
Jóvenes católicos de Saigón, en su mayoría universitarios, hacen guardia ante los centros abortistas para intentar convencer a las mujeres de que vayan a una casa de acogida en lugar de abortar. Por las noches, otro equipo recoge los fetos tirados a la basura, unos doscientos cuerpecitos cada noche. Todos los años se producen en Vietnam más de dos millones de abortos.
Al amanecer, en una pequeña capilla presidida por una imagen de la Divina Misericordia, depositan los fetos en una vasija para posteriormente enterrarlos en las pequeñas tumbas de cementerios creados por grupos provida. En las ciudades donde estos cementerios están prohibidos, los jóvenes incineran los cuerpos. Con ello, evitan que los cadáveres de los niños abortados sean utilizados como comida para los cerdos.
Con las cenizas, los católicos fabrican ladrillos. Cada ladrillo, cien niños. La intención de estos jóvenes es la de construir con estos ladrillos una Iglesia dedicada a la vida y que recuerde a los niños asesinados.
Puede parecer poca cosa, pero después de treinta años de prohibiciones, persecuciones y de educación marxista, estos jóvenes son un ejemplo para nuestra sociedad europea, hedonista y materialista y un modelo de personas que, no sólo respetan y luchan por la vida, sino que además, defienden la dignidad de todo ser humano. Recordemos que en España, sólo los cadáveres de abortos de cierta entidad son incinerados, ya que la mayor parte de las veces, no son considerados “restos humanos”.
(Gracias Guerrera por pasarme la noticia).
Al amanecer, en una pequeña capilla presidida por una imagen de la Divina Misericordia, depositan los fetos en una vasija para posteriormente enterrarlos en las pequeñas tumbas de cementerios creados por grupos provida. En las ciudades donde estos cementerios están prohibidos, los jóvenes incineran los cuerpos. Con ello, evitan que los cadáveres de los niños abortados sean utilizados como comida para los cerdos.
Con las cenizas, los católicos fabrican ladrillos. Cada ladrillo, cien niños. La intención de estos jóvenes es la de construir con estos ladrillos una Iglesia dedicada a la vida y que recuerde a los niños asesinados.
Puede parecer poca cosa, pero después de treinta años de prohibiciones, persecuciones y de educación marxista, estos jóvenes son un ejemplo para nuestra sociedad europea, hedonista y materialista y un modelo de personas que, no sólo respetan y luchan por la vida, sino que además, defienden la dignidad de todo ser humano. Recordemos que en España, sólo los cadáveres de abortos de cierta entidad son incinerados, ya que la mayor parte de las veces, no son considerados “restos humanos”.
(Gracias Guerrera por pasarme la noticia).

8 comentarios:
Una historia triste pero a la vez optimista. La juventud, precisamente en los lugares donde hay más persecución a los católicos, saca lo mejor de sí misma para hacer todo lo que pueden, aunque sólo sea enterrar los cadáveres o incinerarlos.
De nada cielo.
Ya te he dicho esta mañana lo que me parecía: igual de terrible que de esperanzadora.
Sigamos todos muy unidos en la oración por nuestros pequeñitos.
Hoy he subido a mi blog el Rosario de los No Nacidos, es impresionante.
Besos.
No se como se consideran los restos humanos abortados en los distintos países de Hispanoamérica, pero supongo que en Norteamérica serán simples desechos, puesto que en algunos estados se impone el aborto includo en las últimas semanas del embarazo.
No creáis que la aberración de tirar los cadáveres a los cerdos se debe a que Vietnam pueda ser un país “menos desarrollado”. En España, sólo se consideran restos humanos los restos de más de siete meses. En otro caso, son considerados residuos. Es una mentalidad nazi y repugnante.
Siempre me quedo impresionado de las noticias de este blog. ¿Cuantos no se enteran de nada? Es imposible que personas de bien aprobaran estos crímenes y todo lo que se hace. Solo puede ser obra del mal
Ufff, es para poner los pelos de punta! Ingente labor y feliz iniciativa la de estos grupos pro-vida. ¿Cuándo se dará cuenta este falso progresismo, este laicismo excluyente y sectario, que el ser complaciente con el aborto supone la negación de los más elementales Derechos Humanos, desde el primero, que es la vida, hasta la discriminación por raza, sexo, cuestiones demográficas o cualquier elemento que resulte útil para el gobernante de turno?
Qué gran trabajo y ejemplo el de estos chicos.Hombres de oro, en medio de la propuesta estúpida del hedonismo mundial. La nota me lleva a pensar en las vidas de los asesinos, Dios mío, cómo pueden elegir ese infierno
Nuestro futuro está en los jóvenes y hay muchos mas a favor de la vida de lo que parece
Publicar un comentario en la entrada