miércoles, 6 de mayo de 2009

"Mis embriones defectuosos"

Las autoridades sanitarias, velando siempre por el bienestar, van dando cada vez más facilidades para que se puedan eliminar a seres humanos en estado embrionario si se descubre que son propensos a enfermedades. Ahora toca a los que pueden tener cáncer. Lo cuenta El País.

Mi cuñada María es médico y madre de siete hijos. Ella y dos de sus hermanos heredaron de su madre un gen por el que tienen más probabilidad de tener cáncer que otras personas.

Transcribo una carta que ha publicado su hermana Elena en varios periódicos, y que tiene la fuerza de lo vivido.

"Escucho como gran noticia del día que dos parejas han recibido autorización para seleccionar entre sus embriones aquéllos que estés libres de un cáncer hereditario. Los embriones defectuosos se eliminarán y no nacerán.

Yo tengo tres embriones defectuosos. Son mis tres hermanos mayores. El primero ronda los 45 años, mide casi 1,90 y, cuando éramos pequeños, mis amigas soñaban con conquistarlo. Además de guapo es muy inteligente. Ocupa un cargo importante en una importante empresa española. Tiene una mujer excepcional y dos hijos preciosos.

Mi segundo embrión defectuoso sacó matrícula de honor en el antiguo COU. Es médico y madre de 7 hijos. Es esa hermana que debería incluirse “de serie” en todas las familias: la que siempre hace favores y que, desde que falta mi madre fabricadora de embriones defectuosos, la ha relevado como generosa cuidadora de nuestro clan.

Mi tercer embrión defectuoso es jefa del departamento de inglés del colegio donde trabaja. Es tan guapa que sus alumnas la llaman “la barbie”. Tiene 6 hijos, dos de ellos adoptados. Y a ninguno de los seis les parece defectuosa.

Mis tres embriones defectuosos llevan vidas normales, conocen esa herencia genética, y tienen una política preventiva sobre su salud que les hará vivir, seguramente, largas vidas. Desde luego fecundas ya lo han sido.

Mi hermano pequeño y yo no somos aparentemente defectuosos: no tenemos la herencia genética que nos predispone al cáncer que mató a mi madre. Sin embargo enfermaremos en algún momento y también estoy casi segura de que nos moriremos. Y cuando lleguen esos momentos, enfermedad y muerte, tendremos cerca a nuestros embriones defectuosos y a sus hijos. Y daremos gracias a la memoria de nuestros padres que entendieron que todos nosotros teníamos igual derecho a vivir y que, desde el segundo uno de nuestras vidas, nos aceptaron tal como éramos, con nuestros defectos genéticos incluidos".

Artículo publicado por Santiago Chiva en el blog “La opinión de un ciudadano”.

9 comentarios:

FOTELIAS dijo...

SIN PALABRAS ...AMIGA.
QUE DIOS TE BENDIGA.

Hilda dijo...

Que hermoso artículo!! gracias por compartirlo.
Me gustó mucho esta frase que pone el autor: "Mis tres embriones defectuosos llevan vidas normales, conocen esa herencia genética, y tienen una política preventiva sobre su salud que les hará vivir, seguramente, largas vidas."

Es que cualquier médico sabe que la genética influye, más no determine. El que se desarrolle una enfermedad depende de factores emocionales, nutricionales, ambientales, etc.
Una persona puede desarrollar diabetes aún sin herencia si consume muchas azúcares, es obesa, no hace ejercicio, etc. Y una persona puede que jamás tenga diabetes, a pesar de su herencia, si hace ejercicio, tiene una buena dieta.

Pero muchos médicos y científicos ignoran lo que la propia ciencia ha probado, pueden más otros intereses.

Saludos. Hilda

Marta dijo...

Empezaron diciendo que se seleccionaba a los embriones no enfermos. Luego a los más idóneos. Ahora a los que no tengan tal o cual gen que probablemente nosotros sí tenemos. ¿No es esto eugenesia?

m.jesus dijo...

Es increíble lo que está ocurriendo hoy en día. Los padres eligen los hijos a la carta. Quiero un hijo ¿para qué? ¿por una cuestión social? ¿por que mis amigos los tienen yo no puedo ser menos? ¿porque me aburro y necesito un entretenimiento? ¿porque mi matrimonio va mal y a ver si con un hijo va mejor? ¿por qué? ¿Para que quieren un hijo? Para pasearlo en su cochecito último modelo y que sea la admiración de todos. Y por favor que sea sano, y si es posible que no llore y si da problemas lo dejo con los abuelos que yo no quiero sufrir. Así que si el niño me sale mal , lo mato y ya está. En esta sociedad ya no se distingue un ser humano de un objeto. Es para llorar, pero es la realidad.

Natalia Pastor dijo...

Impresionante.
La verdad es que ante esto, no se que podrán decir las "mentes preclaras" que conforman la izquierda garbancera defensora de la cultura de la muerte.
Este genocidio preventivo contra esos supuestos embriones defectuosos,cada día tienen más tintes mengelianos, se acercan a velocidad supersónica a aquellos planteamientos de raza aria que surgieron en Alemania allá por los años 30...

Un beso.

José Miguel dijo...

Gracias por el testimonio que nos ofrece.
Estamos entrando en un camino peligroso:"ahora toca a los que pueden tener cáncer", mañana podría ser los que no alcancen una determinada estatura, luego los que no lleguen a alcanzar un cierto coeficiente intelectual,...

Marina dijo...

Me ha gustado mucho este testimonio, hay que confiar en la providencia y aceptarnos como somos y me gusto mucho cuando se refiere al termino de la vida que estaran con ellos esos embriones defectuosos... Todos tenemos una misión y aqui estamos como somos para algo y por algo... Saludos

Marina dijo...

Gracias por el premio amistad, mil gracias, besitos.

Guerrera de la LUZ dijo...

Qué buena la carta.

Tiene razón Natalia Pastor, esto es racismo y fascismo puro y duro. Son así esta gentuza.

Besos.

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