«Por lo general, se observa un crecimiento paralelo de las tasas de recurso a la contracepción y de las tasas de abortos.
La paradoja es sólo aparente. En efecto, es preciso darse cuenta de que tanto la contracepción como el aborto hunden sus raíces en esa visión despersonalizada y utilitarista de la sexualidad y de la procreación (... ) que se basa, a su vez, en una concepción mutilada del hombre y de su libertad (... ). Se trata de asegurarse un dominio completo del hombre y de la procreación, que rechaza incluso la idea de un hijo no programado.
Entendida en estos términos, la contracepción conduce necesariamente al aborto como 'solución de reserva'. No se puede reforzar la mentalidad anticonceptiva sin reforzar al mismo tiempo la ideología que la sostiene y, por tanto, sin alentar, implícitamente, el aborto».
Cardenal J. Ratzinger, abril de 1991
La paradoja es sólo aparente. En efecto, es preciso darse cuenta de que tanto la contracepción como el aborto hunden sus raíces en esa visión despersonalizada y utilitarista de la sexualidad y de la procreación (... ) que se basa, a su vez, en una concepción mutilada del hombre y de su libertad (... ). Se trata de asegurarse un dominio completo del hombre y de la procreación, que rechaza incluso la idea de un hijo no programado.
Entendida en estos términos, la contracepción conduce necesariamente al aborto como 'solución de reserva'. No se puede reforzar la mentalidad anticonceptiva sin reforzar al mismo tiempo la ideología que la sostiene y, por tanto, sin alentar, implícitamente, el aborto».
Cardenal J. Ratzinger, abril de 1991

5 comentarios:
Cada vez que abre la boca o que mueve la pluma, empiezan a brotar perlas. Cada día me gusta más este Papa.
Tanto Juan Pablo II como Benedicto XVI insisten en la relación estrecha que hay entre aborto y contracepción. Los católicos al menos tendríamos que atender a sus palabras.
El aborto y la contracepción tal como hemos visto, aún no siendo de la misma naturaleza, es ir contra la vida.
Con ternura.
Sor.Cecilia
Este hombre es una preciada joya.
Yo cada dia le quiero mas.
Un beso.
Más claro, imposible. Lo que nos falta a los católicos es leer con más frecuencia los textos del Santo Padre. Ahora con internet no hay excusa.
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