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El transhumanismo es un movimiento intelectual y cultural que sostiene la posibilidad y obligatoriedad moral de mejorar las capacidades físicas, intelectuales y psíquicas de la especie humana mediante la aplicación de nuevas tecnologías y la eugenesia, con la finalidad de eliminar todos los aspectos indeseables de la condición humana como la enfermedad, el sufrimiento, el envejecimiento, e incluso la muerte.
El objetivo del transhumanismo es llegar a una especie transhumana, con mayores capacidades físicas, psíquicas e intelectuales y, posteriormente, a un posthumano, un ser que ya no será humano sino superior a él.
El transhumanismo se llevará a cabo mediante ingeniería genética, eugenesia embrionaria y prenatal, nanotecnología y biotecnología aplicada al cerebro y a potenciar las capacidades sensoriales y cognitivas del hombre. Mediante fármacos que controlen el bienestar emocional y reduzcan el impacto negativo de ciertas experiencias actuando sobre los centros de control y neurotransmisores. Mediante el uso de píldoras de la personalidad que eliminen aspectos negativos como la timidez o que aumenten la capacidad creativa y emocional. Mediante la ampliación de la expectativa de vida utilizando terapias genéticas o métodos biológicos que bloqueen el envejecimiento celular. Mediante la existencia post-biológica, realizando un escaneo de la matriz sináptica del individuo y transmitiéndola después a un ordenador, una especie de emigración de un cuerpo bilógico a un substrato puramente digital. También mediante la creación de “máquinas superinteligentes”, que combinan Inteligencia Artificial con parte orgánica, serán los denominados cyborg (cybernetics-organism), mitad ordenador, mitad orgánico. Por último, mediante la crioconservación de pacientes enfermos o fallecidos y la reanimación futura de pacientes en suspensión criogénica.
El transhumanismo se sustenta en una antropología materialista de raíz empirista por la que se concibe al hombre como algo puramente material sin ningún espacio para la realidad metafísica o trascendente. Todo ello unido a una fe ciega en la ciencia. Además, la perspectiva ética desde la que se mueve es fundamentalmente utilitarista y liberal.
En el núcleo de esta teoría encontramos la pérdida del sentido del valor y la dignidad del hombre, que hacen de este un ser especial en el resto de la naturaleza, aún con sus límites y finitud. La no aceptación de la realidad humana hace que el hombre forje un futuro utópico, puramente material, que le lleva fuera de los cauces humanos, incluso programando su propio exterminio.
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9 comentarios:
No es nada nuevo. Es el Dr. Frankestein otra vez.
Interesante texto, con una interesante firma que lo convierte en un estudio que, de otra forma, podría ser tomado como ciencia ficción. Un saludo y gracias.
En el fondo este planteamiento es una estupidez. O sea que para ser un superhombre hay que atiborrarse a pastillas y someterse a decenas de operaciones. En la película Gattaca sale algo parecido.
” …posteriormente, a un posthumano, un ser que ya no será humano sino superior a él”
Esa es la clave: el hombre quiere ser Dios, sin darse cuenta de que Dios lo creó a su imagen y semejanza y que la mejor manera de “ser Dios” es recibir la Sagrada Comunión, que nos hace cada vez más parecidos, más cercanos a lo que Él es.
Egocentrismo unido a ignorancia. Recemos por ellos que están más perdidos que un pulpo en un garaje.
Es exactamente el "seréis como dioses". Una cosa es intentar curar las enfermedades y mejorar la calidad de vida y otra pretender perfeccionar la especie humana matando a los que no sirven según sus medidas.
La eugenesia es pura soberbia.
Lamentablemente el hombre se aprovecha de su prójimo, le promete no envejecer, no tener más dolor, ser más inteligente, más, más....y ¿A qué precio?,algunos pretender matar lo inherente de la vida, pero sólo los más adinerados tienen posibilidad de hacer «Un viaje al espacio». ¿Llegará el hombre a tales extremos?...pues si no ponemos remedio entre todos los que somos creyentes, el hombre llegará donde su inteligencia y avaricia le lleven.
No es una historía de futuro, se está gestando hace ya muchos años.
Dios quiera que no lleguemos a destruir la dignidad de ser hechos a semejanza de Dios.
Con ternura.
Sor.Cecilia
Es el afán de cosificar al hombre, de convertirle en objeto "útil" por eso hay que empezar por alienar su mente...yo creo que esto está más cerca de lo que parece...
exactamente lo que dice Interruptor, que el hombre quiere ser Dios es una verdad de hace mucho tiempo. Y es ironico porque todos los que normalmente quieren ser Dios, no creen en que haya ninguno.
Yo rezo porque esto no suceda nunca.
Un abrazo.
Gracias por hacerse eco de un breve artículo mío, en concreto, de una voz para un diccionario publicada hace tres años. Si necesita información más amplia, he publicado un artículo de 15 páginas sobre el tema, con más aparato crítico y digresión antropológica y ética. Lo encontrará en la misma web. Un cordial saludo, Elena Postigo
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