martes, 6 de abril de 2010

Muere Pietro Molla, viudo de Santa Gianna Beretta


Pietro Molla, viudo de santa Gianna Beretta, murió a primeras horas del Sábado Santo, a los 97 años de edad.

Ingeniero de profesión, contrajo matrimonio con Gianna en 1955 y, un año después, ésta dio a luz a su primer hijo. En 1957 viene al mundo Mariolina y tres años más tarde, Laura.

En septiembre de 1961 se encuentra nuevamente embarazada y al cumplirse el segundo mes de embarazo se le diagnostica un tumor en el útero. Se hace necesaria una intervención quirúrgica. Antes de ser intervenida, suplica al cirujano que salve, a toda costa, la vida de su bebé, y se confía a la Providencia. Días antes del parto pide: «Si hay que decidir entre mi vida y la del niño, no dudéis; elegid -lo exijo- la suya. Salvadlo».

El 21 de abril de 1962, también un Sábado Santo, da a luz a Gianna Emanuela. Pocos días después, entre indecibles dolores y repitiendo la jaculatoria «Jesús, te amo», muere santamente. Tenía 39 años.

Pablo VI calificó la muerte de Gianna como «meditada inmolación» y la describió como «una joven madre de la diócesis de Milán que, por dar la vida a su hija, sacrificó, con meditada inmolación, la propia».

Gianna fue canonizada por Juan Pablo II el 16 de mayo de 2004, Año Internacional de la Familia. Pietro Molla ha sido el primer marido que ha asistido a la canonización de su esposa.

Gianna Beretta Molla fue mensajera sencilla, pero muy significativa, del amor divino. Pocos días antes de su matrimonio, en una carta a Pietro, escribió: «El amor es el sentimiento más hermoso que el Señor ha puesto en el alma de los hombres».

10 comentarios:

Shikilla dijo...

¡Qué ejemplo de vida la de Gianna Beretta! y qué frase más bonita con la que finalizas la entrada y dijo Santa Gianna.

Un saludo

Carlos dijo...

Son santos del día a día, muy cercanos a nosotros. Y veo cada vez más interés por parte de la Iglesia en destacar la santidad de laicos que, consagrados a sus familias, han llevado una vida digna de ser imitada. ¡Saludos!

E. Baregó dijo...

Agradezco esta noticia, encomendaré su alma. La Vida de Santa Gianna Bereta Molla me impactó desde el primer día que leí algo sobre ella. Gracias. Confío en que su esposo también haya ido donde ella ya se encuentra.Porque luchar por la vida es luchar por la Eternidad.

Felices Pascuas de Resurreción, que Cristo resucitado nos de la fuerza de siempre celebrar la Vida. Gracia y paz ELIGELAVIDA

Carmen dijo...

Me encanta la fotografía!!

Angelo dijo...

Conocí hace tiempo la vida de esta santa y me imagino como ha debido vivir Pietro Molla todos estos años, sintiendo la compañía y aliento en la fe de su esposa santa.
Vale la pena leer su biografía. Gracias por traerlo a tu blog.
Ciao

Fran dijo...

Qué importante es recordar la vida de muchos santos que tuvieron una vida con circunstancias parecidas a las nuestras y conocer como el Amor movió su corazón a vivir como lo hicieron.
Gracias y ¡feliz Pascua!

icue dijo...

Ejemplr acto de generosidad y valentia el de esta mujer, que nos sirva de ejemplo.
Un abrazo

Florencia dijo...

Muy felices Pascuas Elige!!!!!!!
Que valioso este testimonio, me llega muchísimo!!!!

TE mando un abrazo, estos días unidos en la novena a Jesús Misericordioso :-)

ale dijo...

Es una historia hermosa, un gran ejemplo y me encantó lo que dice E. Baregó en su comentario, eso de que luchar por la vida es luchar por la eternidad!...:) saludos!!! ale

Oceanida dijo...

Siempre llego tarde, estoy sin tiempo ninguno y el trabajo se me ha multiplicado por mil!!

Gianna fue una mujer completamente entregada a la vida aunque suene ironico.
Me ha impresionado esta bella historia. Pero lo que mas me ha gustado es la frase que le escribe a su marido antes de casarse:

«El amor es el sentimiento más hermoso que el Señor ha puesto en el alma de los hombres».

Esa es la Verdad que nos hace grandes a las gentes pequenas.

Un fuerte abrazo y me voy al post de arriba!!!

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