jueves, 12 de noviembre de 2009

La Iglesia no propone una moral de mínimos sino de máximos


Zenit informa de las declaraciones de monseñor Luis F. Ladaria, secretario de la Congregación para la Doctrina de la fe, durante una conferencia ofrecida a un grupo de estudiantes. El prelado habló del tema de la dignidad humana y de los nuevos planteamientos presentados en la institución Dignitatis personae, publicada el 12 de diciembre de 2008 por dicho dicasterio.

Afirmó que la dignidad humana “no se concede” por instituciones terrenas, sino que “se reconoce como un dato previo” y recordó que científicamente está comprobado que desde el momento de la concepción hay vida humana y por lo tanto, el nuevo ser posee ya un alma y un espíritu. “Si es un humano, es siempre una persona. No existe en él nada en abstracto”.

“El hombre y la mujer han sido creados a imagen y semejanza de Dios. El concepto de persona es fundamental para las aproximaciones al misterio de la trinidad y la encarnación. El hombre es persona, Cristo es persona en su relación con el Padre, es Hijo”.

Monseñor Ladaria señaló que el objetivo de la Iglesia es defender a los más indefensos y recordó las palabras del Papa Benedicto XVI el pasado 8 de enero cuando ante los embajadores ante la Santa Sede, les dijo que los más pobres son “los niños no nacidos” y por ello, las prácticas que van en su contra consisten en una “grave discriminación”.

“La Iglesia propone su doctrina, no propone una moral de mínimos sino de máximos. Presenta un ideal al cual cada creyente debe aspirar. Porque hay un principio fundamental: cada cristiano está llamado a la santidad según su estado de vida”.

8 comentarios:

Angel dijo...

Me ha encantado la frase de una moral de máximos. En nuestra vida de miembros de la Iglesia, debemos adherirnos a ella fielmente y seguir con más fuerza el mensaje que ella nos va dejando para guiaranos. Nunca como en estos siglos las voces de los papas la mayoría de los obispos se están alzando con tanta fuerza. Seamos valientes y vivamos una moral de máximos, sin miedo a las consecuencias. ¿A quién temeré? decía San Pablo. Estamos unidos. Gracias una vez más elige. Te espero el sábado. Tengo algo que celebrar si D.q.

Marta dijo...

Así es. La dignidad humana “no se concede” por instituciones terrenas, sino que se reconoce. Todo lo contrario de lo que piensan nuestros gobernantes que creen que la dignidad de cada cual depende de lo que digan los políticos.

Sinretorno dijo...

Elige la vida es una referencia de calidad y criterio en la blogsfera, gracias

Juan dijo...

Gracias Elige por publicar esto. Todos tenemos que saberlo, los católicos hoy estamos llamados, más que nunca a ser santos, , a aspirar a los máximos ideales. Es triste ver a veces que el promedio de católicos, incluyendo sacerdotes, se acomodan la religión católica a los mínimos indispensables.

Guerrera de la LUZ dijo...

Los más pobres son los no nacidos, los seres humanos más indefensos, los que más protección necesitan y cuanto más pequeños, más pobres. ¡¡cuándo abrirá los ojos el mundo!!

Abrazos cielo, gracias.

Guerrera de la LUZ dijo...

Una buena noticia, para quienes no lo sepan aún, es que Monseñor Martinez Camino ha dejado claro que los católicos no pueden seguir votando partidos que defiendan de cualquier forma el aborto.

Me alegro en el alma de esto, porque como no despertemos del todo nosotros, no hacemos nada.

Guerrera de la LUZ dijo...

De ReligionenLibertad:


El secretario general de la Conferencia Episcopal Española y obispo auxiliar de Madrid, Juan Antonio Martínez Camino, ha inaugurado los Desayunos Informativos de CEU, centrando su información en el derecho a la vida, del que ha repetido hasta la saciedad que es «uno de los pocos principios éticos absolutos» por ser la vida «un bien público de primer orden» y que «el Estado no puede imponer una moral a todos, ni aunque fuese la católica».

La fundamentación de este deber de preservar la vida estriba, según ha explicado el prelado, en la «dignidad inviolable de todo ser». Dignidad que se sustenta en que «el ser humano es un fin en sí mismo» y nunca «un objeto o un medio», ya que «no está cerrado sobre sí y es querido por el absoluto». En concreto, desde la perspectiva cristiana, Martínez Camino ha recordado que el ser humano «participa de la naturaleza divina del Hijo de Dios».

Del mismo modo, el prelado ha destacado que no se pueden poner plazos para determinar la naturaleza humana del nuevo seer, puesto que «la concepción es el momento de aparición de un cuerpo humano distinto de los padres que se desarrolla, pero dentro de una continuidad fundamental», por lo que no cabe enunciar términos como «prehumano». Esta concepción, más allá de teorías filosóficas y teológicas, tiene su sustento legal, ha subrayado, en la propia Constitución Española y en los tribunales, que han reiterado la obligación del Estado de proteger la vida porque «es el más fundamental de los derechos fundamentales».

No hay conflicto entre la madre y el hijo
Monseñor Martínez Camino, también ha señalado con fuerza que «no se puede hablar de conflicto» entre el derecho de la madre y el hijo a la vida. Se puede hablar, eso sí, de situaciones de gran dificultad, como a menudo ocurre por presiones familiares, falta de recursos, pero, en todo caso, «debe protegerse mejor el derecho a la vida de los más débiles» porque «no es ético que el más fuerte haga prevalecer injustamente su vida sobre la del más débil», lo que llevaría a un «contrasentido ético» que está reflejado en la nueva ley sobre aborto que se tramita en el Parlamento español.

El prelado ha recordado que los antecedentes de derecho positivo que apoyan la matanza de seres humanos en el seno materno se remonta a una ley de 1920 promulghada en la rusia comunista dirigida por Lenin. También , desde 1933, en la Alemania nazional-socialista se apoyó el aborto para los no arios y fue castigado entre ellos.

Una aclaración sobre la excomunión
Monseñor Martínez Camino, aclaró, a preguntas de los presentes en el acto, que «los católicos no pueden aprobar ni dar su voto» a leyes que vayan contra el derecho a la vida y que, si lo hacen, «quedan objetivamente en posición de pecado público», lo que implica, sin enjuiciar su conciencia, que quedan separados de la comunión. Pero, apuntó el obispo, «¿están excomulgados? No. La excomunión se prevé en el Código de Derecho Canónico para los cooperadores directos y necesarios para el aborto realizado».

Del mismo modo, el prelado recordó taxativamente, que «desde el punto de vista de su ser católico -en referencia a los políticos- lo que diga el partido no cuenta».

Objeción de concicencia
El secretario general de la Conferencia Episcopla Española tuvo palabras de agradecimiento para los profesionales sanitarios que ejercen la objeción de conciencia «en un entorno cada vez más difícil» porque el aborto «es contrario a las obligaciones morales y deontológicas médicas» y recordó que «no es válido decir que no está experesamente regulada» en el ordenamiento jurídico, porque «la Constitución Española es directamente aplicable» en este campo
.

Luis y Mª Jesús dijo...

Me enorgullece pertenecer a la Iglesia, con una madre así me siento amparada.
Besos

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Mi foto
Spain
Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).