sábado, 5 de diciembre de 2009

¡Plantad en vuestra vida la cruz de Cristo!


El Crucifijo lo inventaron los que odiaban a Dios tanto, que colgaron a su Hijo de una Cruz. No les dolió entonces verlo así. Es más, se atrevieron a gritarle: "¡baja si puedes!". Y Jesús, que podía redimirnos con una palabra, con un gesto, con una frase… prefirió quedarse ahí, redimiéndonos con su sufrimiento y entrega.

Hoy, a esos mismos que odian a Dios, el crucifijo les duele. Saben que la Cruz es signo de la victoria de Cristo y no están dispuestos a tolerarlo. Tiemblan al pensar que algún colegial pueda contemplarlo y piense: “Señor, acepto y quiero la Salvación que Tú me das”. Les enfurece imaginar que algún moribundo pueda dirigir una mirada al Crucifijo en un hospital y se sienta amado y consolado. Se afanan en hacernos creer que Dios ha muerto, pero la cruz de Cristo zarandea sus conciencias.

¿Y quienes son estos que tanto se esfuerzan en eliminar el Crucifijo? Son, dice san Pablo, aquellos que andan entre nosotros “como enemigos de la cruz de Cristo: su paradero es la perdición; su Dios, el vientre; su gloria, sus vergüenzas. Sólo aspiran a cosas terrenas. Nosotros, por el contrario, somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un Salvador”.

La cruz es el verdadero árbol de la vida. La Iglesia de hoy no necesita católicos tibios, cumplidores de preceptos que se conformen con ser ‘buenos’. Necesita auténticos testigos de Cristo, ciudadanos del cielo, que prediquen que la Cruz es signo de la salvación para el mundo, cristianos que repitan incansables aquellas palabras que nos decía Juan Pablo II:

¡Plantad en vuestra vida la cruz de Cristo!

13 comentarios:

FOTELIAS dijo...

Querida amiga, como diría la gran Santa Teresa de Avila en su tiempo ... que le eran duros ..., más omenos nos decía: ...son tiempos recios y éstos tiempos necesitan de cristianos recios y fuertes ante la adversidad...
Por lo tanto, los cristianos tenemos que abrazar hoy día con más fuerza la CRUZ y dar la vida por ella, pues CRISTO crucificado habita en nosotros más vivo que nunca.

Hoy dia del Rosario Bloguero pediré - de manera especial- y de todo corazón a Nuestra Madre Celestial que nos de fortaleza a todos los católicos.
BENDICIONES

Juanjo dijo...

Estoy una vez más impresionado con nuestros políticos. Unos, en el más puro estilo laicista quieren arrasar con todo y los otros, en el más puro estilo burgués dicen dejémoslo estar. ¡Dan asco!

Carlos dijo...

Hola Elige. Estoy pasando unos días en España y cada vez me siento más contento de vivir fuera. No digo que por allá no nos lleguen estas influencias de la Europa caduca, pero bueno, al menos aún hay esfuerzos ciudadanos por conservar los valores cristianos.

Almudena dijo...

Una frase muy propia de alguien que dedico su vida a evangelizar. También dijo que podrían quitarnos muchas cosas pero que nunca podrían quitarnos la cruz. Un saludo.

Teresa dijo...

Maravilloso consejo de un gran Santo. ¿A que documento pertenece? Me gustaría encontrarlo.Un saludo.

Carlos dijo...

Por cierto, me gusta muchísimo el Cristo de San Damian. Yo también lo tengo en mi blog.Saludos cordiales.

Guerrera de la LUZ dijo...

La cruz la llevamos enraizada en el alma, nadie conseguirá detener su Poder.

Carlos, en España también sigue habiendo gente (MUCHA) que luchamos por conservar y transmitir los valores. No sé donde vivirás tú pero como España hay poco por ahí.

¡Viva España! Tierra de María. Aquí somos invencibles :D

(Eli, te he dejado un comment en mi blog. Beso)

Luis y Mª Jesús dijo...

¡Qué bien me encuentro en esta casa Elige!. He pasado unos días sin entrar en los blogs y necesitaba la fuerza que transmites, anadar contra corriente puede producir cansancio, desesperación incomprensión, por eso necesito tu coherencia, los testimonios de este blog, tu fuerza.
Muchas gracias Elige.
Me ha reñido el traumatólogo porque no hehecho tiempo para ir al fisio, pero necesitaba más entrar en estos blogs amigos.
Un abrazo

Yuria dijo...

Comparto contigo y me encanta este párrafo:

"La cruz es el verdadero árbol de la vida. La Iglesia de hoy no necesita católicos tibios, cumplidores de preceptos que se conformen con ser ‘buenos’. Necesita auténticos testigos de Cristo, ciudadanos del cielo, que prediquen que la Cruz es signo de la salvación para el mundo, cristianos que repitan incansables aquellas palabras que nos decía Juan Pablo II:

¡Plantad en vuestra vida la cruz de Cristo!"

YA ESTAMOS SALIENDO REVITALIZADOS DESPUÉS DE QUE NOS HACEN TOCAR FONDO.

Gracias por tu blog firme.

eligelavida dijo...

Teresa, la frase: ‘¡Plantad en vuestra vida la cruz de Cristo!’ aparece en más de un documento de Juan Pablo II.

Yo la he leído recientemente en la homilía de la Misa de beatificación de Sor Restituta, la religiosa de la que os hablaba hace pocos días, que fue detenida por la Gestapo por desobedecer la orden de quitar los Crucifijos de los hospitales. Por el contrario, ella se dedicó a poner Crucifijos en todas las habitaciones del hospital.

En la misma homilía dice el Papa: “Muchas cosas nos pueden quitar a los cristianos. Pero la cruz como signo de salvación no nos la dejaremos arrebatar. No permitiremos que sea desterrada de la vida pública. Escucharemos la voz de la conciencia, que dice: «Es preciso obedecer a Dios antes que a los hombres» (Hch 5, 29)”.

El texto completo puedes leerlo aquí:

http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/homilies/1998/documents/hf_jp-ii_hom_19980621_austria-beatification_sp.html

Anónimo dijo...

¡Hola! ayer mismo compré este Cristo que tienes hoy en esta entrada, para ponerlo en mi habitación. ¡Qué alegría me ha dado!. Un abrazo.

Ricardo dijo...

¡Gracias por estas preciosas palabras!

Sancho dijo...

Impresionante como siempre Juan Pablo II. Qué no se olviden nunca sus enseñanzas! Desde luego fe un Papa de su tiempo y además, profético.

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).