lunes, 3 de agosto de 2009

No hay mayoría que convierta en aceptable lo que es corrupto


En las democracias, el pueblo elige a unos representantes y estos, en representación de los ciudadanos, aprueban unas leyes que no siempre son tolerables, como es el caso de la ley de despenalización del aborto.

Ya he comentado otras veces que, para mí, la defensa de la vida es un tema radical. No estamos hablando de opiniones, ideologías o formas de hacer política. Estamos hablando de la vida y de la muerte y este tema conlleva un planteamiento radical. O se acepta que una madre puede matar al hijo que ha concebido y lleva en su vientre, o no. Y si se rechaza, entonces no valen medias tintas. No es aceptable decir que el aborto es un acto intrínsecamente malo porque elimina una vida, pero que se respeta lo que los demás piensen y hagan.

La democracia es un sistema de gobierno hoy reconocido como bueno de manera casi universal. En tanto en cuanto defienda valores morales, proteja la dignidad de la persona y busque el bien común, es aceptable. Pero si en un país, por muy democrático que se denomine, la vida, la dignidad humana y la libertad son atacados, esa democracia esta corrupta, porque ha considerado superior la opinión de la mayoría a los valores morales universales que nos han sido dados por ley natural.

No me importa lo que digan los políticos en su búsqueda desaforada del poder. No hay mayoría que pueda convertir en aceptable lo que es corrupto. Cuando un pueblo pierde el sentido de lo que es bueno o malo y acepta lo inmoral, es que no está capacitado para autogobernarse. ¿No es acaso extraño que el hombre legisle contra sí mismo?

Hoy, en Europa, vemos varios ejemplos de ello en leyes que aceptan el aborto, la eutanasia, el auxilio al suicidio, la eugenesia, la selección de embriones y la experimentación humana. Cuando los regímenes totalitarios han legislado contra el ser humano, proponiendo la muerte de los débiles, de los enfermos, la esterilización de las mujeres o el exterminio de los pobres o de determinadas razas, el mundo se ha escandalizado y ha reaccionado contra estos abusos. Ahora, sin embargo, se aceptan esos mismos presupuestos y se dan por buenos porque los deciden unos legisladores votados por una mayoría. ¿Quiere eso decir que la decisión de la mayoría convierte en aceptable lo que es malo?

16 comentarios:

Teresa dijo...

Hola.

Os presento un nuevo blog:

¡NO TENGÁIS MIEDO! Su objetivo es dar a conocer el mensaje del Papa Juan Pablo II a la juventud:

http://teresa-notengaismiedo.blogspot.com/

Gracias y un saludo

Ricardo dijo...

Está clarísimo que una ley corrupta, no deje de serlo por mucho apoyo popular que tenga detrás. Y todas las leyes que se oponen a la ley natural son en sí mismas corruptas. Así lo expresaba ya san Agustín y creo que es una cuestión de sentido común. No obstante, el egoísmo humano hace que los pueblos las acepten, aunque después estas leyes se vuelvan contra sus propios ciudadanos.

Angel dijo...

Siempre digo a mis hijos que lo que hace la mayoría no es siempre lo normal y correcto. Que a veces el anormal es el que está actuando bien. Hay que ser consecuentes con lo que se cree, aunque se esté solo.Y veo a mi alredeor, muchos que no saben lo que es correcto y actúan por lo que se lleva. Los pro-aborto lo saben muy bien y hay que ver como lo utilizan.

Guerrera de la LUZ dijo...

Yo no sé de qué se extrañan luego de los atentados terroristas cuando el peor y más horrendo y generalizado de todos es el atentado del aborto.

Creo que fué JPII quien dijo en la Catedral de la Almudena que mientras España siguiera aceptando el aborto, los atentados terroristas iban a cesar.

Besos.

Juanjo dijo...

