domingo, 24 de enero de 2010

Negociar lo innegociable (o el referéndum del ‘mal menor’)


Varias asociaciones pro-vida han solicitado un referéndum sobre el Proyecto de Ley de Salud Reproductiva y Sexual y, en concreto, sobre la regulación del aborto en él contenida.

La pregunta de esta consulta popular sería: “¿Aprueba la regulación del aborto incluida en la Ley de Salud Sexual y Reproductiva?” (Ver blog de Ignacio Arsuaga).

Con todo respeto hacia estas asociaciones, me parece un gran error proponer un referéndum semejante. En primer lugar, supondría negociar lo innegociable. Ya sé que los partidarios del mismo afirman que no se trata de opinar sobre el derecho a la vida, sino sobre la ley Aído. Pero el resultado tendría consecuencias sobre el derecho a la vida, y eso es inaceptable. ¿O es que la posibilidad de matar al hijo en el vientre materno es una cuestión que puede decidirse por mayoría? El respeto a la vida no debe depender del resultado de una votación.

Dicen además los defensores del referéndum que el aborto es un mal objetivo y hay que rechazar cualquier ley aprobada que lo multiplique. Bien, pero ¿porqué entonces no rechazamos también la ley actual de despenalización y sólo se pregunta sobre la ley Aído?

Esto mismo tendría que ponernos en guardia ante un referéndum. En estos momentos, no existe un solo partido con representación parlamentaria que se declare en contra del aborto, de TODO aborto, ni que exija que TODA vida humana sea respetada.

Parece que todas estas plataformas pro-vida se suman a la idea del Partido Popular de que YA EXISTE UN CONSENSO SOCIAL SOBRE EL ABORTO, y que ese consenso es inamovible. Por tanto, no preguntan 'aborto sí', 'aborto no', que, como dice el PP, es un tema superado. Tan sólo preguntan si la nueva ley debe aprobarse o no. En caso de no aprobarse, seguiría vigente la actual ley de despenalización. Por tanto, lo que el referéndum plantea es la cuestión: ‘aborto sí, según la nueva ley’ o ‘aborto también, según la ley del 85’.

Es evidente que yo no acepto en absoluto la ley abortista que pretende el gobierno, pero si no la acepto es, precisamente, porque creo que TODA VIDA HUMANA DEBE SER PROTEGIDA. Tampoco acepto la legislación actual, porque el aborto no es aceptable en ningún caso. Y no me gustaría que me obligaran a votar contra la ley Aído, admitiendo así tácitamente la ley de despenalización del aborto que ahora padecemos.

Además, hay que contemplar la posibilidad de que el referéndum se pierda. En ese caso, la nueva ley estaría refrendada directamente por el pueblo. Ya no sería una ley que “Zapatero no llevaba en el programa electoral y que quiere imponer para distraernos de la crisis, etc, etc”. Sería una ley aceptada por el pueblo español en referéndum.

Supongamos, por el contrario, que las asociaciones convocantes ganan y la ley Aído no es aprobada. ¿Y qué? ¿Nos quedamos como estamos? ¿No supondría eso un gran respaldo a la actual ley de despenalización, una ley asesina causante de cientos de miles de muertos?

Porque a ese referéndum ‘vida sí’ habría que restarle unos 120.000 niños por año para los que el resultado sería ‘vida no’, porque entrarían en los supuestos de la actual ley de despenalización.

¿Es que no hemos aprendido nada en los últimos tiempos? La mayoría del electorado español lleva años votando a dos grandes partidos abortistas que subvencionan clínicas abortivas allí donde gobiernan, que promueven la PDD, que promocionan la píldora abortiva o pesticida humano, que defienden la selección embrionaria preimplantacional, que aceptan la investigación con embriones. En otras palabras, las dos grandes mayorías en España votan a partidos que se ceban en la dignidad humana.

Un referéndum sobre la ley del aborto supondría preguntar si se acepta el nuevo proyecto de ley o si es mejor dejar las cosas como están. Y muchos, naturalmente, votarían por el ‘mal menor’, es decir, por lo que considerarían la opción ‘más favorable’ a la vida. Una opción imposible, porque una ley que admite que una madre pueda matar a su hijo NUNCA es 'más favorable'. Votarían 'no' a la ley Aído, pero no estarían votando 'NO' al aborto. Por el contrario, con ello se reafirmaría la repugnante y asesina ley de despenalización del aborto de Felipe González, cuyo mayor defensor es el Partido Popular. En otras palabras, ganara la opción que ganara, en España ‘difrutaríamos’ de un aborto consensuado.

