lunes, 25 de mayo de 2009

Gritos que hieren los oídos de Dios


Estoy convencida de que los gritos de los niños cuyas vidas han sido truncadas antes de su nacimiento, hieren los oídos de Dios.
Palabras de la Beata Madre Teresa de Calcuta.


12 comentarios:

Ricardo dijo...

Frente a todos los que se llaman a sí mismo católicos pero aceptan el aborto como mal menor, el ejemplo de esta mujer es una llamada a las conciencias. Ser consecuente con la verdad es todo lo que se pide.

Ivan dijo...

Palabras muy acertadas de la Madre Teresa de Calcuta.
Me quedo con la frase que dice:
"Crep que si los paises ricos permiten el aborto, son los mas pobres y necesitan que recemos por ellos porque han legalizado el homicidio"

Anónimo dijo...

Los gritos de los niños abortados, hieren los oídos de Dios. Yo también lo creo. Nadie puede disponer así de la vida de otro ser humano y quedar impune.

ELVIRA

Juanjo dijo...

Cuando en los setenta comenzó a instalarse el aborto en las legislaciones, mi padre pensaba que con el tiempo la gente se daría cuenta del inmenso error que estaba cometiendo y la cosa pasaría. Pero han transcurrido más de cuarenta años y vamos a peor. Y no sólo en España. Los países desarrollados dan dinero para extender el aborto en los países pobres. Se educa a los niños en la creencia de que abortar es un derecho de la mujer. Se facilita el aborto con píldoras. Tenemos que ser más los que imitemos a los grandes santos contemporáneos como la Madre Teresa o el Papa Juan Pablo y digamos que matar es una injusticia, una inmoralidad y hay que defender a los niños de esto.

Guerrera de la LUZ dijo...

Cielo, si nos duelen los oidos a ti y a mi, cómo no van a herir los del Señor... Tiene que estar DESTROZADO con esto.

Precioso post, preciosísima reflexión.

Un abracito de esperanza. A estos pequeñitos les recoge inmediatamente Dios Padre en un abrazo inimaginable.

Carlos dijo...

Me han emocionado estas palabras de la Madre Teresa aunque creo que falta una frase suya que dice mucho de lo que es el aborto: "Que triste que decidas matar a tu propio hijo para que tu puedas vivir como te de la gana""

Marta dijo...

Madre Teresa actuaba más que hablaba. Puso en marcha todo un sistema de adopciones y no daba un niño a una pareja que antes hubiera abortado o rechazado al suyo. Era ante todo, consecuente.

Natalia Pastor dijo...

Como dice Ricardo,el ejemplo de esta mujer(santa,diría yo) es una llamada a las conciencias.
Por que el grito es ensordecedor.
Sucede que hay sordos del alma.

Martha Colmenares dijo...

Muy merecido tienes el El “Premio 11 de abril 2009”
http://www.marthacolmenares.com/2009/05/25/fiesta-de-premios/
Abrazos

José Miguel dijo...

Una sociedad en crisis se caracteriza por discutir lo evidente.
Desgraciadamente, vivimos en una sociedad sumergida en una gran crisis porque discute el valor más evidente: LA VIDA, tanto en su fase inicial (el aborto) como en su fase final (la eutanasia).

Anónimo dijo...

PIDÁMOSLE A LA MADRE TERESA QUE INTERCEDA POR TODOS AQUELLOS POR LOS QUE TANTO LUCHÓ EN VIDA, PARA QUE SE RESPETE LA DIGNIDAD DEL SER HUMANO.

Lolat dijo...

Maravillosas las citas de la Madre Teresa. A pesar que yo la tengo una gran veneración,no conocia estas palabras tan llenas de ternura y de tanto dolor.
Maravillosa tu también, que con tu preciosísimo bloc, nos haces llegar estos regalos,que nos hace pedir a Dios con mas fuerza por estos niños no nacidos que los recibe en Su Corazón y, aunque me cueste muchísimo,pediré por estas madres que son capaces de matar a sus hijos, así. como todos aquellos que promueven estos horrores. Gracias por recordarmelo.
Un beso

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Mi foto
Spain
Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).