Es algo así como aceptar que la guerra es algo bueno para la humanidad. No sólo tenemos leyes corruptas sino que además nos quieren obligar a obedecerlas. Con el sanbenito de que ‘nadie te obliga a abortar’, quieren imponer a médicos, enfermeras, jueces y profesores su criterio. Dentro de poco, ya no habrá opción a la objeción de conciencia.

Vicente dijo...

A nadie se le obliga a abortar, pero parece que se quiere obligar a los médicos y a las enfermeras a practicar el aborto. Lo de "parece", lo he puesto por si acaso.

Luis y Mª Jesús dijo...

Marcho ahora mismo de viaje y se me plantea un problema que os pido ayuda Eligelavida y Guerrera.
Ayer sonó el teléfono de red madre y cuando fui a cogerlo ya habían colgado, esperé un rato y llamé, se puso una señora con acento extranjero (probablemente del este europeo) y me dijo que no había llamado a este teléfono y me preguntó que era Red Madre. La contesté que era una asociación de ayuda a embarazadas y me dijo que podía ser la chica quien hubiera llamado. La chica me aseguró que no había llamado pero de una manera que me di cuenta de que no podía hablar, así que la dije que me llamara más tarde cuando estuviera sola.
No sé si volverá a llamar, pero la duda que se me plantea es: Una menor que quiera seguir con su embarazo frente a la oposición de sus padres, si una asociación como Red Madre la consigue un hogar que la recojan, ¿sus padres pueden reclamarla?, ¿existe aquí Previsión de los 16 años?. Es evidente que no la pueden obligar a abortar pero quizá si la puedan exigir volver a casa. Podría pedir emancipación del Juez, pero tardaría mucho.
La llamada fue real, pero todas las dudas son imaginación mía. No puedo consultar nada en una semana, pero si podeis aclarame algo
Un abrazo

Pantagruel dijo...

Elige, en democracia, la cosa esa de la moral natural universal hay que ganarla en las urnas, hay que convencer a la gente de que existe, o ¿hay algún otro camino de imponerla? Haberlo, haylo, pero ya no se llama democracia. ¿Tú propones alguno, que no sea convencer a los ciudadanos de que estáis en lo cierto? Saludos.

Salvador Pérez Alayón dijo...

Totalmente que no, la mayoría está para dar paso a todo aquello que representa un bien para la comunidad. Todo está en función del bien común. Para eso se elige a un candidato, para que nos saque del mal y arregle los problemas que tenga la comunidad planteados.
No se elige a una persona para que agrave más la situación. Eso no se le esconde a nadie, pues sería un absurdo.
Por lo tanto, la mayoría no puede elegir lo que le venga en ganas, sino siempre mirando para el bien común y lo que es bueno para el hombre. Y eso descubre que el hombre, si no ha perdido el gusto, busca siempre lo bueno. Y lo bueno coincide siempre con la verdad, porque si es mentira no es bueno, es falso.
Nunca se podrá elegir lo malo y falso, porque sería ir contra uno mismo, sea del signo que sea.
Un abrazo.

Berta Zea Ginerés dijo...

No puedo estar más de acuerdo con cuánto expresas en esta entrada, y al igual que comenta Angel más abajo...'lo que hace la mayoría no es siempre lo normal y correcto ' no me cabe duda.

Sabio S.Agustín en su sentencia :
'... todas las leyes que se oponen a la ley natural son en sí mismas corruptas...'

saludos

Natalia Pastor dijo...

El que algo sea respaldado por una mayoría, evidentemente no significa que esto sea aceptable "per se".
Aceptar que todo lo que es elegido mayoritariamente es lícito y moral, significaría avalar por ejemplo a Hitler, que fue elegido democráticamente por la inmensa mayoría del pueblo alemán.
La democracia implica la aceptación de las mayorías,como parte ineludible del sistema, pero estoy de acuerdo en que ésto no significa que sea moralmente aceptable en todos los casos.

ulpiano dijo...

Estoy de acuerdo con Vicente. A nadie se le obliga a abortar, dice, lo cual también es mentira porque todos sabemos que muchas veces sí que se presiona a las mujeres para que aborten. Y además, se quiere obligar a los médicos y a las enfermeras a practicar abortos.