En Francia el 75% de los católicos practicantes está en desacuerdo con la doctrina católica sobre la anticoncepción y un 68% cree que la Iglesia debería cambiar su postura sobre el aborto. Y eso, ¡entre los católicos practicantes! ¿Por qué creer que en España las cosas van a ser distintas?

Se que con esta postura me posiciono en contra de la opinión de muchos que, con la mejor de las intenciones, son partidarios de este referéndum. Sólo os pido que meditéis un poco más sobre el tema. Una cosa es acudir a manifestaciones y otra votar. El pueblo español ha tenido ocasión de votar a partidos que defienden la vida, y siempre ha optado por esas mayorías que, de una forma u otra, defienden el aborto.

Pienso que en estas cuestiones sólo cabe aceptar una moral de máximos. Nadie otorga a nadie su dignidad, luego no hay mayoría que pueda quitar a un ser humano su derecho a la vida, ni mayoría que ‘graciosamente’ se lo conceda. La dignidad humana es un hecho previo que existe en toda persona, y que debe ser reconocido por las instituciones.

El Papa lleva años hablando de los principios NO NEGOCIABLES. ¿Y nosotros estamos dispuestos a negociar sobre el derecho a la vida?

19 comentarios:

Sancho dijo...

Pienso como tú, que no debería plantearse un referéndum porque, entre otras cosas, las posibilidades de perderlo son enormes. España ha podido rechazar el aborto en muchas ocasiones, por ejemplo castigando en las elecciones al partido socialista en la época de Felipe, cosa que no hizo hasta que se pudrieron de corrupción. O castigando en las elecciones al parido popular, cosa que no hizo hasta el atentado del 11m. Pero el tema del aborto nunca fue ocasión de que estos partidos perdieran votos. No lo olvidemos.

Rodrigo dijo...

Si ganara el sí, se libraría a nuestro país de aceptar el derecho al aborto. En caso contrario, seguiríamos como estamos, pero no peor. ¿Donde está el problema? ¿No es mejor eso que hablar y mantenerse con los brazos cruzados?

Angelo dijo...

Lo que creo es que los partidarios del referendum, esta´n convencidos de que sería una evidencia pública del rechazo del país al aborto.La pregunta no me parece clara, y el sentido de "negociación" del que hablas podría entrar en jueo y confusión, con lo que el referendum resultaría una hoja de doble filo. Yo no tengo claro si debería realizarse o no. Hay muchas lagunas en el planteamineto.

Museros dijo...

Desde que "aparecieron" estas plataformas y foros, se está llevando al movimiento provida a una especie de lenta eutanasia sonriente: cada vez se reivindica menos. Y lo que se reivindica coincide siempre con la postura del PP.

La excusa siempre es una palabra "mágica": estrategia.

Primero, se dejó de cuestionar la legislación vigente para cuestionar sólo la ley Aído (igual que el PP).

Ahora, en este referéndum (que, se celebre o no, es toda una declaración de intenciones por parte de los promotores), ya ni siquiera se cuestiona la ley Aído: únicamente la parte relativa al aborto como derecho. La educación sexual y la ideología de género ya no se cuestionan (el PP tampoco lo hace).

Se está haciendo retroceder al movimiento provida desde sus reivindicaciones originales hasta la posición del PP. Y cada nuevo retroceso, cada nueva claudicación, se "celebra" (se disfraza de victoria) con un nuevo desfile triunfal (o sea, una manifestación).

Lo dicho: una lenta eutanasia plagada de sonrisas y "buenrollo".

ARCENDO dijo...

Suscribo todo lo dicho por tí, al 100%, hay cosas que no son negociables y LA VIDA es la primera de ellas. Veraz y valiente post. ANIMO. abrazos.

Anónimo dijo...

Y si finalmente hubiera un referéndum sobre el aborto, o sobre la ley Aído ¿no votarías porque la vida no es un tema negociable? Porque ya has votado en las generales, cuando dices que se han presentado partidos pro vida que no han sacado prácticamente votos. El hecho es que estamos en una democracia y este es el juego. Quedarse en casa no sirve a nuestros intereses.

Juanjo dijo...

Qué casualidad que lo que piden estas plataformas provida coincide con lo que defiende el PP. Decir no a la ley Aído pero no decir no al aborto que es un tema superado, según Cospedal, desde hace años.

¿En qué quedamos? ¿Estamos por la vida o todo esto no es más que una estrategia política para que ganen esos ‘defensores de la vida’ que todos sabemos?

Joaco dijo...

Tienes toda la razón. Y yo voy más lejos que tú, porque a mí me parece que los movimientos "pro-vida" hace tiempo que han perdido el norte... o lo han desviado a conciencia o le han manipulado el rumbo a seguir.... lo cierto es que van por el camino equivocado.

