domingo, 21 de febrero de 2010

Salvar vidas y ayudar a eliminarlas

Chuck Norris, antes actor de películas de acción y hoy comentarista político, escribe en su columna del World Net Daily:

“Mientras el secretario de Comunicación, Robert Gibbs, anunciaba el viernes todo lo que la Administración está haciendo por salvar vidas en Haití, Gibbs comunicó que Obama estaba reunido en ese momento con representantes demócratas del Senado para buscar la manera más viable de utilizar los fondos federales a través de la reforma sanitaria para acabar con más vidas de norteamericanos en el útero de sus madres. ¡Que contradicción más cruda y trágica en las prioridades del presidente!”

5 comentarios:

Museros dijo...

Muy ilustrativa la foto de Obama.

Luis y Mª Jesús dijo...

Vivir en la mentira se ha convertido en un deporte para estos comunicadores profesionales. la historia los juzgará, pero para entonces ¿cuántos habrán muerto por su culpa?.
un abrazo

Juanjo dijo...

Como actor era un desastre, pero parece que piensa por sí mismo.

dadaista dijo...

Chuck Norris...un actor genial. No tenía ni idea que fuera ahora comentarista político.

La foto del presidente americano es un montaje, que seguramente a él no le hará gracia ver.

Leí 'la audacia de la esperanza' y no creí ver un hombre que pensara que el aborto fuera la solución de nada. La impresión que me causó fue la de un hombre muy reflexivo, con ideales y sobre todo muy patriota.

Enfín...

Enrique Arias Valencia dijo...

¡Muchos de los actos del gobierno de EEUU revelan un comportamiento esquizoide!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Mi foto
Spain
Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).