Joaco dijo...

Quisiera aportar un comentario, para manifestar un acuerdo y un desacuerdo (aunque en el fondo estoy bastante más de acuerdo que en desacuerdo con lo que se plantea en este blog).
 
Totalmente de acuerdo en descalificar la “democracia” cuando la mayoría decide algo injusto o inadmisible, lo cual ocurre con demasiada frecuencia. Suelo decirle a los “doctrinarios” de la democracia mayoritaria que deberían ser consecuentes y ser respetuoso con ese gran demócrata que fue Adolf Hitler, que llegó al poder ganando limpiamente unas elecciones en las que obtuvo más votos que nadie.... y que fue desalojado del poder por la fuerza bruta de las armas, en un claro atentando contra la voluntad mayoritaria del pueblo alemán libremente expresada. A este respecto, pondré una frase que expresa de forma más contundente y clara el asunto:
 
“La verdad sigue siendo la verdad aunque solo obtenga cinco votos, y la mentira y el error seguirán siendo lo mismo aunque consigan cien millones de votos”. Suena muy “políticamente incorrecto”, pero es una frase totalmente certera. Otro día diré quién la dijo, si alguien no lo sabe y está interesado.
 
Y ahora el desacuerdo.
 
No estoy  muy de acuerdo con eso de.... “Estamos hablando de la vida y de la muerte y este tema conlleva un planteamiento radical”. No me parece adecuado el simple planteamiento de “vida/muerte” para algo tan grave como el aborto provocado. El concepto “vida/muerte” en sí es puramente biológico, y por tanto insuficiente y pobre para discutir lo que estamos hablando. Creo que habría que recurrir a otros conceptos más profundos como “inocente/culpable” o “justo/injusto”, porque de lo que estamos hablando es de que es profundamente injusto, y por ello es un crimen, matar a una persona INOCENTE. Con el simple planteamiento de vida/muerte uno tendría que estar igualmente en contra de la pena de muerte, lo cual es una trampa en la que muchos caen. Para mí la pena de muerte podría ser admisible en algunos casos extremos para castigar a los CULPABLES del crímenes muy graves, pero.... el aborto provocado es siempre inadmisible porque supone matar a un ser humano completamente INOCENTE por motivos perversos. Y debo advertir al respecto que la Teología Católica condena sin excepciones y de forma radical el aborto provocado, pero no excluye de forma total la pena de muerte.

Y dicho esto, felicito a los que dedican su tiempo y esfuerzo a una causa tan noble y necesaria como la erradicación del genocidio abortista.

Salvador Pérez Alayón dijo...

Comparto el comentario de Joaco y estoy de acuerdo con sus apreciaciones.
Un abrazo.

Juanjo dijo...

eligelavida:

La democracia no es un sistema político perfecto. Ni siquiera es "bueno". Es el menos malo de los posibles.

De hecho las mayorías pueden equivocarse, y lo hacen a menudo. Si a eso le sumamos lo fácil que es manipularlas, mediante el engaño, el chantaje, el miedo o las falsas promesas, mi fe en la democracia es muy pequeña.

La prefiero a una dictadura, porque la dictadura puede estar igual de equivocada que la democracia, y además no existe libertad. Pero no nos engañemos, la democracia sólo funciona con "refuerzos" que son:

1) Mayoría de edad a los 21
2) Inscribirse en un censo para votar en todas las elecciones.
3) limitación del derecho de sufragio

Pantagruel dijo...

Juanjo, a quién le limitarías el derecho de sufragio? Te parecería bien que se excluyese del voto a los católicos, por poner un ejemplo tan arbitrario como pudiera ser cualquier otro? Hoy leía en algún sitio que la ley del aborto debería someterse a un referendum en el que pudiesen votar solo mujeres de 16 a 50 años, excluídas las monjas. Qué te parece ese "refuerzo"?

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Mi foto
Spain
Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).