Joaco dijo...

Si acaso una discrepancia de matiz: si un argumento es válido en lo que se refiere a criterios de votación, me parece igualmente válido en criterios de asistir (o no) a una manifestación. No me parece lógico aceptar el argumento en un caso sí y en otro no. Un saludo.

eligelavida dijo...

Anónimo, si se planteara un referendum sobre el aborto, votaría. Pero eso no quiere decir que no me parezca un error plantearlo.

Carlos dijo...

En España se supone que la mayoría católica vota a la derecha, es decir, al PP que, como bien dices, lleva años diciendo que el aborto es un tema superado porque existe un consenso que admite la ley de despenalización. Pero dudo mucho que esa sea la verdadera postura de los católicos. Más bien creo que votan al PP porque lo consideran el mal menor y no se atreven a votar a otros partidos, defensores de la vida, sí, pero minoritarios.

Fran dijo...

Aunque se ganara el referéndum en contra de la ley Aído ( yo creo que se ganaría, no sé si soy optimista pero creo que el PSOE se ha pasado queriendo legislar lo que bastantes personas de su propio electorado no aprueban) pero creo, como tú, que hay que luchar por lo que uno cree que es el bien y no por el mal menor.

Aquiles dijo...

Anónimo:

"A ese referéndum ‘vida sí’ habría que restarle unos 120.000 niños por año para los que el resultado sería ‘vida no’, porque entrarían en los supuestos de la actual ley de despenalización".

Salvador Pérez Alayón dijo...

De forma general estoy de acuerdo contigo. Sin embargo, creo que debemos permanecer unidos aun en el riesgo de que las cosas no sean tal y como yo quiero, que coincido contigo.

En mis declaraciones y peticiones expreso claramente que voy contra el aborto total. Y defiendo que no se puede abortar de ninguna forma.

Pero creo que, al menos, estoy haciendo fuerza por parar esta ampliación, aunque yo pretendo parar todo.

Ya, si se produce esto, arremeteremos, los que así pensamos, con la exclusión total del aborto. Se trata de convencer que la vida está antes que los intereses, que el placer, la comodidad, el egoísmo...

¿Perdemos? Seguiría todo adelante igual que pretende hacer hagamos o no hagamos el referéndum. Perderíamos de todas formas. Tenemos que movernos y hacer algo, y no perder la confianza en el ESPÍRITU.

Sigamos rezando y apoyando, también desde nuestra critica constructiva, lo que se está haciendo, pero pongámonos en el camino.

Un abrazo en XTO.JESÚS.

DonJoan dijo...

Hola Elige. Realmente es un tema complicado. Porque por un lado se cuestiona la posibilidad de un referendum sobre una ley de aborto (en los términos empleados por la misma propuesta). Y así planteado, haciendo abstracción de las peculiares circunstancias en las que se encuentra España, me parece que es una opción legítima y, por tanto, respetable. Hay que convivir en sociedades en las que los valores pueden ser radicalmente distintos y es lícito siempre buscar el mayor consenso posible, aunque sabiendo que ese consenso se mueve en el ámbito de lo político. Pero así son las reglas del juego y hay que respetarlas.

Otra cosa, en cambio, es la cuestión de la oportunidad política y estratégica de este referendum. Es verdad que para muchos lo mejor sería seguir apartando la mirada o tapándose los ojos para no ver la realidad: que millones de bebés mueren asesinados. Que los partidos políticos que han podido hacer algo no lo han hecho. Que es muy posible que quisieran manipular este referendum para seguir como estamos. Me parece que tienes razón. Llevaba yo días queriendo escribir sobre esto y ya no lo haré. Muchas gracias por haberlo hecho tú.

Guerrera de la LUZ dijo...

Eso es lo que van a preguntar?¿?

Pues vaya M de referendum.

Un beso cielo.

Alero dijo...

Si no queda más remedio que votar, se vota. Pero que lo propongan los provida es lo que clama al cielo.

ALEXIA dijo...

Yo tampoco soy partidaria del aborto en ningun caso pero las cosas hay que hacerlas por partes. No se puede pretender que de un día para otro las cosas cambien. De momento, evitar una ley peor es un gran paso.

Luis y Mª Jesús dijo...

¡Vaya!, había leído y comentado antes en la siguiente entrada -las leo al revés- mi postura sobre el referéndum. Me alegro que piense lo mismo y que lo expongas tan bien.
Creo que se darán cuenta del error, aunque me parece que la fama perturba el sentido común.
Un abrazo

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