...

Vi la película hace tiempo y al final el no valido supera todas las expectativas. Incluso es más fuerte físicamente que su hermano, que sí ha sido manipulado genéticamente. Representa muy bien el daño que nosotros mismos nos hacemos con leyes en las que la eugenesia está permitida.

Sinretorno dijo...

Estupenda peli. Te recomiendo la Isla. Se las pongo a mis alumnos y da mucho de sí, ambas pelis. Es mejor ser hijo del amor. Por cierto un amigo me dice que se está demotrando que niños concebidos in vitro tienen 43 por ciento más de posibilidades de padecer cáncer infantil, enfermedades respiratorias. Siento no conocer la fuente, pero seguro que algo sabes de esto.me lo dijo una teresiana , hace tiemopo, Dios perdona siempre, los hombres algunas veces, la naturaleza nunca.

Juanjo dijo...

Esa peli está muy bien. El protagonista se somete a unas operaciones terribles para alargar las piernas o algo así con el fin de emigrar a Saturno. Es que hace muchos años que la ví

Angelo dijo...

La vi hace tiempo, y la volví a visonar hace unas semanas. En tu post has hecho una reflexión genial.Remarcar una idea que se me quedó. El hombre que busca ser Dios, siempre se equivoca. tarde o temprano sus planes son derribados.
El "no normal" es el que vence y el que lucha para demostar su valía.Recomiendo también al igual que sin retorno, la isla.
Un saludo fraternal

eligelavida dijo...

En la película se ve cómo el no válido logra vencer a su hermanp con el que compite denodadamente y vencer el sistema. En otras palabras, la sociedad perfecta no lo era tanto.

Juanjo dijo...

El problema que yo veo cuando se tratan estos temas, es que cuando el hombre se pone a elucubrar o "legislar" en temas sagrados y de capital importancia como: el nacimiento, la muerte, el matrimonio, la adopción, la sexualidad, la salud, el cuerpo humano, etc. Los resultados pueden ser terroríficos.

Sobre el papel no tiene porque pasar nada y puede haber avances científicos importantes. Pero en la práctica no es así.

Hacer de aprendices de brujo, nos obliga a definir cosas muy graves. ¿quien es válido?, quien vive, quien muere, a quien se le hace un trasplante, a quien se le da una pension, o un puesto de trabajo. Quien puede adoptar, que decisiones médicas son moralmente aceptables y cuales no, etc. Y aquí es resultado puede ser de película gore.

BRUCE dijo...

Por ejemplo el hundimiento del Titanic aquel del que se decía literalmente que era IMPOSIBLE que se hundiera, y luego un pedrusco de hielo le rasgó el casco y se hundió sin más, tiene una interpretación bíblica excelente, como también parecía imposible el ataque a EEUU en su territorio,y la primera vez que lo hacen les tiraron las Torres Gemelas con 3.000 personas dentro.

La soberbia humana de creerse autosuficiente y vivir de espaldas a Dios solo lleva a la zozobra una y otra vez.

Como dice la Palabra de Dios en el salmo 126:


”Si el Señor no construye la casa,
en vano se cansan los albañiles;
si el Señor no guarda la ciudad,
en vano vigilan los centinelas.

Es inútil que madruguéis,
que veléis hasta muy tarde,
que comáis el pan de vuestros sudores:
¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen!

La herencia que da el Señor son los hijos;
su salario, el fruto del vientre:
son saetas en manos de un guerrero
los hijos de la juventud.

Dichoso el hombre que llena
con ellas su aljaba:
No quedará derrotado cuando litigue
con su adversario en la plaza”.

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).