miércoles, 14 de abril de 2010

«Soy el producto de un aborto frustrado»


El bebé de la fotografía es Melissa Ohden. El 24 de Agosto de 1977 fue abortada mediante envenenamiento salino. El 27, dado que el aborto no se había consumado, su madre recibió Pitocina, una droga que actúa como la Oxitocina y que se utiliza para inducir al parto, ya que produce contracciones en el útero. El 28, los médicos aún no habían logrado matar a la niña, que contaba con 20 semanas de gestación, y repitieron el trataminto con Pitocina. Finalmente, el día 29, Melissa nació viva.

Melissa fue abortada, su embarazo se "interrumpió" mucho antes de que llegara a término y se hizo lo posible por matarla. Sin embargo, hoy es una superviviente de 27 años, está casada y es licenciada universitaria.

Por suerte para ella, no fue abandonada a la muerte una vez los médicos comprobaron que había nacido viva. Ese es uno de los grandes objetivos abortistas, que los niños que nacen vivos no sean atendidos. Sin ir más lejos, Obama, siendo Senador, votó en varias ocasiones a favor de una ley que prohibe que se preste asistencia médica a los niños supervivientes de un aborto.

Melissa fue dada en adopción. Sus padres la recibieron con todo el amor del mundo pese a que se esperaba que tuviera secuelas debido a su nacimiento prematuro y a las drogas utilizadas para provocar el aborto. Milagrosamente no fue así.

En el siguiente vídeo, Melissa relata su testimonio. No tiene subtítulos en español, pero si entendéis el inglés, no dejéis de verlo. Impresiona ver a esta mujer, superviviente de un aborto, hablando de perdón y agradecimiento.

13 comentarios:

Salvador Pérez Alayón dijo...

Realmente es asombroso ver a esa chica tan llena de vida y pensar que estuvo condenada a morir sin la posibilidad de ninguna defensa.

Es demencial contemplar como las personas que cometen esos crímenes y observen estas imágenes, no tengan el más mínimo arrepentimiento y remordimiento de conciencia.

Y, lo que es peor, que continúen cometiéndolos. No se puede explicar de otra manera que con la presencia del Diablo. Esas personas están endemoniadas y entregadas a este mundo hedonista y corrompido.

Hace falta mucha oración porque nos enfrentamos al mismísimo Satanás que reina en los hombres que viven de espalda a DIOS.

Un abrazo en XTO.JESÚS.

Enrique Arias Valencia dijo...

Muy interesante testimonio.

¡Saludos!

Juanjo dijo...

Impresionante! Y es cierto que lo que pretenden los abortistas es que cuando se produzcan abortos fallidos, el bebé sea abandonado para que muera. Eso demuestra la calaña de esta gente. Esta chica tuvo suerte y está viva de casualidad.

Oceanida dijo...

Eso de que los bebes que se espera sean abortados no se les atienda si sobreviven no lo sabia. Pero es una salvajada.

Esa mujer...uff, solo de pensar en que quizas no hubiera podido estar ahi, y mirala tan llena de vida, ainsss

Cada dia me abres mas lo ojos y doy gracias a ello porque se que Dios esta guiandote hacia mi, para que entienda.

Un fuerte abrazo Elige.

alexandra dijo...

El título es espeluznante. Y hay mucha gente que puede decir esto, debido a la gran cantidad de abortos que se cometen en el tercer trimestre, donde los niños sobreviven. Si mueren, el asesinato es el mismo que cuando se aborta en los primeros días, pero saber que además se quiere dejar morir a los supervivientes... es un asesinato en toda regla!

m.jesus dijo...

es un testimonio impresionante.
Gracias.
un abrazo

Sancho dijo...

Estos casos demuestran la única intención de quien aborta: eliminar a alguien de en medio, con el eufemismo de que se elimina a quien no existe.

DonJoan dijo...

Muchas gracias, Elige, por darnos a conocer este vídeo... A ver si algún día alguien consigue poner los subtítulos en español... para enterarnos un poco más... aunque el hecho de que pongan títulos en inglés ayuda a comprender a los que no dominamos esa lengua.

Juanjo dijo...

Pues leyendo este testimonio, creo que deberían arder en el infierno, el médico, los padres y obama.

Sinretorno dijo...

Flipo, para bien.

Luis y Mª Jesús dijo...

Una auténtica luchadora con una importante misión en la vida.
No somos dueños de la vida, como se demuestra con la impotencia frente a nuestra muerte y la de los seres queridos,pero ni siquiera somos dueños de la muerte cuando Dios quiere que alguien siga vivo.
Gracias Elige por este testimonio.

Por cierto, te contaré que lo que ocurrió durante la cola para ver la Sábana Santa es que había más personas de las esperadas, llovía, Elenita tenía fiebre y, lo decisivo, corríamos peligro de no llegar a la última Misa de la mañana y por la tarde teníamos que coger el avión. No te puedes ni imaginar el rebote que pillé. Fue en el momento en que pensé en tu mensaje cuando me di cuenta de que no podíamos arriesgarnos a perder la Misa. Después resultó que desde la catedral, sin esperar cola, se ve muy bien aunque un poco más lejos.
Un abrazo

Angelo dijo...

Solo leer la primera frase ya se me ha puesto la piel de gallina. Qué crueldad y que milagro que hoy pueda dar su testimonio. Gracias elige una vez más

Hilda dijo...

¿una ley que prohibe que se preste asistencia médica a los niños supervivientes de un aborto.?

de verdad, a donde vamos a parar!!! tal parece es que la consigna es matemos a la mayor cantidad posible de no nacidos.

Que tragedia!!

Que bueno que ella encontró a quien sí le diera el amor que no le pudieron dar sus padres y que al contrario querían matarla.

Estaba buscando ese video y no lo encontraba, para que lo vieran mis alumnos. Gracias.

Saludos. Hilda

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).